“MUERTE EN EL CIELO” (Marilyn, Bob, Elvis y George Cuatro almas, entre seguir, volver o quedarse) TEXTO: TEATRO



“ M U E R T E   E N   E L   C I E L O ”

(Marilyn, Bob, Elvis y George Cuatro almas, entre seguir, volver o quedarse)

Original de Paúl Salazar Rivas

A Aura D’Arthenay



Pieza ganadora del IV Concurso Por una Venezuela Literaria en Homenaje a Arnaldo Jiménez. 2014.




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Amigos, que por alguna razón han entrado a este blog. Paúl Salazar Rivas, Aura D’Arthenay y todos en Producciones Pequeño Grupo, agradeceríamos cualquier comentario sobre nuestras obras. Serían muy valiosas para nosotros. Quedamos a la orden.

“Estoy intentando encontrarme a mí como persona, a veces eso no es fácil de hacer. Millones de personas viven toda su vida sin encontrarse”  Marilyn Monroe.






"No tengo religión, soy lo que soy, soy un rastaman, entonces esto no es religión, esto es vida" Bob Marley.


 

“Creo que todas las cosas vienen de Dios, no creo que haya llegado a cantar como lo hago, si Dios no lo hubiera querido para mí” Elvis Presley.


 “Sería más fácil evitar la vejez muriendo joven” Marilyn Monroe.

 "La gente que está tratando de hacer este mundo peor no toman ni un día libre, ¿cómo podría tomarlo yo? ilumina la oscuridad." Bob Marley.


 “Me siento solo” Elvis Presley. (Al terminar su último concierto.)




   Personajes:



(La obra transcurre en la antesala al cielo, o algo así. Ahí, no hay tiempo)



Bob Marley: A sus 36 años. Justo al momento de su muerte, en 1981.



Marilyn Monroe: A sus 36 años. Justo al momento de su muerte, en 1962.



Elvis Presley: A sus 42 años. Justo al momento de su muerte, en 1977.



George Harrison: Aunque murió en 2001 a los 58 años, George será joven, entre 25 y 27 años aproximadamente, como cuando era un Beatles. Solo que tendrá cabello largo, con barba y bigote. Vestirá una larga bata, algo celestial, es distinto a todos. Al final de la obra, el mismo George volverá a los 15 años de edad.



Importante: Se necesitarán como apoyo a varios actores que interpreten a, Rudolf Nureyev, Frida Khalo, Albert Einstein, Greta Garbo, Gandhi, La madre Teresa de Calcuta, Cantinflas, Leydi Diana, Reverón, Gladys Love Smith de Presley (la madre de Elvis) y Picasso. Esto será solamente como apoyo visual, no tiene parlamentos, lo importante es que el público los reconozca al verlos. Creemos que es muy importante que aparezcan, para reafirmar la decisión que Bob, Marilyn y Elvis toman al final. Obviamente, todo esto a juicio de la dirección.

 ESCENA 1: “Bob, Marilyn y…”



(Humo blanco ambienta la atmosfera, es como si estuviéramos en una nube. Al centro del escenario, sentado en un taburete estará, Bob Marley, con su vestimenta Rastafari y sus 36 años de edad -que era la que tenía al morir-, sacándole notas a su guitarra. A su lado, tendrá un atril donde colocará su instrumento cuando la acción escénica lo requiera. En otro atril que usará como mesa, estará su “Bitácora Celestial” –grueso libro, muy importante para el desarrollo de la historia-, y otros elementos que Marley usará como cigarros, fósforos y porros de marihuana. Realmente es importante que en escena sólo esté lo indispensable, para dar sensación de vacío. Uno o dos taburetes más que serán necesarios para cuando los otros personajes empiecen a llegar a esta “Antesala al plano definitivo” y un baúl, donde se irán sacando elementos que la obra exige, como recortes de prensa, fotos, un cuchillo, una estatuilla del Oscar y un sobre, terminan el inventario. Bob, reflexiona en voz alta, como hacen las personas cuando hablan con Dios -o un ente superior-, con respeto, pero con cierta familiaridad que raya en la irreverencia)

Bob:      Sabes bien que desde que estoy en esta Antesala a mi Plano Final, me he portado bien. He estado informado gracias a mi Bitácora Celestial de lo que ha ocurrido con mi legado en estos años allá en la tierra. Buen libro, se vendería en el mundo como pan caliente, sobretodo en esos países donde se puede comer pan. No lo tomes personal, Dios -o como te llames, pero hay gente que… ¿Cómo te digo? Tus asistentes no han hecho un buen trabajo, el mundo está loco (Tr.-Transición-) Aquí he reflexionado. Creo que tengo derecho a pasar al Plano Final, llámalo cielo, destino final, lo que sea, yo lo llamaré Paraíso Rasta (Tr. Contrariado) ¿Cuál es esa estupidez que para partir a ese plano debemos estar tres almas en armonía y cruzar el umbral haciendo el bendito ritual ese? Entiendo que ustedes ponen las reglas, pero ¿y si no me agrada la gente que viene? ¿Cómo logro la armonía? (Tras pausa) ¿Cuándo llegará, al menos la segunda alma? ¿Quién es? ¿Me puedes dar una pista? (Tr.) Sé que las mujeres fueron mi debilidad, pero he cambiado, y necesito saber, pues quiero partir de esta antesala, y estoy dispuesto a negociar con quien sea, no puedo permitir que una cuarta alma me sentencie a vivir eternamente en este plano, y el suicidio no está contemplado aquí ¿Cómo morir en el cielo? o sea, no me jodan (Tr.) ¿Está buena? Es decir… Al parecer es mujer. Hace algunos días leí en la Bitácora cosas extrañas que hacían suponer que viene una mujer, que era tonta, pero lista, talentosa, pero torpe ¿Cómo explicar tantas contradicciones? ¿Será, Juana de Arco? No me veo negociando con ella ¿Sor Juana Inés de La Cruz? Sería interesante (Bob, hará caras según el personaje que nombre) ¿Celia Cruz? ¿Eva Braun? ¿Lady Diana? ¿María Félix? ¿Teresa De La Parra? ¿Mata Hari? ¿Frida Khalo? Por favor, dime ¿Quién es? No pienso enamorar a ninguna mujer. Ya he tenido suficientes hijos en la tierra, por favor. (Con desagrado) Y la tercera alma, al parecer es un rey, bien bueno (Enciende un cigarro de Marihuana) Aquí, esto no me hace nada. Claro, la hierba allá abajo viene de la tierra, por eso nunca me pareció algo malo ¿Cómo algo que viene de la tierra puede ser malo?  Pero esta celestial, no sé, no es lo mismo. Igual, gracias por proveérmela (Desesperándose un poco de la diplomacia mostrada) Dejemos esta mierda, ni la marihuana podrá calmarme, Dios -o como te llames-, en La Bitácora han salido insinuaciones de que HOY viene alguien. Tengo 5 días sin masturbarme para guardar toda mi energía en este recibimiento. Dadas las circunstancias, la masturbación es maravillosa, aunque algo incómoda al saber que tú o tu madre pudieran estar mirando. Es agradable esta Antesala, pero muy sola. Y siempre con esa sensación de que te están observando (Molesto) ¿Creen qué me han domesticado? ¿Creen qué no soy capaz de hacer una huelga? (Desinflado) ¿Cómo hacer una huelga en un lugar vacío? ¿Cuál revolución puedo hacer yo solo? ¿Eso es lo qué buscan? ¿Hacer una revolución en mí? Pues seré el primero que muera en el cielo si algo no pasa pronto. Ya no aguanto más, si no me quieren volver loco, manden a la segunda alma ya, pues tengo 504 años celestiales y eso equivale en la tierra como a tres siglos (Tr. Por debajito) No sé, se me ocurre que tal vez traspapelaste mi caso, estás muy ocupado ¿qué sé yo? y se te pasó. Por eso te pido Dios -o como te llames-, mándame una señal (Se escucha un fuerte trueno que asusta a Marley) Oye, eres bueno (La luz se hace más blanca, ahora se escucha una fanfarria, que se mezcla con los jingles que identifican a los estudios cinematográficos: Metro Goldwyn Mayer, La Twenty Century Fox. Bob, empieza a gritar ansioso) ¡Es aquí! ¡Es aquí! ¿Quién es? (Entre el humo  aparece una cama con una mesita de noche, sobre ella, una bella mujer rubia y desnuda, envuelta en una sabana, la rubia se ve aturdida, somnolienta, confundida, balbucea las frases sin mucha fuerza, tiene en una mano el auricular del teléfono que está en la mesita de noche, casi medio cuerpo lo tiene afuera de la cama. Es Marilyn Monroe. Su desnudez y estado de confusión es fiel a lo que cuenta la leyenda referente a como estaba Monroe al momento de morir)

Marilyn: (Al teléfono) Aló, aló, ayuda, ayúdame por favor… Mr. President.

Bob:      Pero… pero… (Cayendo en cuenta quién es la recién llegada) ¿Quéee? Nooo.             Es ella ¿Eres “ella”? (Hablándole a Dios) ¿Qué vaina es esta?

Marilyn: (Se levanta, desnuda y trastabillando, delirando) Bob, Bob, ayúdame… ¿Dónde está mi librito rojo? ¿Dónde….? No quiero morir…

Bob:    (Cubriéndola con la sabana) Epa, vamos a la cama, es decir, no a la cama conmigo, o sea, que tú vayas a la cama ¿Qué van a decir si te encuentran aquí, desnuda, atontada, bella, con un negro como yo? Y cúbrete…

Marilyn: (Desvariando) “El cuerpo está destinado a ser visto, no a estar cubierto”.

Bob:     Seguro, pero no es el momento, estoy intentando ir a mi plano definitivo ¿me entiendes? y que pase algo entre tú y yo no ayudará a la causa. Ahora, cuelga el teléfono, tenemos que hablar.

Marilyn: Yo quiero dormir, quiero que me ayuden, no me siento bien. Ayuda.

Bob:     ¿Y quién me ayuda a mí? (La deja en la cama y se aparta. A Dios) Yo llegué primero que ella, aquí todos somos iguales (Molesto) ¿Por qué no me condenas de una vez? ¿He esperado tanto tiempo para esto? He luchado contra políticos corruptos, gente que ha querido matarme (Revisa la Bitácora Celestial, se asombra por lo que lee) Increíble. Ella está muriendo un 2 de agosto de 1966, pero cuatro días después, el 6 de agosto de 1966, Jamaica obtenía su independencia definitiva de Inglaterra, lo recuerdo, yo tenía 17 años.

Marilyn: (Confundida) ¿Independencia?... Perdón, perdón, no diré nada, lo juro…

Bob:     Tranquila, todo estará bien, aquí tendrás suficiente tiempo para reflexionar

Marilyn: (Desvariando)… yo no estoy bien, me quieren matar…

Bob:   Tenemos que hablar sobre la Bitácora, sobre el libro…

Marilyn: ¿El libro rojo? Yo leo, me gusta leer, la gente cree que soy tonta (Tr.) ¿Cómo entró aquí? (Al teléfono, débil) Bob, ayúdame, hay un extraño en mi cuarto ¿Tú lo mandaste? ¿Lo mandó tu hermano? No me maten.

Bob:       Tranquila. Soy Bob…

Marilyn:  (Tratando de reconocerlo) Usted no es Bob.

Bob:     Me llamo, Robert Nesta Marley Booker, pero todos me conocen como, Bob Marley. No soy ese, “Bob Kennedy” por el cual preguntas. Es él, ¿verdad? Lastima que te enredaste con esa gente.

Marilyn: ¿De qué hablas? No sé quién eres, y Bob Kennedy es mi… ¿es mi amigo? Lo quiero dejar, pero, no se lo tomó bien (Tr.) ¿Eres un ladrón? Llévate lo que quieras, y vete, no te denunciaré, si ellos te ven aquí te matarán.

Bob:     “Ellos” quisieron matarme, pero no pudieron. Aquí estás a salvo. Esta es como una antesala a tu plano definitivo.

Marilyn: ¿Crees que soy tonta como todo el mundo piensa? (Recitando de memoria) Estoy en uno de los departamentos de huéspedes de un Hotel situado en el número 12305 de Fiflh Helena Drive, en Los Ángeles, EEUU (Divertida, como quien está feliz de aprender la lección) jajaja, no me aprendo los diálogos de las películas que hago, pero esto si lo aprendí. Mi psicólogo me dice (Imitándolo) –Mary, tienes que saber donde vives-.

Bob:    Muy bien, ahora que estás tan lúcida, ve aprendiendo esto: Debemos ponernos de acuerdo para esperar por una tercera alma, al parecer es un Rey, es parte de los requisitos que salen en la Bitácora Celestial. Si eso no ocurre, puede llegar una cuarta alma, y no podríamos salir de este plano.

Marilyn: ¿Otro plano? No quiero planos cerrados en la película, lo advertí, está en el contrato (Tr.) ¿Cómo entró aquí? ¿Usted es un guardián del presidente disfrazado de… de…? (Sin saber como describir la vestimenta de Bob)

Bob:    Rasta, soy un Rastafari, no soy un disfraz.

Marilyn: Disfrazado de… De eso que dijiste ¿Usted es del séquito del presidente?

Bob:    Jajaja ¿Yo? Soy un músico negro, nena. Algún día ustedes tendrán un presidente negro, lo leí en la Bitácora, pero yo no me apunto en eso.

Marilyn:  ¿Qué dices? Estoy confundida.

Bob:     Y desnuda. Ponte esta bata, por favor (Ella se la pone sin rubor)

Marilyn:  (Como si nada) ¿Me quieres matar?

Bob:    Ya se encargaron de eso, de matarte. Estás sola conmigo, poco a poco lo entenderás, al principio es difícil, al menos me tienes a mí para explicarte, pero yo entré a esta dimensión solo. Únicamente tenía la Bitácora Celestial para informarme, confía en mí.

Marilyn: Al decir que me “mataron”, lo dices como una “metáfora” que estás usando ¿verdad? Yo sé lo que es una metáfora, no soy una tonta. Es una forma de decir que, los estudios me quieren matar artísticamente. Ellos me lo dijeron –Te destruiremos, acabaremos con tu carrera-. (Tr.) ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿He dormido mucho? ¿Qué día es hoy?

Bob:    Aquí no hay tiempo, nos encontramos aquí, aunque hayas muerto primero o después, y nos aparecemos tal cual moriste, por eso estás desnuda, y en la cama de tu habitación, así ocurrió tu muerte. Para mi pudiera ser 1981, el año en que morí a los 36. Para ti es, 1962, también a tus 36 años.

Marilyn: ¿Eres un escritor explicándome algún descabellado guión? Muy original tu manera de promocionarte, pero no leo guiones, los lee mi agente, yo lo hago cuando ya están aprobados por él. Te pido que te vayas.

Bob:      No puedo salir de aquí, estoy muerto.

Marilyn: ¿Insiste en decir que estás muerto?

Bob:   Solo nuestro cuerpo, en esta dimensión estamos vivos, y en la tierra sigo presente por mis canciones, soy uno de los hombres nacido en Jamaica más famoso del mundo.

Marilyn: Ya es suficiente, me tienes harta, te he tratado con naturalidad, como a un loco, esperando que me dejes ir, pero ya no soporto escucharte (Ella, asustada intenta huir del cuarto buscando la salida, el humo es espeso, y simplemente vemos que da vueltas por el escenario, como quien corre en una llanura sin fin, un laberinto sin paredes. Bob, la ve resignado. Gritando) Auxilio, Sr. Presidente (Cae cansada) Este no es mi cuarto, me secuestraste y me llevaste a otro sitio ¿Dónde estoy? No me hagas daño.

Bob:     Nadie puede hacerte daño, aquí no existe el dolor físico, sólo el dolor emocional y el cansancio, estás muerta, acéptalo.

Marilyn: Deja de decir eso, yo estoy viva, yo soy Marilyn Monroe, y tu eres, Bob el mentiroso. Bob, el perdedor. Bob, el secuestrador. Bob, el negro.

Bob:   Al menos no me llamaste, Bob Esponja (él le muestra recortes de prensa que saca del baúl) Esta es la prensa al día siguiente de tu muerte.

Marilyn: (Sorprendida al ver las fotos) Es la fachada de mi casa (Ve otra foto) ¿Qué hace, Joe aquí? ¿Quién está en ese ataúd?

Bob:   Eres tú, y Joe Dimaggio se encargó de tu funeral, estaba destruido.

Marilyn: (Llora abrumada) ¿Cómo es posible? Sé que hay gente que quiere hacerme daño, cometí el error de saber cosas importantes, pero no puede ser. (Tr.) Eres de ellos, de los estudios de cine, ellos me quieren volver loca, para gritarle al mundo –Marilyn perdió la razón- y así justificar mi despido, para declararme incompetente, es la única forma que tienen de destruir mi carrera sin ellos embarrarse, pues el público me ama. Por favor, no me hagas daño.

Bob:      Marilyn, por Dios, yo voy a cuidarte.

Marilyn: (Quitándose la bata) ¿Quieres hacerme el amor?

Bob:      (Deteniéndola) ¿Qué haces, nena? Vístete.

Marilyn: Hazme tuya, pero por favor no me hagas daño, yo… yo voy a cambiar, haré lo que ustedes digan, no diré nada (Como buscando a otra persona en el espacio) Señor presidente, destruiré el libro rojo, mi agenda donde anoto todo lo que me dicen (La busca en la cama) ¿Donde está? Ahí he anotado cosas que pondrían en peligro la seguridad del país, la destruiré.

Bob:     No te arrodilles ante esa gente, tú eres valiente, por eso te mataron.

Marilyn: ¡No estoy muerta! No sigas diciendo eso (Bob, saca un cuchillo del baúl. Marilyn se alarma) Por Dios, no me hagas daño (Bob, sin acercarse a ella se clava el cuchillo, sin la más mínima señal de dolor, Marilyn está aterrada) Noooo ¿Estás loco? (Bob, se muestra como si nada)

Bob:     (Sincero, apenado) Siento haber realizado tan cruda prueba, pero ¿Ahora me crees qué aquí no hay dolor físico? ¿Qué estamos muertos en la tierra? ¿Qué existimos en esta antesala? Marilyn, por favor.

Marilyn: (Confundida. Evitando la realidad) Debo hablar con mi psiquíatra, él sabrá que hacer, el sabrá revivirme. Necesito una pastilla ¿Dónde están mis pastillas? (No las encuentra y termina llorando, como aceptando de golpe la verdad) ¿Cómo es posible qué esté muerta?

Bob:      En otra dimensión.

Marilyn: Tiene que ser un error.

Bob:      Eso pensé al morir, que era un error.

Marilyn: No es justo, no me pude despedir, no me gané un Oscar ¿Crees qué ha sido fácil mi vida? Todos creen eso. Nunca conocí a mi papá.

Bob:       Tampoco conocí mucho al mío.

Marilyn: Nadie me respeta, al menos no los directivos de los estudios, creen que soy mala actriz ¿Y sabes lo que dijo, Lee Strasberg?...

Bob:    (Reflexivo) Un país de negros, gobernado por blancos, y si uno dice algo entonces eres un resentido acomplejado.

Marilyn: ... dijo qué yo tenía talento, que yo podía interpretar a Shakespeare. Lee, dijo –Marilyn, pasa al frente y realiza una improvisación cualquiera, lo que desees, pero debes incluir una canción en tu interpretación-. Y pasé al escenario, improvisé algo y de pronto empecé a cantar tal cual me indicaron, y súbitamente las lágrimas salían de mis ojos, todos miraban maravillados, contenían los aplausos, pensaban sorprendidos –Es brillante- y yo lloraba ¿Sabes por qué?

Bob:     Habla Marilyn, dime.

Marilyn: … lloraba porque me aterraba lo que Lee iba a decir de mi actuación, por eso lloraba, era la verdad escénica… Yo era nada.

Bob:     Todos somos algo.

Marilyn: Era nada, era la niña N° 3.463 del orfanato, fui violada a los 9 años por un padrastro, pero ¿sabes qué fue lo peor? Cuando acribillaron a mi perro Tippy, quedé muda por semanas. Una vez le pregunté a un amiguito que vivía cerca de uno de mis hogares adoptivos -¿Me prestas tu bicicleta?- me la prestó, y entonces me montaba y le daba duro a los pedales, y me reía, era feliz simplemente por tener el viento en la cara. Jugaba a la casita, que yo era la dueña de todo, tenía el poder, era un simple juego, ahí fue que pensé que quería ser maestra para tener el poder. No fui maestra, no me gané un Oscar. ¿Estoy muerta? Mi vida dejó de ser un infierno a los 11  años, ahí todo cambió, tenía que caminar dos millas y media para llegar a la escuela y otras dos millas y media para volver a la casa, y en el camino de ida y vuelta, los hombre me tocaban la corneta del carro, me decían cosas bellas, algunas subidas de tono, noté que me deseaban, y ahí soñé que era una estrella de cine, pero no pensé que podría lograrlo, y lo fui, y ¿ahora todo acabó? (Llora)

Bob:    Llora mi niña, llora, los primeros días son duros, la eternidad es mucho tiempo, pero hasta eso tiene su final, tal vez sean tus últimas lagrimas. Será un largo tiempo juntos Marilyn, pero hemos esperado tanto.

(La luz baja poco a poco, se escucha de fondo la canción “No woman no cry” de Bob Marley)



Escena 2: “… Elvis”

         (Sigue el humo blanco llenando la atmósfera, una Marilyn Monroe y un Bob Marley, ya muy en confianza y complicidad, juegan a la mímica, adivinan personajes famosos fallecidos. Marilyn hace gestos con algunos gritos imitando a Janis Joplin. Bob intenta descifrarla)

Bob:    ¿Whitney Houston? (Marilyn niega y vuelve hacer otro intento, hace gestos como quien canta de manera alocada) ¿María Callas? ¿Edith Piaf? (Ella hace otro intento) ¿Selena? ¿Amy Winehouse? Me rindo.

Marilyn: Janis Joplin, por Dios. Punto para mí en la categoría de cantantes.

Bob:    Tu imitación de Janis es terrible. Ahora me toca a mí. Pero sin mímica. Una caracterización. Categoría políticos, ahí voy (Empieza su imitación) ¿Por qué me odian? ¿Por qué no me quieren? ¿Qué tiene de malo comer puré de papas con Kétchup?

Marilyn: Richard Nixon.

Bob:      Ese mismo, punto para mí.

Marilyn: ¿Cómo para ti? ¿No fui yo quién adivino?

Bob:     Medio punto para ti, medio punto para mí ¿No soy un encanto?

Elvis:   (Voz en off) Pueden hacer silencio y dejar de jugar a la mímica con personalidades muertas. Estoy intentado concentrarme y es una pena hacerlo sabiendo que ese gran Presidente ha muerto.

Bob:    (A Marilyn) Este hombre será el rey, pero no tiene criterio.

Marilyn: (Alzando la voz, en complicidad con Bob) Concéntrate Rey, sólo tendrás una oportunidad para demostrar que eres quien dice ser.

Elvis:    (En off) Soy el Rey.

Bob:    (Conteniendo la risa) Pues demuéstralo, y no vayas a olvidar la letra, como haces últimamente. Tu eternidad depende de esto.

Elvis:    (En off) Idiota. Denme unos pocos minutos.

Bob:   ¿Quién se cree el anticomunista ese?, que sufra, jajaja. (Tr.) Hay que tener cuidado con la cuarta alma ¿Lo leíste, no?

Marilyn: Sí, un tipo místico ¿Será una persona mística la que impida nuestro paso al plano final?

Bob:   Eso dice la Bitácora, pero todo depende de nosotros.

Marilyn: ¿Por qué piensas que es un hombre? ¿No puede ser una mujer?

Bob:  ¿La madre Teresa de Calcuta? ¿Virginia Wolf? ¿Cleopatra?

Marilyn: Uhmm. Realmente prefiero que sea un hombre. “No me importa vivir en un mundo de hombres, siempre que pueda ser una mujer”

Bob:   No te niego que tengo mis reservas con el Rey, somos tan distintos.

Marilyn: (Sensual) Tranquilo, yo lo convenzo. Tú y yo también somos distintos, y ahora nos llevamos muy bien, estamos de acuerdo en ir al plano definitivo.

Bob:     Todo cambia para que siga igual. Es preciso que los tres, por voluntad nos pongamos de acuerdo, hagamos el ritual y partamos cuanto antes.

Marilyn:         ¿Te imaginas? El rey, Bob y Marilyn, partiendo cada uno a su destino final.

Bob:              La gente mataría por esa foto. Morir en el cielo.

Marilyn:         ¿Qué pasará con esa cuarta alma?

Bob:              Me lo he preguntado, me imagino que esa alma también tiene derecho, pero tenemos muchos años esperando, he pasado la vida luchando por los derechos de los demás, no quisiera pasar la muerte en lo mismo.

Elvis:             (Desde afuera) Estoy listo.

Bob:              Ok, esta es tu prueba de fuego. (Como presentador) Señoras y señores, con ustedes, el que dice ser, El Rey, Elvis Presley (Entra a escena con su guitarra el mismísimo, Elvis Presley, trae lentes oscuros, pero viste un pijama blanca con bordes de oro, y su bata -según eso vestía cuando murió en 1977 en el baño de su casa-. La iluminación cambia para ambientar la presentación del Rey del Rock. Interpreta, “Hound Dog”. Bob le acompaña discretamente con la guitarra, aunque a medida que la interpretación avanza aumentará su entusiasmo. Marilyn baila feliz y sin prejuicios, muy a su estilo. La escena es estupenda, con buena energía, tres leyendas juntas. El final es arriba y muy alegre, todos terminan aplaudiendo a Elvis, el aplauso los lleva a los tres a un abrazo, hasta que todos -especialmente Bob y Elvis- reaccionan y toman distancia)

Elvis:             ¿Ahora si creen que soy El Rey, Elvis Presley?

Marilyn:         (Lo abraza) Eres El Rey, jajaja, lo siento Elvis, siempre supe que eras tú, pero no podía perder la oportunidad de volver a verte en escena.

Elvis:             En vez de convencerme a mí que estoy muerto -cosa que me parece un espanto-, tengo que convencerlos a ustedes que soy, Elvis, jajaja.

Bob:              En mi Bitácora he leído sobre un fuerte rumor que dice que, Elvis Presley fingió su muerte para huir de la fama y de su mafia.

Elvis:             Hasta aquí llegan los rumores sobre mí. Déjame en paz. Ya bastante tuve con tener que cantar con esta ropa.

Bob:              (Burlón) Moriste en pijama y en el baño de tu casa en, Graceland ¿Estabas en tu “trono”, cagando, rey?

Elvis:             Fui al baño a leer. Leía el libro, “El manejo de las energías para triunfar”.

Marilyn:         ¿Leías eso cuándo te dio el ataque? Ni de casualidad leo ese libro ¿Te imaginas morir en el cielo?

Bob:              (Irónico) Larga vida al Rey.

Elvis:             ¿Crees qué tu muerte fue muy fashion, Bob? Moriste en un hospital de Miami, tanto que has criticado la política de mi país y vienes a morir ahí.

Bob:              Una licencia poética que personas cortas de criterio no podrían entender, para ellos, les explico: “Mi último aliento, para quienes quisieron matarme”.

Marilyn:         Que lindo, Bob. Yo morí tal cual vine al mundo, desnuda (Tras corta pausa) ¿Y ahora? ¿Qué hacemos?

Bob:              Creo que deberíamos hacer el ritual, colocarnos en la posición que teníamos al morir, con nuestra bitácora en la mano, así describen el ritual. Hagámoslo, si llega la cuarta alma estaremos en aprietos.

Elvis:             Si estuvieran aquí los muchachos, se encargarían de esa cuarta alma.

Bob:              No estás con tu mafia de Memphis (Señalando a Marilyn) Estás con esta belleza, y con este negro ¿Te molesta estar con este negro?

Elvis:             Claro que no.

Marilyn:         (Sensual, en lo suyo) ¿Y con esta belleza?

Bob:              Tenía entendido que eras algo, racista.

Elvis:             ¿De qué diablos hablas? Cuando empecé a cantar en la radio y la gente no había visto mi rostro, pensaban que era un cantante negro y eso era un halago para mí.

Bob:              ¿Entonces, debo llamarte, hermano?

Elvis:             (A Bob) No sé cual es tu punto al atacarme en tu posición de víctima. Que yo sepa no vivías nada mal, tenías un BMW.

Bob:              Porque, BMW, eran las iniciales de Bob Marley y los Wailer.

Elvis:             (Irónico) Deberían mandarte al cielo sin pasar por esta antesala.

Marilyn:         Yo no tengo nada contra los negros, ni los reyes, ni los comunistas, ni siquiera me importa el dinero, “yo lo que quiero es ser maravillosa”.

Elvis:             Dios, no sé que hago aquí.

Bob:              (Irónico) ¿No sabes? Moriste intoxicado, y aquí estás tratando de salvar el pellejo de tu alma ¿Ahora sabes?

Elvis:             Pues no. Y aclaremos algo, esto no es personal, pero no me gusta el comunismo ¿Cuál es el problema? No me gusta lo antiamericano, y no creo que nosotros tengamos algo en común, no sé como saldremos de aquí si la condición es estar en armonía.

Marilyn:         ¿Qué dices, Elvis? Tenemos que evitar la cuarta alma, hacer el ritual, ponernos de acuerdo, es la regla.

Elvis:             Nunca me he llevado bien con las reglas.

Bob:              Será mejor que te lleves bien con esta, si no nos movemos con rapidez y hacemos el ritual, pasarás la eternidad viviendo con este negro.

Marilyn:         Eso de “movernos con rapidez” tiene una connotación sexual.

Elvis:             Es que Bob, tan intelectual, tan sensible, tan luchador social no ha leído la letra pequeña del contrato.

Bob:              Todo lo ves como un negocio.

Elvis:             (Mostrando su Bitácora) Aquí dice que debemos ponernos de acuerdo “de corazón”, “de voluntad”, no de la boca para afuera. Y quiero que me digas, Bob, de corazón, de voluntad ¿Estás de acuerdo conmigo en algo? ¿O sólo quieres huir a tu plano definitivo?

Bob:              Me quiero ir, sí ¿Cuál es el problema? Seguir mi camino, tampoco tengo nada contra ti ¿te gusta tu sistema? bien, a mí me gusta el mío, o me gusta uno que todavía no existe, pero existirá. Un mundo más justo para todos. Marilyn anda en su mundo ¿Qué puedo hacer? ¿Eres anticomunista? es tu problema, pero me quiero ir. Tal vez te componga alguna canción para que digas que cantaste algo decente alguna vez “en la vida”, aunque sea “en la muerte”.

Elvis:             No te parto la cara, pues aquí no existe el dolor físico (Elvis queda en pose de combate. Bob, en pose de “Amor y Paz”. Marilyn intercede)

Marilyn:         Muchachos ¿Qué están haciendo? Debemos estar en armonía, y más bien ustedes están peleando. Llegará la cuarta alma y esto no va bien. Los dos son chicos lindos, estrellas por derecho propio, y tengo miedo, no quiero pasar la eternidad en una antesala, por más antesala al cielo y repleta de humo que sea, necesito de ustedes para ir a mi plano.

Bob:              (Tras pausa) Lo siento, nena.

Elvis:             No es mi intención, linda. Disculpa.

Marilyn:         (Colocándose unos lentes, en pose de maestra) Niños, presten atención. Vamos a realizar un ejercicio que me hacía mi psicólogo, Ralph Greenson, cuando me enojaba con alguien. Él me decía que tratara de decir cosas que me agradaran de esa persona con la que estoy disgustada.

Elvis:             (Mirando a Bob) ¿Cosas ciertas, o falsas?

Marilyn:         Muchas veces me enojé con Sinatra, Laurence Olivier, Tony Curtis, pero mis verdaderas crisis fueron con los Kennedy, especialmente con John.

Bob:              ¿La crisis de los misiles?

Marilyn:         …entonces tenía que decir cosas bonitas de John, para equilibrarme y perdonarlo, pues –según- esa era una forma de perdonarme a mí.

Bob:              Lo imagino (Imitándola) “John, es bello, tiene bellas bombas nucleares”.

Elvis:             ¿Quieres callarte, Bob? Están hablando de un presidente de mi país.

Marilyn:         Déjenme seguir. Entonces yo llegaba y hacía el ejercicio (Recrea la situación. Cual niña inocente) John, es buen padre, guapo, con gran sentido del humor (Picara, con doble sentido) Maneja muy bien lo de sus misiles (Ríe a carcajadas. Retoma el ejercicio)… liberará al mundo del hambre, tendrá su estatua al lado de la de Abraham Lincoln… y… y… (Ya fuera del juego del ejercicio, triste)… y no recuerdo que más.

Bob:              (En falsa inocencia) Tal vez no había más que decir.

Elvis:             Estuvo muy bien el ejercicio, muy bien.

Marilyn:         ¿Sí? (Otra vez en su papel de maestra) Entonces, joven Elvis, ya que te gustó el ejercicio, vas a pasar al frente, y vas a decir algo bueno de Bob.

Bob:              Esto será interesante.

Elvis:             (No muy convencido) Marilyn…

Marilyn:         Soy la maestra.

Elvis:             Bien, maestra... No creo que sea buena idea.

Marilyn:         (Mimosa, seductora, esa mezcla entre aniñada y mujer fatal) Anda, mi rey, mi vaquero, mi actor favorito, hazlo por la maestra, Marilyn, ¿sí?, por los viejos tiempos, por la eternidad, por fa, por fa, por fa…

Elvis:             (Seducido) Bien. Lo haré por ti… maestra.

Bob:              Y la eternidad, Elvis, no lo olvides.

Elvis:             Pero por razones obvias, no hablaré sobre su peinado y forma de vestir (Buscando las palabras adecuadas) Bob, es hombre valiente, tal vez confundido, pero valiente. Compone buenas canciones, especialmente las de amor, esas me gustan más que las de contenido social, entiendan, es cuestión de gustos, igual, es un muy buen compositor y cantante. Creo que las mujeres le ven cierto atractivo quéeee…

Marilyn:         Bob, está para comérselo, jajaja…

Elvis:             … quiero decir, es un hombre atractivo para las mujeres, es un símbolo. Lleva con orgullo su creencia Rastafari. Y aunque es una persona de criterio amplio, es decir, un ciudadano del mundo, ama a su país, y eso hay que respetarlo, pues, Jamaica es un país particular, y convertirse en un icono de su amado país, es importante. Es todo.

Marilyn:         (Emocionada) ¿Tienes algo que decir, Bob?

Bob:              (En plan simpático) Así que soy… atractivo.

Elvis:             ¿Te fijas, Marilyn? Este tipo no es de fiar.

Bob:              Vamos hermano, era una broma, soy de Jamaica, tenemos sentido del humor ¿Cómo crees que se sobrevive ahí? Música y humor. Pero, ahora en serio. Que alguien reconozca lo mucho que amo a mi bello país, es algo muy importante, y si ese alguien es, Elvis Presley (Hace gesto de cadera, imitando Elvis) Es un honor. Gracias (Chocan la mano)

Marilyn:         Muy bien, ahora, Bob, es tu turno, dinos cosas que te agraden de Elvis.

Elvis:             (Siguiendo el juego de Bob) Vamos, Bob, eso será fácil.

Bob:              (Tras corta pausa) Bien. Debo aclarar que no me gustan las monarquías, los reyes no entran en mi entendimiento, ni siquiera en los cuentos de hadas, pero no voy a negar que Elvis, es el rey.

Elvis:             (En falsa inocencia) Perdón ¿Podrías repetir, Robert? ¿Me llamaste rey?

Marilyn:         (Conteniendo la risa. En su pose de maestra) Elvis, por favor, silencio.

Bob:              Elvis recibió uno de los honores que pocos cantantes han tenido, John Lennon dijo –Antes de Elvis, no existía nada-, y eso se respeta. Luchó por lo que él creía correcto. Fue el primer gran ídolo mundial. Pero además, hay una cosa que lo hace muy especial: Amó a su mamá como nadie (Le toca la fibra sensible a Elvis) Y que un artista tan grande como él ame a su mamá así, y su madre lo amé igualmente, merece mi respeto (Elvis abraza fuertemente a Bob. Marilyn se incorpora al abrazo. Lindo momento)

Marilyn:         ¿Y si hacemos un trío? (Todos ríen abrazados. Elvis está muy conmovido. Marilyn se separa y se va alejando lentamente del grupo, con la mirada lejana y reflexiva. Bob y Elvis se dan cuentan)

Bob:              ¿Todo bien, linda?

Marilyn:         (Tras corta pausa) ¿No se dan cuenta?

Elvis:             Sí. Bob y yo hemos hecho las paces, estamos en armonía y gracias a…

Marilyn:         …mi interpretación de, la maestra. Lo que quiero decir es que logré un sueño: Ser maestra. Jajaja. Tener el poder, pero para hacer el bien. Nunca gané un Oscar, ni siquiera me nominaron, solo les serví para ganar dinero.

Elvis:                         Eres una gran actriz, la academia ha cometido errores. Richard Burton no ganó un Oscar, Judy Garland, tampoco.


Marilyn:         No importa muchachos, no todos los sueños se pueden cumplir. Interpreté a mi maestra, y lo logré, tuve el poder. Gracias, gracias público (Hace reverencias, agradeciéndole a su público. Elvis y Bob la ven enternecidos, y en complicidad se hacen señas, para darle una sorpresa a Marilyn. Sacan del baúl un sobre y una estatuilla del Oscar)

Elvis:             (Con un sobre en las manos. Cual presentador) Y el Oscar de este año para la mejor actriz principal es para, (Lee el sobre) Marilyn Monroe, en su papel de, La maestra, en la película “Elvis y Bob, hace las paces” (Bob le entrega un Oscar)

Marilyn:         (Siguiendo el juego. Con humor y rencor) Gracias, estoy muy emocionada, gracias a los idiotas de La Academia, a los desgraciados de los estudios de cine, gracias a mi padre que nunca conocí, a mi padrastro que me violó y a todas las personas que he conocido en mi vida (Otra vez se abrazan, sabiendo que llegó el momento de la partida a su esperado plano final)

Bob:              Llegó la hora ¿Estamos seguros que esto es lo que queremos?

Elvis:             Sí.

Marilyn:         Adónde iríamos si no es al final.

Elvis:             Los voy a extrañar.

Marilyn:         Jamás dejaré de amarlos ¿Quién hará el ritual?

Bob:              Yo lo haré. Elvis, debes sentarte en un sillón, el mismo que tenías en el baño de tu casa al morir (Entre el humo aparece el sillón, donde Elvis se sienta con su Bitácora Celestial en la mano), en vez del libro de autoayuda que leías  debes tener tu Bitácora. Marilyn, debes estar en tu cama, desnuda, tal cual moriste (Aparece entre el humo la cama de Marilyn, ella se acuesta en ella), en vez del auricular del teléfono debes tener tu Bitácora. Yo, en mi  cama del hospital donde morí (Aparece entre el humo la cama de Bob), en vez de la pelota de fútbol que tenía en las manos, tendré mi Bitácora. Ahora, todos con el mismo pensamiento, el de ir a nuestro destino final, ese es el ritual (La luz baja poco a poco, la escena es sencilla pero bonita) Fue un placer conocerlos. Espero tengan el mejor viaje posible a la eternidad.

Marilyn:         Voy a llorar, espero que ese maravilloso lugar donde voy, sea realmente “maravilloso”, y me haga superar este vacío que siento por despedirme de ustedes. Realmente, era feliz en esta Antesala con ustedes.

Elvis:             Los llevaré en mi corazón por la eternidad. Son especiales para mí. Son mi nueva mafia, la mejor (Justo aquí la oscuridad es total. Breve pausa)

Marilyn:         (Tras pausa. En oscuridad. Expectante) Aló ¿Hay alguien ahí…?

Elvis:             (En oscuridad) Yo estoy.

Bob:              (En oscuridad) ¿Y eres Dios?

Elvis:             No. Soy el rey.

Marilyn:         ¿Elvis?

Bob:              ¿Marilyn?

Marilyn:         ¿Bob? (Marilyn enciende la luz de la mesita de noche, poco a poco la luz va subiendo de intensidad)

Bob:              No quiero ser aguafiestas, pero no me siento muy celestial que se diga.

Elvis:             Yo no esperaba que me salieran alitas de ángel, pero… esto tampoco. Juraría que estamos en el mismo sitio, y que me están observando.

Marilyn:         El ritual era ese, yo lo leí (Revisa su Bitácora. Sorprendido) Vean mi Bitácora celestial, sus páginas están en blanco (Todos ven su Bitácora)

Bob:              (La revisa) La mía también.

Elvis:             ¿Qué habrá pasado?

Marilyn:         ¿No será que uno de nosotros no deseó partir? Eso era básico

Bob:              (Aludiendo a Elvis) ¿No será que uno de nosotros no es quién dice ser?

Elvis:             ¿Cómo uno de nosotros puede ser falso si aparecemos de la nada? Si así fuera, entonces Dios es falso, o todo esto ha sido un triple sueño. Bob, producto de su marihuana, Marilyn por sus cocteles de champaña con pastillas para dormir, yo por mis medicinas prescritas.

Marilyn:         Elvis, por favor.

Elvis:             Es más, soy el único cuyo nombre de pila es su nombre artístico. Marilyn no se llama Marilyn, su verdadero nombre es, Norma Jean.

Marilyn:         Me pusieron Norma, en honor a una actriz del cine mudo, muy famosa en su momento, Norma Talmadge.

Elvis:             Bob, no es Bob, es Robert, pero yo si soy Elvis, eso reza en mi partida de nacimiento. Yo soy Elvis Presley.

Marilyn:         (Tras pausa) ¿Volvemos hacer el ritual?

Elvis:             Sí. Pero lo hago yo.

Bob:              ¿No confían en mí?

Elvis:             Hello. Bob, hiciste el ritual, y fallaste, no es personal.

Marilyn:         No vayan a pelear ahora, hace poco todo era armonía entre nosotros, y eso es fundamental.

Bob:              ¿Qué pudo haber pasado? Seguí las pautas, ustedes también las conocían ¿Y si llega una cuarta alma ahora?

Elvis:             La saco a patadas.

Bob:              Brillante, Elvis ¿Crees qué golpeando a la cuarta alma lo solucionas todo?

Elvis:             Me estás cansando, Bob.

Bob:              No me digas (Molesto) Ya estoy harto, me importa un porro lo que pase, algo muy malo tuve que hacer en la tierra para merecer esto. Que venga la cuarta alma, y ya. (Irónico) Tal vez podamos jugar al dominó. Tal vez podemos jugar al fútbol un dos contra dos, tal vez podamos formar un cuarteto, como Abba, Los Beatles. (Gritando molesto) Oye Dios, mándanos la cuarta alma, o una señal.

George:        (En off) Buenas ¿Interrumpo? (Alarma general, nadie sabe de donde sale la voz que escucharon)

Elvis:             ¿Quién está ahí? Fue Bob el que te reclamó, Dios (Pausa) ¿Eres Dios?

George:        (En off) Todos somos un poco Dios.

Marilyn:         Me han llamado, Diosa muchas veces, pero creía que era una metáfora, yo sé lo que es una metáfora.

Bob:              (Con ironía) Dios -o como te llames-. Que detalle el que te manifiestes, no tengo palabras para agradecerte el estar con estas dos estrellas, con esta loca Bitácora que parece un puto Facebook privado ¿Sabes qué? si quieres elimíname de tus amigos, bloquéame si te da la gana, ponle “no me gusta”, a todas mis fotos… Pero ya no aguanto más. Esto ha sido muy rudo, esto ha sido ¿Cómo decirlo sin ofender? Un infierno. Sería un gesto noble de tu parte si te aparecieras y… (Se escucha un fuerte y breve acorde del tema “Taxman” de Los Beatles, compuesto por George Harrison, lo cual asusta a todos. La luz se hace más blanca. Entra desde el fondo un hombre con larga bata blanca con capucha que le cubre la cabeza, no se le puede reconocer, pero tiene cabello y barba larga. Al ver la entrada de tan celestial figura, todos se arrodillan en señal de respeto creyendo que es Dios. Realmente es George Harrison, quien todavía no es reconocido)

George:        (Al verlos de rodillas) ¿Qué carajo se supone que están haciendo?

Bob:              (Confundido) Nos arrodillamos en señal de respeto.

George:        Coño, que lindo gesto, pero no tienen porque hacerlo.

Marilyn:         ¿Dices malas palabras, Dios?

George:        Las palabras no son buenas ni malas, con el termino “amor”, puedo salvarte, o matarte.

Elvis:             ¿Y se supone que nos salvarás o nos matarás?

Bob:              Ya va, ya va ¿Eres Dios?

George:        Yo pasaba por acá simplemente, no soy Dios, al menos no el Dios que ustedes están esperando… Ese Dios está algo ocupado.

Bob:              (Se levantan confundidos) ¿Y si no eres Dios? ¿Qué quieres? (Todos expectantes por saber quien es el recién llegado)

                       

Escena 3: “George… ¿La cuarta alma?”

                        (Todos muy extrañados por la aparición de un desconocido, que podría ser, la cuarta alma)

George:        Yo, quiero amor.

Marilyn:         (En su estilo inocentemente sensual) Eso me gusta.

George:        Y quiero la paz, para todos.

Elvis:             Líbrame del agua mansa, que de la brava me libro yo.

Bob:              Joder, Elvis ¿De dónde sacas esa mierda? ¿De un libro de citas? (A George) Amigo ¿Eres la cuarta alma?

George:        Soy lo que tú quieras que sea.

Elvis:             Pues si no eres Dios, quiero que seas una cometa y te vayas volando. No es personal, llegamos primero y queremos otra oportunidad con el ritual.

George:        Siempre es bueno querer otra oportunidad, es como tener esperanzas. Ahora, también es bueno abrirse a otras opciones.

Marilyn:         Oye, disculpa ¿Eres famoso? Imaginé que vendría un famoso ¿Podrías descubrirte y quitarte la capucha?

Elvis:             ¿Eres uno de ellos? Es decir ¿Eres uno de los encargados del lugar? ¿Podría hablar en privado contigo?

George:        “Es el momento de que comencemos a sonreír” ¿Qué más debería hacer?

Marilyn:         ¿Qué nos pasa? Debemos ser buenos anfitriones, sea famoso o no (A George) No tengas miedo, aquí nada te pasará. El pobre debe estar nervioso, se ve sereno, pues es su forma de drenarlo, recuerden que fue difícil la llegada a la antesala para todos nosotros. Te presento a, Elvis Presley, el rey del rock.

George:        No cambias, Elvis, paz y amor, hermano. (Todos se extrañan por la familiaridad con la que se desenvuelve George, que aun no es reconocido)

Marilyn:         Este muñeco es, Bob Marley.

George:        Que tal, Bob, gusto en verte de nuevo.

Marilyn:         Y yo soy…

George:        Marilyn Monroe, la Diosa eterna.

Marilyn:         Que lindo eres, tienes una buena vibra ¿Nos conoces?

George:                    ¿Quién no los conoce a ustedes?

Elvis:             Si no eres famoso, entonces eres muy aplomado. Generalmente la gente al vernos se comporta de manera histérica.

Bob:              ¿No te dieron tu Bitácora Celestial?

George:        ¿Para que la necesito si sus páginas están en blanco?

Marilyn:         ¿Cómo lo sabes?

George:        Creo que alguien lo mencionó.

Elvis:             ¿Nos estabas escuchando?

George:        Lo suficiente para saber que tienen un problema.

Marilyn:         ¿Tenemos? Tú también lo tienes, querido. Los cuatro estamos varados aquí, o… ¿Sabes cómo hacer “el viajecito”?

George:        Todo tiene solución en esta vida. Aprendí a vivir en ambientes difíciles, de grandes egos. Pero eso es pasado, ya hice las paces con esos buitres.

Bob:              Estábamos apunto de ir a la dimensión final, a nuestro plano definitivo, y algo pasó, no partimos, y al rato llegaste tú, estamos frustrados ¿Has deseado algo con todas tus ganas? ¿Podrías escucharnos?

George:        "La libertad de expresión lleva consigo cierta libertad para escuchar”

Elvis:             Un momento gran gurú. Ya se acabó el comité de bienvenida, ya nos tomamos el té de las cuatro (A George) ¿Qué te trae a la parte buena del mundo equivocado? ¿Quién eres? Queremos la versión corta, por favor.

Bob:              Calma, Elvis.

Elvis:             ¿Calma? Estamos aquí por tu culpa ¿y me pides calma? No hiciste bien el ritual, y ahora llega este  payaso…

George:        Todos tienen derecho, hasta los payasos.

Elvis:             ¿Eres otro revoltoso que quiere un mundo mejor e igual para todos?

Georges:      Eso no suena mal.

Elvis:             Pues aquí no hay muchas personas a las que puedas adoctrinar con tu revolución. Así como Bob es culpable, tú también lo eres, te apareces aquí, sin ton ni son con tu aire de “Amor y Paz”

George:        Tenía entendido que ustedes no pudieron partir por alguna razón.

Elvis:             Y ahora menos lo podremos hacer, pues no somos 3, somos 4 contigo. Y tenemos que ser impares ¿Sabes de matemáticas? Ahora estamos condenados a vivir eternamente contigo, y eso me da el derecho de saber quien eres. Si no nos dices, sufrirán todos. No habrá dolor físico, es verdad, pero habrá dolor emocional, y cansancio ¿No es así?

Marilyn:         Elvis, por favor…

Elvis:             Pues se cansarán de mí, les cantaré, “My Way”, tres mil veces al día.

Bob:              No te atrevas, Elvis. No soporto esa canción.

Elvis:             Lo haré. Y verán mis películas una y otra vez.

Marilyn:         Nooo, no podría volver a ver “Blue Hawaii” y menos “Viva las Vegas”.

Elvis:             Pues las verán, una y otra vez, y sufrirán (A George) ¿Quién eres?

George:        (George toma la guitarra de Bob) No quería esto, estaba camino de olvidar quien soy, pero si así ayudo a que Elvis se calme y no cumpla su grave amenaza… Si he de presentarme, que sea en honor a mi señor (Empieza a cantar “My sweet lord” de George Harrison. Elvis y Bob, van entendiendo de quien se trata, Marilyn escucha emocionada, pero aun extrañada)

Bob:              (Emocionado) ¿Eres, George? Dios ¿Qué se supone que haga? Gritar: “vienen los ingleses, vienen los ingleses”, esto es increíble, George.

Marilyn:         ¿Quién es este, George?

Elvis:             George  Harrison. Los Beatles siempre jodiendo.

George:        ¿Qué pasa, Elvis? Yo estoy feliz de este nuevo encuentro contigo, de ver a Bob. Ya los había conocido, a los dos. Incluso conocía a Marilyn, pero no personalmente. Claro, ella no sabe quien soy.

Bob:              Marilyn, este hombre es un gran músico, perteneció a una de las bandas más famosa de la historia, Los Beatles. Luego desarrolló una carrera en solitaria muy exitosa.

Marilyn:         (Picara) ¿En solitario? ¿No quieres compañía?

Bob:              ¿Por qué estás tan tranquilo? Esto no es un viaje de LSD, no estás delirando, esto es real, estamos muertos ¿Cómo puedes estar tan sereno? Te ves joven, no como una persona fallecida de cáncer, de eso moriste.

George:        Sí. En 2001. Yo estuve preparado para morir desde siempre, me tocó a los 58 años, tenía más edad que cualquier de ustedes al fallecer.

Marilyn:         ¿Por qué Las Bitácoras Celestiales están en blanco?

George:        Tal vez es la hora que ustedes empiecen a escribir su propio libro.           Pero aquí no hay fronteras, ni egos, ni tiempo. Cuando fallecí en 2001, ya Bob tenía 20 años de muerto, Elvis, 24, y Marilyn, 39, pero aquí estamos.

Marilyn:         Teníamos tanto miedo de la llegada de la cuarta alma y ahora estás aquí.

Elvis:             (Tras pausa) Muy bien ¿Quién se lo dice?

Bob:              George, estoy feliz de volver a verte. Tienes una energía estupenda.

Elvis:             Peeeeeero…

George:        (Sereno) Siempre hay un, pero.

Bob:              No sé como explicártelo. Tú llega, al parecer nos ha condenado a estar aquí por siempre, nos gusta este sitio, pero… Al llegar la cuarta alma, ya no podemos seguir al plano definitivo.

Marilyn:         Y queremos ir allá.

Elvis:             O sea: Nos jodiste. Al menos quisiéramos saber ¿Por qué llegaste?

George:        Todo sucede por algo, hay que tener paciencia.

Elvis:             Y dale con él comunista filósofo ¿Qué tipo de reunión es esta? ¿Una convención izquierdosa celestial? Oye Harrison ¿Quieres estar condenado de por vida a vivir conmigo?

George:        Yo soy libre, yo ya me liberé.

Bob:              ¿Qué quieres decir?

George:        Me tengo a mí.

Marilyn:         Qué liiiindo. Yo también me tengo a mí. Aunque  me puedo compartir.

Bob:              Esto está muy bien, entiendo que tienes una profunda carga espiritual que te hace soportar esta incertidumbre, pero nosotros queremos seguir nuestro camino hasta nuestro plano definitivo.

George:        Pues, háganlo.

Elvis:             ¿Cómo? Estamos estancados aquí contigo o por ti, no sé.

George:        Disculpen que insista, pero ¿No fueron ustedes los que no pudieron partir? Creo haberlos escuchado culpándose mutuamente, y ahora llegó yo… Y ¿me anotan en lista de culpables?

Bob:              (Tras pausa) Oigan, es verdad. Nosotros hicimos el ritual y no nos transportamos a ningún, lado, y George, no estaba.

George:        Escuchen. Tienen muchas dudas en sus mentes, pero un solo objetivo: “Ir a un plano superior”, por alguna razón, no pudieron partir, y eso permitió mi entrada, lo lamento.

Elvis:             Eso no basta. Quisiera que lo solucionaras.

George:        Tal vez no sea la mejor solución, tal vez no todos queden complacidos, pero, si tanto quieren partir, yo podría renunciar ir a un sitio asignado…

Bob:              ¿Qué sitio?

George:        Eso no importa. Lo cierto es que yo renuncio, y me uno a ustedes.

Marilyn:         Qué bellooo.

George:        Sólo hay un problema.

Elvis:             (Irónico) La letra pequeña.

George:        Uno de ustedes tendría que tomar mi lugar, los otros dos, junto a mí podrán ir al plano final. Yo ya estoy cansado de repetir la historia…

Elvis:             (Irónico) Cuidado te muerde un osito de peluche. Que descaro.

George:        No me han entendido.

Elvis:             Ni te molestes en explicar. De cualquier manera, somos un equipo, no nos podemos separar así, solo lo haremos para ir al plano superior.

Marilyn:         Es verdad, todos queremos ir plano final, no creo que sea justo que alguno de nosotros tenga que ir a otro sitio.

George:        Entiendo, no fue mi intención separarlos, simplemente les ofrecí lo único que puedo hacer, que uno tomará mi lugar para viajar a ese sitio al que me dirigía, así se volvería a tener un grupo impar, un grupo de tres.

Elvis:             Pero si tú sigues tu camino a ese sitio, volveremos a ser tres, y podríamos intentarlo de nuevo.

George:        No sé, su partida frustrada es una falta grave. Ahora, sólo quise ayudar. Espero que puedan resolver su problema. Seguiré mi camino entonces, no me alegra ir adonde voy, pero, no veo otra alternativa. Les deseo suerte.

Marilyn:         ¿A qué sitio vas George?

George:        Es algo así como, al infierno.

Elvis:             ¿No se dan cuenta? Es un truco para manipularnos, él quiere tomar un puesto en el grupo de tres y salvarse, es todo…

George:        Yo estoy salvado Elvis, así vaya al infierno, estoy salvado

Bob:              ¿Pero adónde vas?

George:        A la tierra (Todos se sorprenden al escuchar la revelación) ¿No es increíble que un mundo cuya superficie es 70 % agua le hayamos puesto por nombre, TIERRA? Bien, adiós.

Elvis:             Un momento, Cristóbal Colón de los cielos ¿Te refieres que vas a volver a la tierra? O sea ¿La tierra? Ese lugar donde hay cielo, lagos, ríos, montañas, abogados, medicinas, las Vegas, la Casa Blanca ¿Ese sitio?

Bob:              ¿Ese planeta que tiene 5 continentes? ¿Dónde hay un país que se llama Jamaica? ¿Ese mundo dónde hay marihuana sembrada en la tierra? Donde hay fútbol, mujeres, hijos, marihuana sembrada en la tierra ¿ahí?

Marilyn:         ¿Ese sitio dónde se hacen películas? ¿Dónde se entregan los premios  Oscar? ¿Dónde se habla metafóricamente? ¿Dónde hay orfanatos?

George:        Sí, la tierra, el mundo de donde vinimos. Entiendo que no quieran volver a ese sitio, yo lo hago pues ahí me han mandado. Créeme Elvis, que desconozco la razón, sólo se me permitió pasar por aquí para hablarles, no hay letra pequeña en mis palabras. Fue estupendo volverlos a ver, y conocerte Marilyn, los envidio, pues tienen una oportunidad de ir al plano definitivo. Sé que algún día me tocará a mí. Son ustedes muy especiales, es el momento de ustedes (George se va. Se realiza el mismo efecto usado para su entrada. Elvis, Bob y Marilyn están impactados al ver que están ante una persona que volverá a la tierra)



Escena 4:     “Quiero ir al… ¿infierno?”

                        (George, va saliendo mientras tararea una de sus canciones ante la mirada perpleja de, Bob, Elvis y Marilyn)

Elvis:             (Reacciona súbitamente, ahora amable) Un momento, George, querido. Lo he estado pensando estos últimos segundos, y me preocupas. Es obvio que no quieres ir a la tierra, y yo… Yo cambio mi lugar por ti.

George:        (Emocionado) ¿Harías  eso por mi, Elvis?

Bob:              Ya va. Es muy noble de tu parte, Elvis, pero, me pregunto ¿Por qué tú?

Elvis:             Tengo concierto mañana.

Marilyn:         ¿Qué quieres decir?

Elvis:             El día que morí, tenía concierto al día siguiente, es decir, mañana. Sé que aquí la cosa es atemporal, pero al volver a la tierra todo será como antes, imagino que volveré justo al día en que fallecí (A George) Sólo les pido que me devuelvan 15 minutos antes, y créanme, no entraré a ese baño.

George:        No sé los detalles del retorno, Elvis. No soy Dios.

Elvis:             (Imitando a George) “Todos somos un poco Dios”. En fin, ve con ellos, George, ellos quieren ir a su plano final.

Marilyn:         ¿Desde cuándo eres mi representante, Elvis? Yo puedo hablar por mi misma, puedo hablar metafóricamente, puedo hablar en prosa.

Elvis:             Entonces diles que quieres ir a tu plano, díselos cantando si quieres.

Marilyn:         Pero yo quiero volver a la tierra y buscar el libro rojo, por ejemplo.

George:        O sea, Elvis y Marilyn quieren volver a la tierra.

Bob:              Claro, y al negro que se lo lleve un perro en la boca.

George:        ¿Los tres quieren volver?

Elvis:             Yo lo dije primero.

Bob:              ¿Quién te crees?

Elvis:             El rey.

Bob:              No, tú no eres Elvis, tú eres, John Burrogh.

Elvis:             (Con ironía) Eres más fastidioso, Bob, que piojos en la cabeza.

Bob:              Uno de nosotros es un falso, por eso es que NO partimos al plano definitivo luego del ritual. Y ese falso eres tú.

George:        Tal vez no partieron al plano definitivo por alguna travesura de un alma que vaga en la antesala.

Bob:              ¿Qué dices? ¿Hay almas que nos están viendo?

George:        (Buscando con la mirada por todos lados) Puede ser.

Marilyn:         Calma muchachos, tal vez eso fue una bendición ¿No se dan cuenta? Gracias a no haber partido al plano definitivo podemos volver a la tierra. De lo contrario, ya estuviéramos sabrá Dios en donde.

Elvis:             ¿Decías algo, Bob?

Bob:              Es cierto, Marilyn. George ¿Qué podemos hacer?

George:        Este caso tiene sus particularidades, pero todo tiene una solución.

Elvis:             ¿Esto ha pasado antes?

George:        Tengo entendido que, Michael Jackson, lloró 35 años celestiales para volver a la tierra. Por cierto, Elvis, él quería volver a casarse con tu hija.

Elvis:             ¿Qué? ¿Con mi hija? ¿Michael? ¿El de Los Jackson Five? ¿Con mi hija?

Bob:              Sabía que tenías algo contra los negros.

Elvis:             Que no, joder ¿Hasta cuándo con lo mismo? ¿Es qué no entiendes que mi hija es una niña?

George:        Una niña cuando moriste, pero la gente crece.

Elvis:             Pero es mi hija. Tengo que volver a arreglar las cosas. Envíame George.

Bob:              ¿Acaso no leías tu Bitácora? Todo eso de tu hija salía ahí.

Elvis:             Pues no lo leí. Lo que sí leí fue la biografía que escribió tu esposa Rita, sobre ti, y no sales muy bien parado, Bob.

Bob:              (Sorprendido) ¿Qué Rita qué?

Marilyn:         ¿Otra vez la pelea, muchachos? Quédense tranquilos, yo tengo una solución. Yo voy a la tierra, y como fallecí primero que ustedes, estaré pendiente para buscarlos en su momento, alertarles, y así puedan evitar a la muerte. (Sensual) Vamos George, hazme tuya, estoy lista.

Bob:              Y pensar que la gente cree que eres tonta.

George:        Eso no funcionará, Marilyn, al volver no recordarás nada de lo que aquí ocurrió. Y de hecho, no vuelves en condiciones normales. Paul McCartney volvió, y nunca más compuso igual.

Elvis:             Entonces el cretino ese sí murió cuando todos decían.

George:        No nos desviemos del tema. Yo creía que ustedes querían ir al plano definitivo, que querían mantenerse unidos hasta el momento de la partida, por eso pensé salvar al menos a dos, pero ahora nadie se quiere salvar. Todos quieres ir al cielo, pero nadie se quiere morir.

Marilyn:         Ya te ofreciste George. Así que dinos que podemos volver, dilo…

George:        (Reflexivo) Creo que puede haber una solución, pueden volver.

Elvis:             (Emocionado) ¿Volver?

Bob:              (Emocionado) ¿A la tierra?

Marilyn:         (Emocionada) ¿Metafóricamente?

George:        Solo hay que tomar una decisión, resolver un problema.

Elvis:             La letra pequeña.

George:        Ya lo dije antes, la oportunidad que hay es cambiar el puesto conmigo, es decir, sólo puede volver uno de ustedes y en consenso de todos.

Marilyn:         Soy mujer, puedo preservar la especie. Estoy lista.

Elvis:             Soy el rey. Hay pocos en la tierra.

Bob:              Soy negro. Digo, para equilibrar.

George:        Veo que voluntariamente, el problema no se solucionará, así que hay la otra manera de escogencia. Cada uno de ustedes tiene que exponer ¿Por qué merece ir a la tierra?

Marilyn:         (Se desnuda quitándose la bata) ¿Quieren mejor razón?

Elvis:             Yo tengo concierto mañana.

Bob:              ¿Vas a seguir con eso, Elvis? (A George) Yo tengo hijos que atender.

Elvis:             No me jodas, Bob.

George:        Amigos, por favor, mantenga la calma ¿De qué les ha servido todo este largo tiempo en una antesala al plano definitivo? Paz, hermanos. Ustedes expondrán libremente sus razones por las que creen que merecen volver a la tierra, luego habrá una votación, donde se seleccionará al elegido.

Marilyn:         (Desilusionada) ¿Cómo el Oscar, de la academia?

Bob:              (Desilusionado) ¿Cómo los Grammy? Esos premios, al igual que todos los demás están amañados. Es injusto. Elvis siempre fue más comercial, con más atención mediática.

Elvis:             Siempre el comunista, culpando a los demás de su desgracia.

Marilyn:         Nunca gané un Oscar. Al menos no en la tierra.

George:        Un momento. Aquí impera la democracia

Elvis:             ¿Cuál? ¿La de los circuitos electorales que hay en mi país? por favor.

Bob;              En Jamaica ganaba el de la piel más blanca.

Marilyn:         Yo tuve que desnudarme para lograr algo en esta vida

George:        Ya que tienen sobradas reservas sobre los métodos de elección… La regla es clara: La votación será realizada por ustedes mismos.

Marilyn:         ¿Tendré derecho a votar?

George:        Sí, pero no podrán hacerlo por ustedes mismos.

Elvis:             ¿Y dónde queda la autoestima? ¿Cuál es el problema de votar por uno?

George:        Correríamos con el riesgo de un triple empate a un voto.

Elvis:             (Tras pausa) No sé que pensar.

Bob:              Descuida. La mayoría de la gente no piensa cuando vota.

George:        ¿Están seguros qué quieren hacer esto? Luego no se pueden arrepentir.

Elvis:             ¿Qué quieres decir?

George:        Al hacer esto, todos nos involucramos. Inclusive yo que iba a volver a la tierra como un ciudadano común, no como, George Harrison. Si algo sale mal, me castigarán… y volveré a ser George… y no quiero.

Bob:              ¿Por qué? Muchos matarían por ser George Harrison.

George:        Es que ni quiero volver, por eso hago el cambio para ir al plano final, pero si volviera a la tierra, quiero hacerlo siendo otra persona.

Elvis:             Tendrás tus razones.

George:        Eso es con respecto a mí, pero si ustedes se echan para atrás, trastocando estos complejos cambios, ya no podrán ir al plano final, vagarán eternamente en esta antesala, y eso es como morir de dolor. (Entran a escena muy discretamente los personajes que apoyan la obra - Rudolf Nureyev, Frida Khalo, Albert Einstein, Greta Garbo, Gandhi, La madre Teresa de Calcuta, Cantinflas, Leydi Diana, Reverón, Gladys Love Smith de Presley (la madre de Elvis) y Picasso-. No pueden ser vistos por Bob, Elvis y Marilyn, solo George parece verlos con sorpresa, no dice nada)

Marilyn:         Pero aquí no hay dolor físico ¿Es otra “letra pequeña”? ¿Otra cachetada?

George:        Dolor emocional, es el peor ¿Están dispuestos? (Elvis, Bob y Marilyn, se ven con valentía. Están dispuestos)

Marilyn:         Estamos dispuestos ¿Cuándo tiene que ser esa exposición de motivos?

George:        Dentro de pocos minutos. Tienen que preparar sus ponencias. Para eso se reactivarán sus Bitácoras desde este momento.

Elvis:             Tenemos tanto tiempo esperando y ahora todo tiene que ser para YA.

George:        Para ya, voto secreto, directo y celestial. (Los personajes -distribuidos por el espacio-, observan con atención. La luz baja poco a poco hasta la oscuridad total)



Escena 5:     “Y… volver”

                        (La luz vuelve poco a poco, y vemos solamente a Bob, Marilyn y Elvis, en silencio incomodo, reflexionando, revisan sus Bitácora, se miran con cierto cariño, es una situación extraña para ellos)

Bob:              (Rompiendo el silencio) Tanto tonto que hay por ahí, y tiene que morirse uno. Sé que quedo mal al decirlo, ustedes dirán –Mira a, Bob deseándole la muerte a otros- Y no es eso, es que… La muerte es un lio.

Marilyn:         ¿Por qué la vida será tan compleja? Pasas gran parte de ella “despidiéndote” de gente que amas. Veo en la Bitácora como hay gente que todavía llora mi muerte, y me duele. Uno vive aprendiendo a morir.

Elvis:             Provoca decir -¿Por qué no se muere fulano, que es tan mal artista?-

Bob:              No te metas con, Justin Bieber, apenas es un niño, pésimo cantante, pero, es un niño. He sabido de él por la Bitácora.

Elvis:             ¿Quién habla de, Justin Bieber? Ni sé quién es ese, lo digo en líneas generales… debe ser que esa información está clasificada para mí.

Bob:              Morir es una mierda.

Elvis:             Seguramente estamos en el limbo. Insisto, seguro estamos intoxicados de… Ustedes saben de qué. Ya despertaremos de esta pesadilla. Juro que al despertar despediré a ese maldito doctor que tengo, voy a cambiar.

Marilyn:         Nosotros no podemos cambiar, el mundo nos quiere como somos. Estamos condenados.

Elvis:             Yo voy cambiar. Quisiera recibir un buen golpe para despertar de esta antesala al plano definitivo y… (Bob, tranquilamente le cruza una cachetada a Elvis que no pude más que sorprenderse) ¿Estás loco, Bob?

Bob:              Tú dijiste que querías recibir un buen golpe para despertar.

Elvis:             Pero era un decir, por Dios, y me está doliendo, se supone que aquí no hay dolor físico.

Bob:              (Le muestra su Bitácora) Lee la letra pequeña. (Leyendo) “Solo hay dolor emocional y cansancio. El dolor físico solo existirá cuando alguna de las almas crea estar en un sueño y no acepte la existencia de la antesala, pues es una falta grave. El compañero más cercano está obligado a darle una cachetada para que reaccione” (Inocente) Lo siento, es la regla.

Elvis:             Para Bob es fácil todo esto, estar aquí es como vivir en un viaje de hierba.

Bob:              De qué hablas, Elvis.

Elvis:             No te hagas. Aquí dice que consumías marihuana en grandes cantidades.

Bob:              ¿Y qué? con eso no le hago daño a nadie. La marihuana viene de la tierra.

Bob:              (A Elvis) Aquí dice que tú querías matar al amante de tu esposa, tu exprofesor de karate.

Elvis:             (Evadiendo) Mientes. No he leído eso en mi Bitácora. Lo dices para evitar hablar sobre los más de 100 tipos de piojos que tenías en esas greñas…

Bob:              Aquí, lo dice. “Elvis quiso matar al amante de su mujer”.

Marilyn:         Queridos ¿No se dan cuenta? Se supone que la rubia tonta soy yo. La Bitácora nos coloca información específica a cada uno de nosotros.

Bob:              ¿Cómo es eso?

Marilyn:         Elvis no sabía del matrimonio de su hija con Michael Jackson.

Elvis:             No lo leí, y ustedes no me dijeron.

Marilyn:         ¿Sabes lo que es la discreción, querido?

Bob:              Yo estaba buscando el momento ideal para fastidiarte con eso, pero entenderás que no he estado de humor últimamente. Además, ustedes no me dijeron nada sobre la biografía que Rita escribió sobre mí (Molesto con Rita Marley) ¿Cómo se le ocurre? Rita si debe estar deseando que esto no sea un sueño. Pues si despertara, y la viera, te juro quee… (Marilyn le cruza una cachetada a Bob)

Marilyn:         (A Bob, inocente) La letra pequeña, lo siento querido.

Bob:              Me la merezco (Se pasa la mano por la cara aguantando el dolor)

Marilyn:         Lo cierto es que Las Bitácoras no son iguales para todos, si hay información general, pero hay otra particular (Mostrando una) Y últimamente he encontrado varias notas extrañas, saludos de Freddy Mercury, y otras personas ¿Pueden creer que Gandhi me quiere conocer?

Elvis:             ¿A ustedes también le han llegado notas encartadas?

Bob:              Sí. Al parecer esta antesala está repleta de almas vagando. Y la pasan muy bien, no quieren volver, ni ir al plano definitivo (Por detrás de ellos, pasan rápidamente y divertidos, la figura de dos o tres personajes conocidos, pueden ser, Rudolf Nureyev, Albert Einstein y Frida Khalo. Marilyn, Bob y Elvis, no pueden verlos, pero sienten su presencia)

Marilyn:         (Viendo a todos lados) Pero… no veo a nadie.

Bob:              Tal vez esperan que nos quedemos aquí para materializarse. (Al fondo pasa la madre de Elvis, ella llora sin dramatismo al ver a su hijo)

Elvis:             (Buscándola) ¿Estará mamá por ahí? No creo, ella era una santa, seguro se fue a su plano definitivo sin pasar por antesalas (Ilusionado, como si emocionalmente contactara con su madre) ¿Estará? (Sale de escena la madre de Elvis)

Marilyn:         ¿Estas Bitácoras serán legales?

Elvis:             La muerte es un asco. Yo pensé que era más sencillo ¿Qué es eso de “Antesalas, años eternos”?

Bob:              Y la atención no es personalizada ¿Alguien ha visto a Dios -o como se llame-? No. Solo a George Harrison, que no sabemos quien es realmente.

Elvis:             “Almas pares e impares, letras pequeñas, Bitácoras con patética información desclasificada”

Marilyn:         Parecen del FBI.

Elvis:             Marilyn, nunca pensé decir esto. Pero, tú que eres la maestra ¿Qué podemos hacer?

Marilyn:         Creo que no hay otra alternativa ¡Voten por mí! (Todos se ríen de la ocurrencia)

Elvis:             (Divertido) O podrían hacerlo por El rey

Bob:              Si votan por mi, no los defraudaré. Libraré al mundo del mal.

Marilyn:         Esto de votar por nosotros y dejar a dos afuera, es como un Reality Show, somos los pioneros en ese género (Las risas paran de golpe al entrar George con lápices, papel y una caja en las manos)

George:        Bien. Ha llegado la hora.

Bob:              Nunca me gustó el trabajo de promoción, pero esto es absurdo.

Elvis:             El Coronel se encargaba de eso.

Marilyn:         Yo soy una metáfora andando.

Bob:              ¿Saben? La oportunidad de volver a la tierra no fue lo único bueno que nos pasó al no poder partir al plano final, el estar un rato más con ustedes, ha sido una bendición (Se abrazan, como otra despedida)

George:        Bien ¿Quieren volver? Díganse por que. Empiezas, Bob. (Todo se prepara para el inicio de las ponencias)



Escena 6:     “Resulta que yo…”

                        (Bob, con cierto nerviosismo, toma el centro del escenario. Elvis, Marilyn y George, observan)

Bob:              Antes de cada concierto, uno siente algo de nervio, pero esto es absurdo. Bien. “Yo no estoy con el hombre blanco, ni con el hombre negro, yo estoy con Dios” -o como se llame-. Pero no voy a negar que soy negro, y el volver a la tierra, sería un detalle para los de mi raza, sería un desagravio ante las injusticias cometidas, sería como decirle a Jamaica –Perdón, pero jodanse, ahí tienen a su Bob-. Y si los jueces son dos blancos famosos y especiales, sería algo verdaderamente grandioso. Yo solo viví, 36 años, 6 años menos que Elvis, y los mismos que Marilyn, somos de épocas distintas, pero hoy siento que los conozco de toda la vida. Sé que dejé canciones que pueden generar algún dinero que tal vez ayuden a la estabilidad económica de mis hijos, pero son tantos que quisiera estar con ellos, darles amor. Cometí tantos errores, que tal vez no sea yo el indicado para volver. El tratamiento que hacía para el cáncer, tumbó mi cabello, aquí en esta Antesala se me permitió usar esta peluca (Se quita sorpresivamente -y en hermoso ritual- el cabello, dando a entender que siempre usó peluca), cosa que les agradezco mucho. Aquí uno llega tal cual como murió, y mi gente sufrió tanto al verme sin cabello, que quisiera volver a la tierra y cuidarme, cuidarme hasta los piojos que todos dicen que tenía. Quisiera que Rita escriba otra biografía sobre mí, es decir, ganármelo. Que deje la otra tal cual, pero que al conocer a este nuevo, Marley, pueda escribir una actualizada. La confianza da asco, y siempre tenía a Rita tan cerca, y no le dije –Rita, te amo como a nadie, soy infiel, te he faltado, pero te amo-. No puedo estar contigo, pero tampoco sin ti-. Y ojala que su biografía se venda como marihuana terrenal, y que la gente se entere de la verdad. Pero ahora quisiera que sepan, que, -Rita te amo. Gracias por criar a mis hijos, y a los hijos que he tenido con otras-

George:        Tiempo, Bob. Elvis ¿Puedes pasar al frente?

Elvis:             (Pasa al centro) Tengo concierto mañana (Todos se ríen) Siento que cada quien debe hacer lo que tiene que hacer, pero, si quiero ayudar acabar con el comunismo, pero no con mis amigos comunistas, tal vez sea el síndrome de Estocolmo, pero, no tengo nada contra ellos. Nada contra Bob, nada contra Marilyn. No sé si ellos son comunistas, no sé que mierda es eso. Quisiera ponerme mi placa de policía, la que me dio Nixon, una pistola en la cintura y atrapar a todos aquellos que rebasen el límite de velocidad permitido por mí. Quisiera dejar de tomar pastillas. Cuidar de mi hija. Quiero otra mafia. Mis muchachos son buenas personas, pero quiero hacer algunos cambios. Es tan fácil criticar, uno está en este mundo del espectáculo tan solo, rodeado de tanta gente, pero tan solo. “Los cortesanos mataron al rey”, dijo Lennon al saber de mi muerte, lo leí en mi bitácora, hasta envió flores (Tr.) ¿Era el Rey de qué? Tal vez ahora lo sé. Los reinados son hereditarios, pero el mío ¿De donde vino? ¿Del marketing? Realmente soy el Rey. Pues quiero saberlo y tal vez por eso quiero volver.

George:        Tiempo Elvis.

Elvis:             Gracias, ya no soportaba seguir aquí.

George:        Marilyn, tu turno.

Marilyn:         (Marilyn pasa al frente) ¿Volver a la tierra? Yo nunca fui feliz. No, no, no, no los quiero fastidiar con el cuento de la niña triste. Es decir, realmente feliz, al menos en mi niñez, no lo fui (Tr.) No diré mentiras. Quisiera ganarme un Oscar, uno de verdad, mis compañeros me dieron uno aquí, y es algo muy bonito… Gracias muchachos. Quisiera decirle a Joe Di Maggio que lo amo, a Arthur, que se vaya a la porra. Quisiera adoptar algún niño, he perdido tantos hijos en abortos no deseados. Quisiera leer Shakespeare, leerlo más… y no sé que más decir. Quise ser Primera Dama de Los Estados Unidos ¿Saben? Seguramente nadie pensó que lo lograría. El presidente me había mandado un mensaje –Hemos terminado- Una locura ¿verdad? Pero ¿Por qué no? He logrado cosas increíbles. Cuando nací nadie habría pensado que ese pedazo de carne sería una estrella de cine. Mi papá no me reconoció, mi madre era esquizofrénica y me dio en adopción, me pasé por varios hogares provisionales, fui violada, me casé a los 16 años ¿Quién podía pensar que podría entrar al mundo del cine? Pero me hice actriz ¿Quién podía pensar que llegaría a lo más alto? Me casé con un hombre amado por todos, Joe Dimaggio ¿Quién podía pensarlo? Y luego con un brillante intelectual, Arthur Miller ¿Quién podía pensarlo? ¿Primera dama? ¿Maestra? ¿Ganarme un Oscar? ¿Volver a la tierra? Quién podría pensarlo.

George:        Tiempo Marilyn.

Marilyn:         Eso debió ser, 20 años terrestres, disculpen (Bob, Elvis y Marilyn se ven y terminan abrazados) Seré tonta, pero nuestras ponencias fueron extrañas.

Elvis:             No eres tonta. Nos pasó a todos. Mientras hablaba, me pregunté varias veces ¿De verdad quieres volver, Elvis?

Bob:              Por algo, George no quiere ir a la tierra, todos quisieran una segunda oportunidad, menos él (A George) ¿Por qué no quieres volver a la tierra?

George:        ¿Me preguntas a mí? ¿No se han escuchado? No estoy muy seguro que ustedes quieran hacerlo.

Elvis:             ¿Por qué no como George? ¿Qué tienes en contra de George Harrison?

George:        Yo no tengo nada en contra de George Harrison. Yo no quiero volver sea quien sea, pero si vuelvo es para vivir otra existencia. Sentir los rayos del sol, si vuelvo es para ver a un niño jugar en el parque, no importa si es mi hijo o no. Claro que quiero volver a ver a mi hijo, pero el debe seguir su camino, no puedo interferir. Yo quiero volver, respirar aire puro. Yo quiero volver para escuchar un tango, un rap, un joropo, un rock, un vallenato. Si yo volvería no sería un Beatles, ya fui eso, ya conocí a John Lennon, a Paul McCartney, a Ringo, y los extrañaré siempre, ahora quiero conocer a otras personas. Nunca conocí a un zapatero. Quiero comerme un helado de chocolate. Yo estoy aquí por ustedes, sería un detalle que dejaran de culparme a mí por sus errores, y asuman sus responsabilidades. Les recomiendo que definan que es lo que quieren hacer en la vida, en la muerte, en lo que sea, eso es clave.

Marilyn:         (Tras pausa) Que raro, no recuerdo haberme comido un helado de chocolate. Ni de adulta ver a un niño jugar en el parque.

Bob:              Yo quisiera jugar futbol.

Elvis:             Ya ni recuerdo que era lo que yo quería.

George:        (Retomando el tema de la votación) Bien. Por favor, en este papel escriban el nombre de la persona que ustedes crean que deba volver (Todos toman el papel, escriben algo, unas breves palabras. Bob, Marilyn y Elvis introducen un voto en una caja que les muestra George. La suerte está echada, la luz baja poco a poco)



Escena 7:     “La votación”:

                        (La luz vuelve poco a poco. Elvis, Bob y Marilyn, esperan por los resultados de la votación)

Bob:              Estábamos esperando ir al plano final…

Elvis:             …y creíamos que eso era la felicidad.

Marilyn:         Luego, estábamos esperando bajar a la tierra. “Literalmente”.

Bob:              Defendiendo torpemente nuestro derecho.

Marilyn:         Me he conocido más en estos últimos minutos celestiales que en toda mi vida terrenal.

Elvis:             Es como pasar la vida en el escenario, y que todo dependa de un gesto en tu interpretación. ¿Y si te equivocas? ¿Te juzgaran por un gesto?

Marilyn:         Por una toma

Bob:              Por una lucha. Oigan, ustedes que tenían tantos abogados en la tierra, y esas cosas ¿No habrá una forma de resolver este entuerto?

Marilyn:         La sabiduría llega para cuando a uno no le sirve para nada. Me han llegado notas de niños que quieren que sea su maestra en la Antesala.

Bob:              A mí me llegó una invitación para entrar a la selección de futbol de Jamaica en la Antesala…

Elvis:             Mi madre está aquí… ¿Cómo hago para verla? (Entra George, con la caja de votación)

George:        Amigos, el tiempo es eterno, por lo que “no hay tiempo que perder”.

Marilyn:         ¿Una metáfora, George?

George:        Aquí están sus votos, por lo que hemos estado deseando todos estos años eternos. Seguro, estamos felices. Uno irá a la tierra, los otros dos, junto conmigo, iremos al Plano Final.

Elvis:             (Con ironía) Yuuupiiii.

Bob:              (Reflexivo) Eso de Plano Final, es como mucho tiempo, ¿verdad?

George:        (Saca un papel de la casa. Lo revisa) Vaya, un voto, con una nota. (La lee) “Antes de votar quiero decir que quisiera que mis otros dos compañeros, fueran a la tierra, pero hay que votar por uno, no se puede quebrantar la regla, la letra pequeña, la cachetada, pues, y despertar de golpe. Mi voto es por Marilyn…”

Marilyn:         (Sincera) Noooo… (George saca otro papel. Lo revisa)

George:        Otro voto con nota incluida, que elocuentes. (La lee) “¿No pueden ir dos? Que mal porro, pues quisiera que fueran mis dos amigos. Pero sé que por quién voy a votar es una persona maravillosa que nos representará a todos. Voto por Marilyn…”

Marilyn:         Noooo (A Bob y Elvis) ¿Qué les pasa? (A George) exijo un reconteo.

George:        Es obvio, que estos votos, son de Elvis y Bob. Marilyn no podría votar por si misma. Ya no importa -al menos para los efectos de esta votación- el escrutinio de Marilyn. Marilyn, volverás a la tierra.

Marilyn:         Sí importa. Es mi voto, soy una ciudadana, y conozco mis derechos. Bueno, no los conozco, pero sé que esto es lo que dice la gente en estos casos. Y sí importa, pues yo no quiero ir. Ahora sé que no.

George:        Tienes que ir. Todos quieren volver.

Marilyn:         ¿Tú no sabes que las personas cambian de opinión? Bueno, cambié. No quiero, no me pueden obligar.

George:        ¿Obligar? Hubo una votación. Renunciar es una falta grave.

Marilyn:         Me importa un comino (A Bob y Elvis) ¿Cómo me hacen esto? Lo entiendo, no es que votan por mí, sino que están evitando ir ustedes.

Elvis:             ¡¡No!! Queremos que bajes y ganes tu Oscar.

Marilyn:         Ya tengo un Oscar, uno que me dieron ustedes. Yo no voy.

Bob:              Vuelve, y adopta a un niño. Ya Elvis y yo dejamos hijos en la tierra.

Marilyn:         Lamento no haber tenido hijos, pero ya hay muchísimas personas que se llaman Marilyn en mi honor, con eso basta. No voy.

George:        No puedes evitarlo.

Marilyn:         Pues mírame (Buscando entre el espacio por donde salir corriendo. Todos la siguen, dando vuelta por el espacio, por la llanura sin fin)

Bob:              Vuelve Marilyn, por favor, dales duro. Jódelos, dile a la industria del cine que se vaya a la misma porra.

Marilyn:         Yo no quiero ir, ahora lo que quiero es buscar a Gandhi que debe estar por ahí (Gritando) ¡Gandhi, aquí estoy! Invítame a comerme un helado de chocolate celestial ¿Estás en huelga de hambre? Yo no voy. Y no les voy a decir que vayan ustedes, pues ustedes tampoco quieren ir. ¿Saben? Mi voto fue nulo.

Bob:              ¿Qué? jajaja ¿Nulo?

Marilyn:         “La letra pequeña” no decía nada de los votos nulos. Jajaja.

Elvis:             Jajaja. Y la gente cree que esta criatura es tonta.

George:        No pueden hacer esto. Marilyn tienes que volver ¿Qué les pasa?

Bob:              (A George) Será ¿Qué nos pasaba? Pues no queremos ir.

George:        Quedarán en el limbo.

Elvis:             Tenemos experiencia en eso.

George:        ¿Sí? Pues yo seré castigado, volveré a la tierra.

Bob:              Tómate una aspirina.

Elvis:             Aprieta esas nalgas.

Marilyn:         Metafóricamente hablando.

George:        ¿No entienden? No volveré como una persona normal, volveré como George Harrison, pues me castigarán. La historia se repetirá.

Bob:              Saludos a John.

George:        … y ustedes vagarán en la antesala, van a morir. (Empiezan pasar de un lado a otro los personajes ya citados: Rudolf Nureyev, Frida Khalo, Albert Einstein, Greta Garbo, Gandhi, La madre Teresa de Calcuta, Cantinflas, Leydi Diana, Reverón, Gladys Love Smith de Presley (la madre de Elvis), Picasso. Obviamente son vistos por el público, pero no claramente por Marilyn, Bob y Elvis. Ellos ven a todos lados, como cuando uno cree que le pasó alguien por el lado, voltea y no hay nadie. En teoría estos personajes podrán ser vistos una vez ellos rompan el ritual. George si los ve, y obviamente se desinfla)

Elvis:             Lo sabemos. Lo haremos por los artistas que han caído en el intento. Ellos están ahí. Lo sabemos, y aquí queremos estar (A Bob) Seguiremos siendo amigos, ¿verdad?

Bob:              Claro Elvis. Busca la palabra amistad en un diccionario, verás una foto nuestra como ejemplo.

Marilyn:         ¿Están listos muchachos? Tengamos nuestro propio ritual, hagamos nuestra propia Bitácora.

Bob:              ¿Listos? Creo que por ahí vi a Martin Luther King.

Elvis:             ¿Y a Nixon?

Marilyn:         Jajaja, claro que no, Elvis.

Elvis:             Sólo preguntaba ¿Y mi mamá?

Bob:              Tal vez.

Marilyn:         Tengo que darle gracias a Dios, pues el dolor me ayuda a morir en el cielo sin rebeldía.  

Elvis:             Será duro, pero ¿Cómo hacemos?

Marilyn:         También. Nos vemos muchachos. Este es el ritual. Tomen cada uno sus Bitácoras (Cada uno la toma) y arrójenla bien lejos. Hasta siempre (Cada uno la arroja hacia atrás y salen corriendo cada uno por un lado distinto. Los personajes famosos salen corriendo junto a ellos dándoles la bienvenida, como si ya se pudieran ver, Elvis y su madre se abrazan y salen corriendo. George queda confundido sin saber que hacer, la luz va bajando poco a poco mientras él queda en escena reflexionando)

George:        Por favor, no pueden hacerme esto (La luz empieza a bajar lentamente) Yo vine a ayudarlos ¿Quiénes se creen? Vuelvan. La historia se repetirá, yo quería hacer otras cosas ¿No entienden? Me están condenando, todo empezará de nuevo. La idea era comerme un helado de chocolate y si todo empieza de nuevo, terminaré condenado en la leyenda Beatles. La historia se volverá a repetir, y no quería eso, quería otra vida. Vuelvaaaaan (Oscuridad total)



Escena 8:     “1958”

                        (La luz vuelve poco a poco. Hay neblina. Entre ella aparece, George Harrison, de 15 años y con su guitarra. Lo vemos algo confundido, mareado, se orienta tratando de reconocer el lugar) ¿Qué me pasa? Me siento mareado ¿Será que voy a verme con Paul? (Ve un  periódico en el piso, lo toma y lo lee) 6 de febrero de 1958 (Sigue leyendo) Marilyn Monroe, en Inglaterra, su visita sería de incognito, pero se filtró la información (Reflexión personal) Bella Marilyn, me gustaría encontrármela por ahí… (Sigue Leyendo) Robert  Marley, niño Jamaiquino de 13 años, se montó en el techo de un estudio de grabación, en protesta contra los empresarios del disco en Jamaica (Reflexión personal) Ese niño tiene futuro (Sigue leyendo) Elvis Presley realiza el servicio militar en Alemania (Reflexión personal) El rey ¿Lanzando bombas? No lo creo.

Mamá de G: (En off) George ¿Estás ahí todavía en el portón de la casa?

George:        Sí, mamá.

Mamá de G: ¿Adónde vas?

George:        Voy al Hall de Garton. Paul McCartney me va a presentar en la banda de John Lennon. Ojala me acepten, al parecer el John ese es un jodido…

Mamá de G: (En off) ¿Quieres estar en ese banda? Ya eres un hombre de 15 años, debes saber lo que quieres hacer, pocas veces hay una segunda oportunidad.

George:        (Dudando desde el miedo) Creo que sí…

Mamá de G: (En off) ¿Crees?

George:        (Reacciona. Seguro) Quiero estar.

Mamá de G:             Entonces anda. Un hombre tiene que hacer lo que tiene que hacer.

George:        (Con picardía, mirando al público, triunfante) Iré. Y la historia empezará de nuevo  (Oscuridad total. En oscuro, estalla el tema “Help”, de Los Beatles. Esto se acabó señores)



3 comentarios:

  1. Excelente!!! Interesante el tema, muy buen tratamiento y manejo de los estados de ánimo. Felicitaciones!!!!

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    1. De tantas cosas que puedo agradecer sobre tus palabras -que viniendo de ti, son un verdadero honor-, la sinceridad es lo más importante para mí, un abrazo muy grande y respetuoso. Miriam.

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