“Yo soy John Lennon” (Porque todos somos un poco John Lennon.Teatro. Texto)


“Yo soy John Lennon” (2010). Diseño: Abilio Torres.

 “Yo soy John Lennon”

(Porque todos somos un poco John Lennon)

Original de Paúl Salazar Rivas.

Ganadora del Concurso para Autores Inéditos. Mención Teatro. Edición 2008, de Monte Ávila Editores Latinoamericana, y editada por ellos. Ganadora de la II Muestra de Dramaturgia venezolana 2010, premio organizado por La Fundación Rajatabla, y estrenada por su autor como director invitado


Importante: Derechos reservados por su autor y SACVEN. La publicación de esta obra en el Blog no autoriza su utilización para ser representada total o parcialmente. Ni autoriza su publicación total o parcialmente en ningún otro medio. En este blog hay un link donde se encuentra toda la información necesaria para contactar a su autor que con mucho gusto y respeto atenderá cualquier información o solicitud requerida. Muchísimas gracias por su atención.


Amigos, que por alguna razón han entrado a este blog. Paúl Salazar Rivas, Aura D’Arthenay y todos en Producciones Pequeño Grupo, agradeceríamos cualquier comentario sobre nuestras obras. Serían muy valiosas para nosotros. Quedamos a la orden.

A Aura D’Arthenay...
A John Lennon...
A mi papá Ernesto y mi mamá Anita...

Se escribió en 2006 y se estrenó en la sala Rajatabla, bajo la Producción de la Fundación Rajatabla, el 28 de octubre de 2010 con el siguiente elenco.


Ficha artística:
Juan Lenguado fue interpretado por RAFAEL MARRERO / Pablo Marcano fue interpretado por GABRIEL AGÜERO MARIÑO / Ricardo Estrada fue interpretado por JEAN CARLOS RODRÍGUEZ / Gregorio Hacendado fue interpretado por ABILIO TORRES / ROSSANA HERNÁNDEZ como Yoko Ono  y ELVIS CHAVEINTE como John Lennon

Ficha técnica:
Realización de escenografía: Ángel Pájaro, Jean Franco De Marcho y Slauko Sorman / Promoción y prensa: José Domínguez / Grabación y Mezcla: Claudio Ramírez / Asistente de producción: Miosothis Pineda / Operadora de video: Rona Olivares / Asistente de escena: Karla Micucci / Asistente de dirección: Andrea Pedrón / Editor de video y diseño gráfico: Abilio Torres / Estilista: Daniel Izquierdo / Vestuario: Dora Farías y Rufino Dorta / Pintura escénica: Freddy Buitriago / Escenografía: Adán Bueno / Diseño de iluminación: David Blanco / Producción: Gerardo Luongo / Producción General: Francisco Alfaro / Selección musical, dramaturgia y dirección general: Paúl Salazar Rivas.

Gabriel Aguero Mariño, ganó el Premio Municipal de Teatro (Caracas; Venezuela) 2010 / 2011, como mejor actor de reparto, por su interpretación de Plabo Marcano, en "Yo soy John Lennon"

Personajes:
(La obra transcurre del 1 al 8 de diciembre de 1980, en la ciudad de Nueva York)

Juan Lenguado: Venezolano, entre 25 y 30 años (Aprox.). Abogado, fanático de John Lennon por su música pero especialmente por su personalidad y lucha por la paz. Muy nostálgico de su país. Ha estado bajo tratamiento psiquiátrico por algunos desordenes emocionales producto de una mala relación con su padre.

Pablo Marcano: Argentino, entre 25 y 30 años (Aprox.). Chef de mucho talento. Simpático, inteligente, algo mordaz y presumido.

Gregorio Hacendado: Mexicano, entre 25 y 30 años (Aprox.). Hare Krishna “liberal” –como se hace llamar- místico, vegetariano, creyente de la paz y la unión entre los pueblos.

Ricardo Estrada: Colombiano, entre 25 y 30 años (Aprox.). Aspirante a actor. Hace de mimo en las calles de Nueva York. Algo torpe, despistado y con una formación académica deficiente. Noble y soñador. Tiene una extraña admiración por John, pero Travolta

John Lennon: John Lennon, a los cuarenta años y apunto de morir.

Yoko Ono: Yoko Ono a los 46 años y apunto de morir la mitad de su vida.

-¿Continuas oyendo a los Beatles?

-Cómo no, ya no los oigo con aquella hambre de entonces, pero si los oigo. Hace poquito estaba una persona joven de visita en mi casa, a quién le gustaba los Beatles, le puse algunas canciones que no había escuchado y no sabes cuánto las disfruté yo.
Silvio Rodríguez

“La primera imagen que tengo de ellos (Los Beatles), y no sé por qué, es “Twist and Shoud” y la plaza Universidad. Hay cosas que asocias a un lugar y no sabes por qué. Yo entonces ya hacia música. Debimos de empezar en momentos paralelos, pero ellos no lo saben porque los anglosajones conocen sólo a los hindúes y agente de sitios muy raros. En realidad, conocen a muy poca gente. Está claro que los Beatles son una revolución y los respeto mucho, pero ellos son anglosajones, y yo, de Barcelona”
Joan Manuel Serrat

“Supongo que logramos cuanto hicimos porque éramos cuatro. Ninguno hubiera podido hacer mucho solo, porque Paul no tenía suficiente carácter, George era muy tranquilo, Ringo era el baterista y yo no poseía suficiente atractivo para las mujeres. Sin embargo pensamos que cualquier persona podía encontrar lo que buscaba en cada uno de nosotros y así fue”
John Lennon

“Mamá, te conseguí una audiencia mañana a las 8
-sin falta- para que hables de Los Beatles con la maestra de canto”
Mafalda
ESCENA 1: “¿ADÓNDE VAMOS?”  (Lunes 1 de diciembre de 1980)

                (Ciudad de Nueva York. Apartamento tipo estudio, modesto pero acogedor. Decorado con motivos navideños, debajo de un sencillo arbolito de navidad hay un pesebre al estilo venezolano.

La pequeña cocina es dominio absoluto de Pablo, chef argentino que está preparando algo de comer demostrando dominio y amor por el arte culinario.

En el altar, Gregorio -un krishna mexicano- enciende un incienso y se prepara con alegría para una meditación.

Ocupando un escritorio está Juan, abogado venezolano vestido de saco y corbata, revisa con nerviosismo algunos papeles, tiene breves conversaciones por un teléfono que está junto a otra mesa que también tiene un televisor.

Ricardo –colombiano y aspirante a actor- se maquilla el rostro para quedar como un mimo)

                          

PABLO:   (Siempre con acento argentino) Hoy, primer día de diciembre de 1980, proclamo: lo más importante es el público. El público de mi  futuro restaurante debe recibir la mejor comida, por supuesto, la mejor decoración, la mejor atención, el mejor entretenimiento...

RICARDO: (Siempre con acento colombiano) Listo man, del entretenimiento me encargo yo. Como futuro mejor actor de este planetario...

PABLO:   (Lo corrige, superior) Planeta, Ricardo, pla-ne-ta... ¿oís?

RICARDO: Eso mismo, Pablo: pla-ne-ta (Retoma) Como futuro mejor actor de este pla-ne-ta voy a encargarme del espectáculo estelar.

GREGORIO: (Emocionado. Siempre con acento mexicano) ¿Ya terminaste de armar la parodia de La Creación del mundo? Es requeté importante que el restaurante tenga su lado místico y espiritual.

RICARDO: Fresco, el acto está bacano. Y ante taaanta insistencia, lo voy a hacer.

PABLO:   Para qué decir que no, pibe, si igualito vas hacer tu payasada. Andáte con tu laburo, pero rapidito, porque aquí Juan nos tené que decí cómo va “nuestro negocito”  y por qué andá con esa cara tan boluda.

RICARDO: (Emocionado) Aprieten esas nalgas que ahí les va. “Leidis and yentelman”: La Creación del mundo.           

(Empieza a realizar una torpe aunque fogosa representación de su acto con una sorpresiva explosión que asusta a todos. Luego de una tensa calma que él traduce en quedar paralizado con el rostro en dramática pose se tira al piso para empezar a representar una célula que nace de la nada. “la célula” se va incorporando y llega a recorrer todo el departamento, se monta donde pueda hacerlo saltando de un lado a otro. Luego la célula intenta mandar rayos a varios sitios, el lanza un rayo y corre a esa parte para representar que ahí nació una planta, hace lo mismo para representar a un animal) Aguanten que viene el final.

(Se arroja al piso en posición fetal, poco a poco, va haciendo movimientos como de un feto en su vientre para estirar todas sus extremidades de golpe y ¡plum! vuelve a la posición fetal solo que ahora imitará a un bebe, poco a poco se incorpora intentado dar a entender que el bebé viene creciendo. Hace algunos gestos para saludar triunfal)

RICARDO:       Zenkiu, zenkiu, zenkiu. Alouu viuuu...

GREGORIO:    (Con aplausos de solidaridad) La madre, cuate, está de la chingada. ¡Me llegó, me llegó! ¿No lo vieron? Krishna, Jesús, ¡hasta Mahoma estaba por ahí!

JUAN:     (Siempre con acento venezolano) Y pensar que el del tratamiento psiquiátrico soy yo ¡No te digo! ¿Qué vaina es esa que acabas de hacer, Ricardo?

GREGORIO:    Arte, Juan, arte. Primitivo, básico, elemental, primario... pero arte.

PABLO:   (A Ricardo) “De poetas y locos todos tenemos un poco”. ¿Pero vos tenías que tené solo de loco? ¡Ni te creás que esa payasada la vas presentar en MI restaurante!

JUAN:     NUESTRO restaurante. Somos un equipo.

PABLO:   (Falsa modestia) De vos, mío, de ellos, del mundo. Como querás, che ¡Pero ese numerito, no va!

RICARDO: Fresco, tal vez me falte un poco de ensayo para la parte final, pero... ¿No tengo talento?... se los voy a repetir y espero un... vértigo final.

PABLO:   (Lo corrige superior) Veredicto, boludo, ve-re-dic-to

RICARDO: Eso mismo... espero un ve-re-dic-to final. Ahí voy...

JUAN:     (Jurídico, bromeando) ¡No ha lugar! Se impone un receso para que el jurado se marche a deliberar y rinda su veredicto.

PABLO:   (Siguiendo el juego) No hace falta Sr. Juez, el jurado ya ha llegado a una decisión. Ricardo Estrada, por unanimidad hemos llegado a la conclusión de que… sos una mierda como mimo (Todos ríen en camaradería, muy a los Beatles, en sus mejore tiempos de amistad)

RICARDO: ¡Juemadres! Se tomaron un caldo de payasito, ¿no? Búrlense que cuando sea famoso y el propio... (Recordando el nombre) el propio... (Adivinando) ¿Travolteado?

PABLO:  (Lo corrige) Tra-vol-ta che, John Travolta, que de paso es pésimo actor. Imagináte: Palito Ortega es mejor. Hasta vos sos mejor, figuráte.

RICARDO: Cuando el propio Tra-vol-ta me entregue el Oscar ustedes se morderán el codo de la envidia y en Barranquilla me nombrarán hijo lustroso.

JUAN:    (Lo corrige) “Ilustre”, coño... y antes de pensar en el Oscar deberías mejorar tu ingles porque no vas a vivir del gesto sino de la palabra.

PABLO:  (A Ricardo) Aceptálo, che. Hay poemas que no riman, novelas de amor sin final feliz, reyes sin corona, cotufas sin sal, y vos sos un mimo sin talento.

RICARDO: Fresco, pero no me suba tanto la ceja que no le voy a pasar por debajo.

PABLO:   Juan, ya volvimos de estos (Señalando a Ricardo) “interesantes comerciales”. Decíme ¿cuál es ese misterio que te traés desde hace días? Tu amigo Strawberry te dio plazo hasta el 8 de diciembre para no sé qué espárragos fritos que no has querido decir, ya es 1º. Dijiste que hoy tendrías noticias. Decínos de una vez ¿vamos a tener restaurante?

JUAN:     (Cambia el semblante) Bueno, realmente no sé. Es decir, sí lo vamos a tener, solo que... algunas cosas se han venido complicando con el Doctor Strawberry. Hay que esperar, mañana les tengo noticias.

PABLO:   ¿Esperar?, eso lo dijiste ayer. ¿Qué pasa? Antes todo era maravillas con el Strawberry ese: “Strawberry esto, Strawberry lo otro, Strawberry se preocupa por los pobres, por los latinos. Strawberry confía mucho en mí”  y ahora te perturbás sólo de oír su nombre.

GREGORIO:    Por Krishna, Pablo, párale manito. Ellos son abogados y se entienden, él tendrá sus razones (Hace señas para que no presionen a Juan) Cambiemos el tema por uno mas agradable... ¡La comida!

PABLO:   Sí, pero...

GREGORIO:    (Con astucia) ¿Incluiste platos vegetarianos en el menú?

PABLO:   ¿Vegetarianos? ¿Vos insistís en esa chalada? Asomáte por la ventana ¿No ves los taxis amarillos? ¿La estatua de La Libertad? ¿No te has topado con el Empire State? Estamos en Nueva York, che, no en la India con sus vacas pastando. Aquí la gente consume carne, como en las pampas Argentinas.

GREGORIO:    Pos órale ¿Quién platica de las pampas argentinas, Pablo? ¿O de los llanos venezolanos, Juan? ¿O del Magdaleno y el Cauca Colombiano, Ricardo? O de mi “México lindo y querido, si muero lejos de ti...”. Yo les platico del mundo, de la unión, la paz... “Denle un chance a la paz”.

PABLO:   (Irónico) Y ahora también te creés, John Lennon.

RICARDO: ¿Otro John? ¿Y quién es ese man?

JUAN:     (A Ricardo) Por Dios Ricardo. John Lennon es el más extraordinario músico, cantante y activista por la paz que ha dado este siglo.

RICARDO: Yo, el único John vergatario y bacano que conozco es... es...

PABLO:  (Fastidiado) Travolta che, Travolta.

RICARDO: (A Juan) Ese mismo, lastima que no nació Colombiano ¿Usted no lo vio en “Saturdais Naigx Faiver” y “La Vaselina”?

PABLO:   (A Ricardo) Vos que sos mimo ¿No podés conversar solo con señas y evitarnos escuchar ese ruido?

RICARDO: ¿Cuál ruido, vea?

PABLO:     El de tu voz, pibe.

RICARDO: Uuuy, se nos creció el enano. Voz bonita la de Travolteado, ¿Oyó, man? ¿Por cierto, cuál será la comida favorita de Travolteado?

PABLO:   Ni hojitas, ni inciensos. Con ese tamañote de seguro se come un toro completo todas las mañanas. Por cierto, en mi restaurante...

JUAN:     ... nuestro.

PABLO:  ... la comida tiene que ser internacional, y basada en la carne. Hay que hacerles ver a estos gringos que en gastronomía existe algo más que el Hot Dog. Lo mismo con el entretenimiento, la música debe ser Internacional, tenemos que dejar el regionalismo y pensar en Nueva York (Pausa) ¿Qué les parece el tango? A las minas les encanta.

JUAN:    (Irónico) ¡Bravo por tu objetividad! Sobre la comida y la música me imagino que habrá que tener de todo, luego podemos fijar un día especial para música en vivo, cada semana algo distinto. Yo conozco una banda muy buena que toca pura música de Los Beatles...

RICARDO: ¿Y quiénes son esos manes?

JUAN:     (A Ricardo) Tengo ganas de decirte que te quiero... pero no me sale.

PABLO:   Juancito, decíme ¿Qué pasá? Que prefiero enfrentar una mala noticia tuya que la brillantez de Ricardo ¿Hay o no hay restaurante?

JUAN:     (Nervioso) Si, pero el sacrificio es muy grande... nuestro mayor problema no es la música, mucho menos el menú con especialidades en carne o vegetariana... nuestro rollo son... son los papeles.

GREGORIO: Chíngale, eso lo sabemos desde hace rato ¿Tú amigo está en eso, no? Tú nos has platicado que él es buena onda contigo, y con tal sigas asesorándolo en sus “negocios” él nos arregla lo que sea...

JUAN:     Sí, pero no es fácil conseguir una patente comercial en Nueva York. Además, el problema de los ilegales en este país se ha complicado.

PABLO:  ¿Y hasta cuándo va a esperar? Cuando Reagan asuma la presidencia en enero se pondrá peor, eso se sabía. Pero vos y Strawberry lo resolverán ¿no? él tiene contactos con gente influyente, vos sos nuestro líder... Si yo fuera el líder...

GREGORIO: Pos, ¿qué pasó, Pablo? Bájale. Estamos aquí por Juan. Nuestro sueño de un restaurante en esta ciudad donde cada uno pueda desarrollar lo que quiera se ha venido haciendo gracias a él...

PABLO:   Lo sé pibe, solo que, últimamente hablamos del restaurante, de la comida, la decoración,  hasta visualizamos la inauguración, soñamos con una reseña en el New York Times, y luego le preguntamos a Juan para cuándo es la cosa y ¡¡PLUM!! ¿Hasta cuándo?

JUAN:     (Gritando de golpe) ¡¡Hasta el final coño, hasta el final!!

GREGORIO: Tranquilo Juan, recuerda lo que dijo tú doctor: Autocontrol, autocontrol... (A Pablo en voz baja) y tú... ¿Puedes callar el pinche hocico?

PABLO:   Lo que me hincha las pelotas es el misterio de los últimos días, y uno sin poder hacer nada, sólo Juan: nuestro abogado líder. ¿Podés o no podés? Decíme pibe ¿Qué pasá con el doctor “Fresita”?

JUAN:     (Más nervioso) Me… me pide algo jodido. Casi contra mis principios.

GREGORIO: Tranquilo mi cuate, no te avientes a decir nada si no quieres...

JUAN:     Juren que pase lo que pase siempre estaremos juntos de mente y alma.

PABLO:   Lo juro, pibe, por el pollo en salsa de champiñones, pero... decí, decí...

JUAN:      (Pausa) Strawberry me pide que... que...

PABLO:   ¿Qué que?

JUAN:      Que le haga... (Incomodo. Muy bajito) cuchi cuchi.

GREGORIO: ¿Cuchi cuchi?

JUAN:     Que le hagaaa... (Hace gesto de caderas) Eso... ¡Coooño, que le haga esa porquería por detrás! ¿Quieren que se los describa con un dibujito?

PABLO:   ¿Qué decís? ¿Queré que te lo... chaca chaca? O sea que Strawberry es... (Hace gesto amanerado)

RICARDO: (Sin entender) ¿Y ese chaca chaca cuchi cuchi  con qué se come?

GREGORIO: Órale ¿No me digas que Strawberry fuma con la candela pa’ dentro?

RICARDO:  ¿Me puede decir alguien de que cuchi cuchi hablan?

PABLO:   Siempre en la luna. (Burlón, engañando al inocente Ricardo) Juan decí que Travolta se está haciendo ciudadano Colombiano, que vos serás mas hermano de Travolta que de, Botero.

RICARDO: (Crédulo) ¿De verdad, man? ¿Yo hermano de Travolteado?

GREGORIO: ¿Cómo es eso, Juan? ¿Strawberry te está proponiendo que...?

JUAN:     El Dr. Strawberry siempre ha querido que trabaje con él, lo vi normal pues yo le ayudo bastante en su oficina, pero desde hace un tiempito me ha tirado punticas raras que no les he dicho por no estar seguro y para evitar los chistecitos de ustedes... Pero ya el hombre se me declaró y me dio plazo hasta el 8 de este mes para que “consuma el hecho”... (Imitándolo) -No es un acoso sexual, ni extorsión, siempre he querido sentir contigo...- (Como Juan) no sé que mierda, que será una vez nada mas y... A cambio me ayuda con todo el rollo legal del restaurante, luego los papeles de ustedes... pero...

RICARDO: (En lo suyo) ¿Yo... Ricardo Estrada de Barranquilla... hermano de Travolteado? No, no, no... Dios no puede ser tan bueno...

PABLO:   Pero eso es fenómeno pibe, estamos salvados, mañana voy a preparar en tu honor una crema de carotas venezolanas. Y decí ¿cuándo te lo tirás y empezás con el papeleo? Con Strawberry todo será rapidito, ¿no? (Juan no contesta) ¿Qué querés decir con ese silencio? Mirá que el mimo aquí es Ricardo y con él basta ¿Cuándo hacés cuchi cuchi con Fresita? vos eres el líder, nuestro abogado, es nuestro sueño, desde que nos conocimos allá en Caracas. Tenés que pensar en nosotros, che.

JUAN:     ¿Y mi esposa Yokasta en Venezuela? ¿Cómo le daré la cara?

PABLO:   A Yokasta no tenés que contarle. Si uno no le dice nada a la esposa cuando te follás a una mina mucho menos cuando te cogés a un tipo, por favor. Además, eres tu el que cuchi cuchi con Strawberry, tu culito seguirá virginal como siempre (Pausa) ¿Tu culo es virgen, verdad?

JUAN:     Por favor Pablo.

PABLO:   ¿Y entonces? después te traés a la Yokasta, el Strawberry seguro arregla todo... y si te lo cuchi cucheas bien, imagináte pibe.

JUAN:     Yokasta no se va a venir, la conozco... explícale Gregorio...

GREGORIO:    Yo sé que todas las personas somos iguales y no hay que discriminar a nadie, ni por raza, ni por credo, ni por su condición sexual y todo eso...

PABLO:   ¿Te fijás? Goyo es un sabio, no hay que discriminar ni a los maricones, ellos también tienen derecho, sentimientos, a veces recurren a estas cochinadas para poder cuchi cuchi con quien no pueden.

GREGORIO: ... pero... si yo consiguiera algo en esta vida haciéndole cuchi cuchi a alguien sin yo querer, mi mamá se levantaría de la tumba cantando rancheras con Pedro Infante y se vuelve a morir.

RICARDO: (En lo suyo) Jelou mai frend... Haiam Gringo an yuu Colombiano.

PABLO:   ¿Qué les pasá? ¿Quién dice que vamos a perder nuestra dignidad?

JUAN:     Claro, no eres tu el que se va a costar con el maricón ese.

PABLO:   ¿Creés que no lo hiciera si me lo pidiera? Vos sabés que Fresita no me soporta. ¿Va querer conmigo?

JUAN:     Esto sería una deshonra para nuestros países, no por acostarme con un hombre, sabes bien que no tengo ese prejuicio, pero es que no soy homosexual, me gustan las mujeres, me gusta mi esposa...

PABLO:   ¿Qué tené que ver la ranchera, el tango, el joropo o la cumbia? Hay ciertos sacrificios que hay que hacer. Los cuatro juntos llegaremos lejos, tenemos que recordar el juramento de Caracas en aquella arepera, ese es nuestro Monte Sacro como dijiste vos mismo. Cada uno de nosotros tené lo que le faltá al otro, somos el complemento... yo estoy orgulloso de ustedes, hasta de mí estoy orgulloso...

JUAN:     ¿Por qué dices que eres Jefe de Camareros cuando eres Lavaplatos?

PABLO:   Imagen, pibe, imagen. Además, vos sabés que cocino mejor que el chef del restaurante donde laburo ¿Y por qué lavo platos? Por no tené los papeles, por eso quiero que aprovechés esta oportunidad... ayúdame pibe... ayúdame... ¡¡me vas a matar de un infarto!!

JUAN:     Yo no estoy diciendo que voy a tirar, es decir... tirar la toalla. Hemos llegado hasta aquí y solo quiero pensar. Miren (Nostálgico) cuando Los Beatles empezaron su carrera pasaron por situaciones peores...

PABLO:   Joder. A cuantos tipos se habrá tirado el Ringo ese, con esa nariz, y tan bajito, el pobre.

GREGORIO: Déjalo… es bueno escuchar esa historia en momentos como estos.

PABLO:   Contá tu historia, si eso te hará entrar en razón. Pero la versión corta.

JUAN:    … Cuando la banda se formaba nadie daba nada por ellos y pasaron mucho trabajo. Rechazos, giras de mala muerte en Liverpool hasta que llegaron a Hamburgo que fue la ciudad donde se pulieron y maduraron musicalmente, aunque pasando mucho trabajo, tocaban hasta 12 horas seguidas. Pero Lennon sabia que ellos llegarían lejos... y cuando él veía que Paul, George y Pete Best se desanimaban.

GREGORIO: ¿Y Ringo Starr?

RICARDO: ¿Quién es Ringo?

JUAN:     (A Gregorio) Ringo no había entrado al grupo todavía (A Ricardo) Pero era igualito a ti de despistado. Cuando estaban contra la pared y parecía no haber salida John hacia un ritual que les hacia recargar las energías ¿Lo hacemos? Él decía (Y al igual que hacían Los Beatles en los momentos difíciles) ¿Adónde vamos amigos?

TODOS:  (Animados) ¡¡A la cima, Johnny...!!

JUAN:     ¡¡¿Y dónde está eso amigos?!!

TODOS: ¡¡En lo más alto del pop!!

(Estalla el tema “A hard day´s night” de Los Beatles. Todos se abrazan en señal de camaradería, la luz irá bajando suavemente hasta llegar a oscuridad total. La canción seguirá y se mezclara hasta su final con la escena siguiente)



ESCENA 2. ¡HELP!  (Jueves 4 de diciembre de 1980)

(Cuando vuelva la luz veremos una contradicción en la euforia final de la escena anterior y la tensa atmósfera que se respira en esta. Ricardo y Gregorio muy preocupados ven como pablo le reclama a un desaliñado, nervioso e inestable Juan)



PABLO: Han pasado tres días y nada de Cuchi cuchi. Hoy es 4 de diciembre, y si vos sabés sumar quedan 4 días para el 8 ¿Creés que el Dr. Strawberry te va esperar toda la vida? ¿Cuándo te lo tirás y salimos de esta?

JUAN:   Todo lo ves fácil y chévere, pero yo no soy tú... tú no eres yo... estamos hablando de la dignidad.

PABLO: La dignidad se lleva adentro. Aquí lo que importa es el público, él éxito que nos espera, el triunfo...

JUAN:    Yo quiero triunfar, pero no a cualquier costo...

PABLO: ¿Cuál costo? Es cerrar lo ojos, cuchi cuchi y listo, no te van a cambiar el cerebro.  Mirá, si querés yo mismo te dejo que me hagás lo que quieras después, es mas, todos nos vamos a dejar...

GREGORIO: Pos órale ¿Quién dijo? yo al igual que Don Ramón le voy al Necaxa.

PABLO: ... pero entendé que se nos escapa el sueño ¿Crees que eres el único que sufre? ¿Y nosotros qué? ¿No tenemos sangre en las venas?

   JUAN:  No son ustedes los que tienen que cambiarse el alma...

PABLO: ¡Pelotas! Lo que pasa es que Yokasta te envenena la mente con esas llamadas desde Caracas. Segurola que ya le contaste a la Yokasta.

JUAN:    ¿Por qué tienen que culpar a... Yoko de todo lo que hago?

GREGORIO: Úpale muchachos, bájenle por fa, vamos a meditar la situación ¿Si?

PABLO:  El único que tiene que meditar aquí es Juan y dejar a esa piba que será la culpable de nuestra separación. Que casualidad, igualito que Los Beatles, que se separaron por culpa de la...

JUAN:    (Gritando. Desvariando) Cállate Paul o te parto la cara...

PABLO:  ¿Qué Paul decís vos? Soy Pablo ¿Vas a empezar con tus desvaríos?

GREGORIO: Autocontrol Juan, autocontrol, recuerda que el psiquiatra siempre te platicaba que cuando te sientas mal y empieces a sentir los síntomas pienses en el autocontrol (A Pablo) Y tú no lo presiones, tenemos que mantenernos unidos. Paz hermanos, paz...

RICARDO: ¿Quieren que les haga mi parodia de “La Paloma de la paz”?

GREGORIO: ¡No platiques de “palomas” por Dios! Mejor que Juan nos haga el ritual del optimismo que le hacia Lennon a Los Beatles cuando estaban deprimidos ¿Si?, para animarnos. Vengan muchachos.

PABLO:   Que parodia ni que Lennon. Vamos Juan, decíme, ¿Cuándo cuchi cucheas con Fresita? No entendés que nos van a deportar...

RICARDO: Listo, ante tanta insistencia, ahí les va. De Colombia y con amor: “La Paloma de la paz” (Empieza su acto sin que nadie le preste atención)

JUAN:     (A Ricardo. divertido. Como en otro contexto) Vamos Ringo, no empieces con tus payasadas, jajajajajaja...

PABLO:   (A Gregorio) Ya le dio... si a mi alguna vez me da algo parecido, por favor láncenme por la ventana.

GREGORIO:    ¿De qué Ringo hablas, Juan? él es Ricardo, pero tú... tú haznos el ritual de Lennon, sí. Te lo suplico hermano, autocontrol.

(Juan coloca un LP de Los Beatles, se escuchará el tema “Help”, luego se irá quitando el saco y la corbata, se pondrá accesorios alusivos a la forma de vestir de Lennon. Juan se va transformado en John Lennon)

JUAN:     Muchachos ¿Saben que soy un genio, igual que Einstein?

PABLO:   ¿Genio? Entonces deberías estar dentro de una lámpara mágica, y no aquí fastidiándonos las pelotas.

JUAN:     (A Pablo) Deja los celos Paul, tú sabes que lo soy. Lo sé desde niño, yo pensaba: “soy un loco o soy un genio, y como nadie me había encerrado en un manicomio, entonces era un genio, sólo que la gente no se daba cuenta”. Pero tranquilo que nosotros triunfaremos (A Gregorio) ¿Quieres que haga el ritual, George?

GREGORIO: ¿George? Soy Gregorio, mi cuate.

JUAN:     ¿Te animas? Ok.

(Se coloca para hacer el ritual tal cual lo hizo en la escena 1. Ricardo sigue realizando su mímica de “La paloma de la paz”, Gregorio trata como sea que a Juan no le de una de sus alucinaciones)

JUAN:     ¡¿Adónde vamos,  amigos?!

PABLO:   A la mierda vamos, si sigues así. Ese truco del ritual no te va a funcionar ahora, el que nos puede ayudar es el Dr. Strawberry, ese es el “genio” que necesitamos ¿Querés ser el líder? ¿Querés ser el maldito Lennon? Entonces ayúdanos... eres un boludo, igual que John Lennon, idiota.

JUAN:     (A Pablo. Cada vez más irreconocible como Juan) Me harté Paul. Voy a dejar el grupo. No seguiré vendiéndome, me liberé. Yoko me liberó.

GREGORIO: ¿Yoko? Quieres decir: Yokasta, ¿no?

JUAN:      ¡Yoko Ono! George ¿O tú también te vas a poner en mi contra? (A Pablo) ¿Y tú Paul? ¿Quién te crees, el nuevo Brian Epstein?

PABLO:    Andáte a la mierda tú y tus locuras y tu puta “Yokasta Ono”

(Juan preso de la rabia –tal cual hacia Lennon cuando se metían con Yoko- se le encima a Pablo para golpearlo. Gregorio y Ricardo tratan de dominarlo)

JUAN:      Suéltenme malditos. George, Ringo ¿Qué les pasa? Suéltenme...

PABLO:   (Se nota que esta operación es rutina entre ellos) Sujétalo fuerte, Gregorio. (A Ricardo) Busca la camisa y las pastillas, pero rápido (Ricardo obedece, Gregorio y Pablo sujetan a Juan)

JUAN:     Maldito seas, Paul McCartney. ¿No entiendes que dejo la banda? ¿No entiendes que  puedes hacer lo que quieras? Yoko, Yoko, ¡ayúdame!

               (Ricardo llega con la camisa y pastillas. Juan está fuera de si pegando gritos incongruentes)

PABLO:  (Diestros) Okey, muchachos, a la cuenta de tres. Uno, dos y tres.  

               (Hábilmente someten a Juan. Dos lo sujetan dejándolo inmóvil y el tercero le coloca una especie de camisa de fuerza casera estampada con símbolos de paz. Luego lo  obligan a tomarse una pastilla)

JUAN:     No, no... Dejen ¿Me quieren envenenar? ¡Yoookooo!

GREGORIO: Sólo es un calmante, Juan. Por favor, colabora...

JUAN:     (Confundido) ¿Qué Juan? ¿Quiénes son ustedes? ¿De donde salieron?... tú no eres Paul, tú no eres Ringo ¿Dónde está George?

PABLO:   Claro que no, boludo. Somos Pablo, Gregorio y Ricardo haciendo una vez más de tus enfermeros privados.     

(Forcejean para caer detrás del sofá. El tema “Help” suena de fondo, los tres arriba de Juan que grita desesperadamente)

JUAN:     No podrán conmigo ni con Yoko. Malditos. Ya no soy la morsa. ¡Ayúdenme! suéltenme idiotas, dejen a Yoko... Ella me liberó, me hizo entender que yo era el Elvis Beatles rodeado de cortesanos atándome al trono, pero se acabó. ¿Quienes son ustedes? Tía Mimi, ayúdame por favor, Brian, Brian... Julian, Sean ¿dónde están? Yoko...

               (Rápido black-up. El tema música llega a un volumen mas alto y se mezcla con la escena siguiente)



ESCENA 3. “JUAN ESTÁ LOCO”. (Viernes 5 de diciembre de 1980)

               (La luz vuelve poco a poco. pablo, muy preocupado, cocina algo. Gregorio y Ricardo llegan de la calle con algunas bolsas)



GREGORIO:    Conseguimos todo. Un amigo compró los calmantes, le dije que eran para ti, que Ricky  te tenía loco con sus actos de mímica ¿Cómo sigue?

PABLO:  ¿Qué querés que te diga? Peor, no me he atrevido a desamarrarlo.

RICARDO: ¡Juediablo, pobre man! Ya tiene un día amarrado... Hoy es 5, nos quedan 3 días  ¿Todavía no le reconoce?

PABLO:  Por Dios ¿Es que no entendés lo qué pasa? Se acabó, todo acabó.

GREGORIO: La chinga ¿Qué quieres decir?

PABLO:     Juan se cree: John Lennon.

GREGORIO: Bueno, el siempre ha sido fanático de Lennon, ese tipo, su esposa y su país es lo mas grande para él.

RICARDO:  Ya va... Lennon es... es... ?

PABLO:  No empecés, che. John Lennon es el único John Lennon que hay en el mundo que casualmente vive en esta ciudad de Nueva York. Y terminen de entender de una vez lo que pasa. No es que Juan lo admira y quiere ser mas fanático que el que más. ¡No! Juan piensa, habla y actúa como si fuera John Lennon... Y nosotros sus secuestradores.

RICARDO: (Tras corta pausa) Yo tenía un primo en Barranquilla —el JuanRa— que se creía Pastor López, lo imitaba igualito. Hasta en el manicomio los 31 de diciembre -cuando su esposa Aura cumplía años- lo dejaban cantar disfrazado de Pastor López.

GREGORIO: Chingale ¿Y qué se supone que vamos hacer? Juan era quien resolvía cualquier cosa.

(Se oye la voz de Juan llamando a Yoko. Todos se alarman)

PABLO:  Ahí viene. Recuerden lo que el loquero dijo. No hay que ceder, hay que insistir en que él es Juan y no quien le de la gana ser... pero con mucho tacto, inteligencia, sutileza, actuemos como si nada.

(Entra Juan preso en su camisa de fuerza y sus lentes tipo Lennon. Todos sonríen falsos y torpes como si nada pasara)

JUAN:   (Que siempre actuará muy a la personalidad de John Lennon) ¿Dónde estoy? ¿Dónde está  Yoko?

PABLO: Debe estar en su casa, con su esposo, el autentico John Lennon.

JUAN:    (Cortante pero sereno, muy a lo Lennon) Imbécil.

GREGORIO: ¿Cómo estás “Juan”?

JUAN:  Vamos, suéltenme. No pienso demandarlos. También hice estupideces en Liverpool, todavía a veces hago una que otra. Solo que nunca secuestré a nadie (A Ricardo) ¿Y qué cosa se supone que eres tú?

RICARDO: (Obvio) Fresco, un mimo... ¿Está loco o está ciego?

JUAN:      Dios mío (A Gregorio) ¿Y tú?

GREGORIO: ¿No recuerdas? Soy un Krishna, pero liberal. Mi nombre Krishna es “Sismo Dungorrin”, pero me niego, quiero que me sigan llamando Gregorio, como me puso mi santa madre en Tijuana.

JUAN:      Mi madre (A Pablo) ¿Y tú?

PABLO:  ¿No sabés, tarado? Soy Pablito, el mejor chef de Nueva York, pero si no dejás esa pavada seré eternamente un lavaplatos ilegal en este país.

JUAN:   Dios. No sé si me secuestró una delegación alocada de la ONU o los Village People.

RICARDO: ¿Y quiénes son esos manes?

GREGORIO: (A Juan) ¿Quién se supone que eres tú?

JUAN:    Yo soy John Lennon. Esto debe ser un mal viaje de LSD pero sin haber consumido, yo ya dejé las drogas duras. Lo hice por mi hijo Sean (Nostálgico) Sean... Por favor, suéltenme, tengo que ver a mi hijo Sean, yo soy el que le hace el desayuno en las mañanas...

PABLO: Vos no estás secuestrado, estás amarrado por petición de vos mismo, para que el niñito no se haga daño con sus pataletas, ¿entendés?

JUAN:    Entiendo que son latinos, una minoría discriminada, entiendo su molestia, pero ésta no es manera de protestar, secuestrando a un luchador como yo. ¿Saben? Me burlé de ancianos, paralíticos, monjas. Mis profesores me odiaban o temían... nadie daba un centavo por mí...

GREGORIO: ¿Qué dices, mi cuate?

JUAN:   Que ustedes están más locos que yo. A mis 18 años un policía borracho atropelló a mi mamá en Liverpool, lo dejaron absuelto. Yo ya conocía a Paul McCartney que también había perdido a su mamá cuando él tenia 13 y le decía: —¿Cómo puedes sentarte ahí y obrar de manera normal cuando tu madre está muerta? Si me ocurre algo así perdería el juicio-. Y fiel a mi palabra perdí el juicio cuando mamá murió, lancé mi furia ante todo, veía a un paralítico en la calle y le decía -¿Adónde se han ido tus piernas? ¿Se han escapado con tu esposa?- Pero nunca secuestré a nadie y menos disfrazado de payaso. Suéltenme.

RICARDO: (Convencido) Fresco ¿Lo soltamos?

PABLO: ¿Pero no escuchás lo que está diciendo? Él mismo dice que está loco.

JUAN:   Hagamos un trato. Ustedes me sueltan, llamo a Yoko, que debe estar muy preocupada, le digo que estoy bien con los tres chiflados y le pido que me traiga algo de dinero. No, no, no crean que los estoy comprando, es solo una ayuda, para que no vuelvan hacer está estupidez con nadie. Sólo les pido que no llamen a la prensa, mis fans se alarmarían mucho y los medios harían un circo de esto. Ustedes son buenas personas, huelo eso en la gente, me he equivocado muchas veces... pero huelo que ustedes son buenos, sólo que confundidos...

PABLO:  No sé que pretendés. Si querés demostrar tus conocimientos sobre Los Beatles, te digo que nunca los hemos puesto en dudas, ahora... si querés evitar tus responsabilidades con nosotros y el restaurante haciéndote pasar por loco, entonces eres un gran hijo de puta...

JUAN: ¿Qué restaurante? Ya me estoy  hartando ¡¡Suéltenme!!

GREGORIO: Autocontrol Juan, recuerda a tu doctor, autocontrol. Repite conmigo:Yo soy Juan Lenguado, venezolano, abogado, casado con Yokasta Concepción, bella zuliana de la Costa Oriental del lago de Maracaibo-.

JUAN:    ¿Qué Juan? Díganle a ese idiota que sea hombre, que dé la cara...

PABLO:   Eso quisiera...

JUAN:   Yo soy John Lennon y no renuncio a ser John Lennon, ya no soy John-Beatles, pero soy John Lennon, antes de ser un Beatles fui John Lennon y después de ser un Beatles sigo siendo John Lennon... Ahora puedo tomar mi mano.

(Black-up. Comienza a escucharse el tema “Y want to hold your hand” de Los Beatles. La música se mezclará con la siguiente escena)



ESCENA 4. “YO SOY JOHN LENNON”. (Sábado 6 de diciembre de 1980)

              (Juan todavía amarrado en su camisa come algo que Gregorio le da. Ricardo y Pablo  observan. Este último muy nervioso)



GREGORIO: ¿Te gusta? Es comida vegetariana. Llegará el día en que todo el mundo la coma. Será un nuevo planeta, más espiritual. Es que como vamos no podemos seguir, tenemos que cambiar.

JUAN:  (Nostálgico. Reflexivo) Tengo un amigo que hablaba como tú...  bueno, no sé si él es mi amigo todavía...

GREGORIO: ¿Lo conozco, Juan?

JUAN:    George Harrison.

RICARDO: ¿Quién es ese man?

JUAN:   Un ex-Beatles. El llamado “místico”, de niño era mi garrapata, no me dejaba ni a sol ni a sombra (Nostálgico) Pero ya todo eso acabó, hace cinco años que no lo veo ¿Puedes creer que el cretino escribió su autobiografía “I Me Mine” y apenas me menciona? Hice mas por George que nadie ¿Con quién carajo iba cuando tenia problemas para terminar una canción? ¿Con Elvis? ¿Con Dylan? ¡No! Iba con el cretino de John Lennon. Para mi ya no existe (A Gregorio. En Secreto) ¿El “payasito” es así siempre de despistado? Él también me recuerda a alguien.

GREGORIO: (Obvio) A Ringo Starr ¿verdad? Y Pablo se parece a Paul. Por favor Juan, párale mano ¿Hasta cuando?

PABLO:   Mirá Juan o John o Yoko, como vos querás. No me quiero poner fastidioso, pero... muchos de los planes que tenemos con el restaurante fueron tejidos por ti, dependemos de ti. Hoy es 6 de diciembre de 1980... y quedan dos días para el fin del plazo ¿No te acordás? Un amigo tuyo, el Dr. Strawberry nos dio un plazo... él nos iba ayudar para evitar nuestra deportación...

JUAN:    ¿Deportación? Nixon siempre quiso deportarme. Infeliz, tanta lata que me dio y fue él el que terminó renunciando. Luchen... yo luché por quedarme aquí, claro, eso era lo que yo quería ¿Y ustedes qué quieren? esa es la clave de todo, saber qué es lo que se quiere.

PABLO:  Me tenés podrido, che.

GREGORIO: Autocontrol Pablo, autocontrol...

PABLO: ¿Autocontrol? El que debe autocontrolarse es Juan, el que tiene tratamiento psiquiátrico es él, no YO. Ni ninguno de nosotros. Yo no soy John Lennon, yo soy Pablo Marcano ¿Yo loco? Loco es el flaco Menotti que no alineó a Maradona en el Mundial 78 porque “y que era muy pibe”, maricón Menotti ¿Yo loco? Loco Videla y sus militares en Argentina, locos los que no comen carne, los que prefieren la música disco antes que el tango. Locos los que creen que Gardel está muerto, Gardel esta vivo, viejito, pero vivito. Locos los que no les gusta Joan Manuel Serrat. (Delirando, reviviendo el Mundial de futbol Argentina 78) ¡Goooool de Kempes! ¡Argentina campeón del mundo! Locos los miembros de la Academia que le negaron un Oscar a Richard Burton. Decime algo, Juan ¿Los Beatles son ingleses? ¡Pues que nos devuelvan Las Malvinas! Lava que lava platos y cocino mejor que el gringo ese que chambea en el restaurante donde laburo. ¿Yo loco? Loco Charly García. Loco Sandro y su “Rosa, rosa”. Loco Facundo Cabral que no es de aquí ni es de allá, los poetas, los trovadores, los que están encerrados en un manicomio, los que llevan una camisa de fuerzas, pero…  ¡Yo no estoy LOCOOOO! (Se da cuenta que perdió el control y lo miran como a un loco) ¿No se dan cuenta? Todos vamos a terminar chiflados y Juan feliz siendo John. Si hasta ya se me está pareciendo al Lennon ese.

RICARDO: Yo no sé si él es John Lennon, pues no sé quien es ese man, lo que si sé es que él (Señala a Juan) ya no es Juan. No habla como Juan, no actúa como Juan y dices cosas bacanas que no diría Juan.

JUAN:   (A Ricardo) Recuérdame besarte cuando me liberen.

GREGORIO: ¿Saben? Juan es un tipo padre, pero... también me agrada de Lennon. Es confuso, no. Extraño a, Juan, pero me agrada este Juan-Lennon. Ayer en la noche nos cantó “Denle un Chance a la paz”

(Empiezan a cantar el tema “GIVE PEACE A CHANCE”)

PABLO:  Pará, pará ¿Me querés volver loco?  Vos no sos Lennon, ni vos sos Ringo, ni sos George y mucho menos yo soy Paul ¿Estamos? Tenemos un problema que resolver y... (Se acerca a Juan, con camaradería) Miráme Juan. Si querés ser Lennon es tu problema, el mío es ser Pablo Marcano, el mejor chef de esta ciudad, pero de ilegal es muy cojonudo viejo... yo quiero ser el mejor chef en mi restaurante.

RICARDO Y GREGORIO: (Al unísono) Nuestro restaurante, somos un equipo.

PABLO: Nuestro, es decir el restaurante de todos... Sólo te pido que dejés de ser John por un tiempo. Hablá con tu amigo Strawberry, has lo que tenés que hacer y después yo me encargo, yo me encargo hasta de Yokasta me encargo... y tu podés volver a ser John o Ricitos de Oro si querés.

JUAN:    (Reflexivo) ¿Seguro?

PABLO: (Iluminado. cree que Juan ha reaccionado) Seguro pibe.

JUAN: ¿Renunciar? (Pausa) Yo... yo... yo no puedo renunciar. Yo soy John Lennon.

PABLO: Hijo de puta, nos estás cargando. ¡Se burla de nosotros!  (Trata de golpear a Juan. Ricardo y Gregorio lo sujetan) ¿No se dan cuenta? Lo está disfrutando. Decíme, si eres John Lennon ¿Por qué no ha salido en los periódicos que estás desaparecido?

JUAN:   Porque muchas veces me he escapado por días. Yoko debe creer que estoy por ahí con Elton John, Mick Jagger o David Bowie.

PABLO:  Tenés una respuesta para todo ¿verdad boludo? Entonces respondéme esta: (Mordaz, cruel) ¿Cómo podés vivir con una mujer fea e imbécil como Yoko Ono?

(Ahora es Juan que busca a Pablo para patearlo y sujetan a Juan)

JUAN:    ¿Cómo te atreves, maldito? No te metas con Yoko. Suéltenme, quítenme esta camisa para que este idiota vea quien es John Lennon ¿Te crees muy valiente? Te voy a partir la cara.

PABLO:  (Irónico) ¿Te dolió John? tu loquero nos dijo que así podés reaccionar, lo hago por tu bien... escuchá: ¡Yoko es una japonesa idiota!

GREGORIO: (A Pablo) Párale, mano, así fue que empezó todo...

PABLO:  (Irónico) Un clavo saca otro clavo. Es por su bien y el nuestro, Gregorio ¿O debería llamarte George?

RICARDO: (A Pablo) No se pase, man.

PABLO:   Este loco nos está lanzando por un barranco... ¿y yo soy el pasado? Tenemos que hacerle reaccionar ¿Creés qué lo quiero molestar? Lo que quiero es que entienda de una vez que él es Juan Lenguado ¿me oís? Eres Juan. No eres John. ¡¡¡ERES JUAAAAN!!!

JUAN:  ¡Yo soy John Lennon! Me he ganado que me dejen en paz, yo he luchado por la paz. No me quiten lo único que tengo (Ricardo y Gregorio lo sueltan y quedan expectantes) Es lo único que me dieron mis padres después de concebirme en una noche loca: mi nombre, John. No se metan con lo único que me queda: ¡Yoko Ono! Quítenme mis canciones, quítenme Help, quítenme Strawberry Field Forever, y hasta Lucy in The Sky with Diamonds o Imagine, quiten mi nombre de The Beatles, pero no me quiten a mi de mi nombre. ¡Yoko! cuidado con Sean... no me quiten a Sean. ¿Qué más quieren robarme? ¿La Medalla del Imperio Británico?, ya la entregué, yo mismo la devolví ¿Quieren quitarme Lennon? Lennon es un simple apellido, lo único que me dejó el idiota de mi papá. Cuando nací él se hallaba  en alta mar como mesero de un Navío Mercante, y en alta mar se quedó, su único contacto era el pago de la manutención que cada mes le enviaba a Julia Stanley, mi madre. Hasta que los pagos dejaron de llegar a mis 18 meses ¿Sabes cuando conocí a papá Fred? Cuando tenia cinco años se apareció por casa de Tía Mimi –donde mi mamá me había dejado- con los bolsillos repletos de dinero de un contrabando... mamá ya tenía otro novio y papá se enfureció, e intentó raptarme, casi lo logra ¿Qué hubiese sido de mi si lo hubiese logrado?... Mamá me encontró cuando estaba a punto de sacarme del país en un barco… papá me dijo: (Recreando el momento)

             - John, yo me voy en ese barco grandote y hermoso, tú mamá te quiere dejar en casa de tú tía ¿Qué decides? ¿Te vienes conmigo o te quedas con ella?-

- Yo... yo... me voy contigo papá-

- Ya lo oíste Julia, así que o vienes conmigo o pierdes al niño-

Mamá lo miró sin hacer nada y cuando el me llevaba al barco, grite arrepentido:

-       Mamá, mamá, me quedo contigo mamá...

             Más nunca supe de él hasta veinte años después, en 1965. Un tipo canoso tocó la puerta de mi casa ¡Adivina adivinador! ¿Quién era? ¡Mi papá! que se enteró que un tal John Lennon se había convertido en algo llamado: un Beatles. Y después de criticar el tipo de vida que llevaba, la música que componía y el largo de mi cabello... me pidió un pequeño “préstamo” de dinero (Reviviendo el momento)

              - Lárgate de aquí, Fred Lennon, lárgate de aquí y no vuelvas  nunca-

              Claro que volvió, pero no le abrí la puerta. Lo vi por última vez en 1970, y logré hablar con él por teléfono antes que muriera hace cuatro años, pero se acabó, igual que Los Beatles. Yo soy John Lennon, no soy un simple John entre tantos: No soy John Travolta, no soy John Fitzgerald Kennedy, no soy John Wayne: Soy John Lennon, de Liverpool. Nací el 9 de octubre de 1940 en una maternidad de la calle Oxford, nací un día de esas incursiones aéreas Alemanas en la Segunda Guerra Mundial, pero después me vengué, después yo bombardeé a los alemanes, pero con música, los conquisté desde Hamburgo. ¿Se dan cuenta que yo si amo la paz? Tengo cuarenta años y me quedan otros cuarenta por delante y no voy a renunciar. Cuiden a Julian, es mi primer hijo. Le pedí perdón a Julian, no fui un buen padre... es que era un Beatles, era el dueño del mundo y Brian me decía:

           - Hoy tocas aquí, mañana tocas allá- y Cynthia Powell estaba ahí para cuidar al niño, pero yo soy su papá y ahora todo está bien entre nosotros. Me liberé (Nervioso) ¿Quienes son realmente ustedes? Son de Richard Nixon ¿verdad?, vienen a vengarse. Pues se equivocaron, los únicos culpables de su desgracia son ustedes mismos. Díganle a Nixon que se vaya a la porra, él fue quien renunció, que resuelva su Watergate en otro lado, él renunció ¿Y saben qué? Yo no renuncio. Él decía que era una mala influencia para la juventud norteamericana. Yo, John Winston Lennon una mala influencia, tal vez lo soy, pero ¿saben qué es peor?: Ser un mentiroso y no tener pantalones. ¿Quién es peor influencia? ¿Quién renuncia por mentiroso? ¿O quien lucha por sus sueños? Díganle a ese Juan que si ama tanto a su país ¿Qué carajo hace aquí? ¿Por qué no lucha?... Yo sigo en la lucha y no renuncio a ser John, necesito ser John, todos somos un poco John Lennon. (Gregorio coloca en el toca disco el tema “Mother” de Lennon) Por favor llamen a Yoko, no le avisen a la prensa, sólo a Yoko, díganle que estoy bien. Quítenme la camisa, les juro que no voy a escapar, yo amo la paz y creo que este es un mandato del destino. Yo los voy a convencer que soy Lennon y me dejaran ir por su propia voluntad y deseo. Ustedes me abrirán la puerta y me dejarán ir. Y cuando eso suceda, cuando me digan: Vete John, eres libre… será la liberación de ustedes también. Yo he luchado por la paz y merezco ser libre. Pido la libertad y juro no escapar.

(Ricardo empieza a desamarrarlo de la camisa. Pablo intenta impedirlo)

PABLO:   (A Ricardo) ¿Qué hacés, pibe?

GREGORIO: (Detiene a Pablo) Pos ¿No escuchaste? Nos dio su palabra de mero macho, él no se va a  volar, él se irá cuando se lo permitamos.

               (Ricardo y Gregorio terminan de quitarle la camisa)

JUAN:   (Se acuesta en el sofá) No escaparé (Toma papel y lápiz que hay en la mesa y escribe algo) Este es el numero de Yoko, llámenla y explíquenle, que le diga a Sean que todo está bien, seguro les gritará molesta, pero al final entenderá. Díganle que el disco lo seguiremos grabando después. Estoy muy cansado (Casi susurrando) Yo soy John Lennon, todos somos un poco John Lennon.        

(Se va quedan dormido. La luz poco a poco va bajando hasta llegar a oscuridad total, se escucha el tema de Lennon que se mezcla con la escena siguiente)

  
ESCENA 5. “¿SOMOS THE BEATLES?” (Domingo 7 de diciembre de 1980)

(La luz vuelve poco a poco. Ricardo y Pablo están sentados y derrotados.

Gregorio lee un libro sobre Los Beatles)



RICARDO:  Tiene un día durmiendo, tal vez al despertar vuelva a ser, Juan... (Inocente) ¿No habrá una remota posibilidad  de que Juan por alguna razón inexplicable sea el tal John Lennon ese y nosotros no nos habíamos dado cuenta antes?

PABLO:   (Irónico) ¿No habrá una remota posibilidad de que vos seas primo del Conejo de la Suerte?

RICARDO: No se burle, man. Es que todo esto es muy extraño. Gregorio llamó al numero telefónico que dio Juan ¿Verdad Goyo?

PABLO:     ¿Y qué pasó?

GREGORIO: Pos ¿qué crees?: Era de verdad la casa de John y Yoko. De hecho, platiqué con ella. Me preguntó cómo había conseguido ese número ultra secreto que muchas veces han cambiado. Pero eso sí, me insistió que no volviera a encabronar con el cuento de ¿Está segura que Lennon está con usted? ella da fe de que John estaba a su lado, o sea, no hay duda: o esa Yoko es una mentirosa o…

PABLO:   (OBVIO)... O Juan es Juan.                              

RICARDO: Lo que no terminó de saber es quien es el Johny Lennon ese.

PABLO:   (Buscando carátulas de los discos de Lennon) Coño Ricky. John Lennon es éste que sale en las carátulas de los discos que tiene Juan. Por Dios ¿En que planeta vivís? (Los muestra) este es John Lennon, mirá, mirá...

RICARDO: (Asombrado al ver las carátulas) ¡Juemadre! ¿Este man es John Lennon? Pero... pero si yo conozco a este champion, listo.

GREGORIO: (Tocándose la cabeza con el dedo) Otro que se le voló la chaveta. Menos mal que no le dio por ser, Marcel Marceau.

RICARDO: ¿Y quién es ese Marcelino?

PABLO.   Olvidálo, y dejá de decir pavadas.

RICARDO: (Muy seguro) Ninguna pavada. Este man es mi amigo.

PABLO:  Dejáte de eso, che, que solamente tenemos una camisa de fuerza.

RICARDO: Es El Reverendo. Yo hago mi Shows frente al edificio donde él vive... ¡Hotel Dacoco!

PABLO:    ¿Dacoco? Será Dakota.

RICARDO: Ese mismo, fresco. Ese man ha visto mi shows y hasta me ha dado buenas propinas. Una vez estaba en el Dacoco...

GREGORIO:  (Lo corrige) Dakota.

RICARDO: Eso mismo... y nadie veía mi actuación, me sentía malísimo, entonces me encomendé al Santo Niño de Atoche y empecé a realizar mi mejor parodia: La de El Gato Acróbata Paralítico. Le puse el alma, y cuando termino veo que está este tipo (Muestra disco) junto a una señora pillándome. Eso sí, tenían cara de volaos los dos.

PABLO:  ¿No me digás?... O sea, que lo de las drogas duras que consume John Lennon es verdad, porque para ver tu parodia de El Gato acróbata Paralítico hay que estar drogado.

GREGORIO: ¿Y por qué le dices El Reverendo?

RICARDO:   Yo había pillao que cada vez que llegaba el man un gentío corría para tocarlo y pedirle autógrafos. Al principio pensé —Virgen Santa, este man debe ser Travolteado, voy a morir en paz— pero qué va... Esa “face” de Travolteado no se consigue así nomás. Era este man (Muestra carátula de John Lennon) lo cierto es que todos se volvían kraysi (Incrédulo) ¿Pueden creer que la gente dejaba de ver mi actuación de La gocha que dio el mal paso para ir a tocar a este varón?

GREGORIO: A duras penas, pero aviéntate y sigue...

RICARDO: Yo preguntaba —¿Quién es este man?- y un españolito que estaba por ahí dijo: —Por Dios, ostia, ese es el Mesías, el representante de Dios en la tierra-. Y pensé: listo, este man es un reverendo, de esos que pueden tener su peor es nada, pues anda pa’ arriba y pa’  bajo con una china.

GREGORIO: ¿China? Será japonesa.

RICARDO: China, japonesa, maracucha... es la misma vaina, los ojos lo tienen achinaos. Pero de que  esos dos tienen algo lo tienen.

GREGORIO: (Reflexivo) Krishna todo poderoso... ¿No se dan cuenta?

PABLO: ¿Qué Ricardo es tarado?: Desde hace tiempo. ¿Qué Juan está chiflado?: Desde que lo conocí ¿Qué vos sos un...?

GREGORIO: Párale cuate. ¿No se dan cuenta de las coincidencias? ¿No lo ven? Las cosas que nos pasan son requete iguales a las que les pasó a los mero Beatles, somos requete iguales.

PABLO:  (Irónico) Cuatro gotitas de aceite de oliva, somos. Aunque ellos deben tener más deudas que nosotros.

GREGORIO: (Muestra el libro de Los Beatles) Me refiero al principio de sus carreras. Desde que a Juan le dio por ser John Lennon he estado entrándole a este libro de Los Beatles y me conseguí con cosas requete increíbles. Tú Pablo, tu vida es parecida a la de Paul McCartney, eres sofisticado, simpático, cordial, mujeriego, muy profesional en lo que haces en la cocina, pero siempre con cierto aire de superioridad.

PABLO:   Por favor Goyo, no jorobés...

GREGORIO: Desde que Juan colapsó quieres asumir de alguna manera el control del grupo, lo mismo que hizo Paul cuando murió Brian Epstein, el representante de Los Beatles.

PABLO: (Imitándolo burlón) Órale, pos... es verdaita, tu tienes un parecido lejaaaano con Yoko.

GREGORIO: ¿Qué me dices de Ricardo? Se unió al grupo cuando sacamos a Pepe por no congeniar con nosotros. Adivinen qué: Lo mismo pasó con Ringo Starr que se unió a Los Beatles después que expulsaron a un tal Pete Best por mal batería, pero sobre todo por no engranar con la química que tenía Paul, George y John... Ringo al igual que Ricardo encajó perfectamente.

RICARDO: ¿Y usted?

GREGORIO: Soy el místico, el de las convicciones hindúes: Igual que George Harrison. George terminó casado con una mexicana llamada Olivia Arias, y... ¿yo de donde soy? Del mero México. ¿No se dan cuenta? Somos The Beatles versión: ¡Guácala!

PABLO: Ya vengo, voy donde el loquero de Juan. Así termine deportado tengo que hablar con él urgentemente para que me diga: ¿Qué carajo hago con ustedes?

GREGORIO: ¿Y Juan? ¿Y John? Son dos rebeldes sin causa, luchadores sociales, nostálgicos, con traumas por el padre y todo eso ¿Es qué no lo ven?

PABLO:  Me rindo. No puedo con un loco, menos con tres. En vez de convencerlo de que él es Juan, él los ha convencido a ustedes que son los Beatles, por favoooor. Todos tenemos sueños pero eso no nos hace iguales. Tenemos que hacer reaccionar a Juan y eso no será con ustedes haciendo de Ringo y George ¿Cómo se combate un fuego cerrado?

GREGORIO: Fuego contra fuego. Entonces ¿propones llamar al loquero?

PABLO: ¿Para que nos deporten? Recuerda que Strawberry está disgustado con Juan, y no hay nadie más peligroso que un marico despechado. Quién sabe si nos busca por ahí para vaya usted a saber qué. No olviden que uno de los que más ha luchado por nuestro restaurante en Nueva York es el mismo Juan ¿Qué va a decir cuando recupere la cordura, en Caracas? Seguro que ahí se vuelve loco para siempre. Hay que hacer algo radical ¿Pero qué?

RICARDO: ¿Y si le digo al reverendo que venga hablar con Juan?

GREGORIO: ¿Qué reverendo?

RICARDO: (Mostrando un disco de Lennon) Este reverendo.

PABLO:   Claro, llegás y le decís –Mister Lennon ¿Podría ir a mi casa y decirle a Juan que él no es usted, que él es Juan? Ah, de paso traiga a Paul, George y Ringo para tocar un tanguito. Boludo.

GREGORIO: Mañana es 8 de diciembre de 1980. La fecha limite para hablar con Strawberry. Se acaba el sueño, se acaba el sueño.

(Black-up. Se escucha tema “All you need is love”.  El tema se mezclará con la escena 6)



ESCENA 6.   “LLEGÓ JOHN LENNON Y YOKO” (Lunes 8 de diciembre de 1980)

              (En la mañana. sube la luz poco a poco. se escucha “All you need is love” vemos a Juan guitarra en mano interpretando —doblando— el tema. la iluminación nos ayuda a crear una hermosa imagen de Lennon cantando, al ir finalizando el tema o en el momento que el director lo crea conveniente la luz poco a poco se irá haciendo mas general y vemos que el único que observa la interpretación de Juan es un destruido Pablo que bebe un trago)



PABLO: (Impotente) Bravo John, buen tema, pero demasiado tarde. Además de “amor” necesito “Cordura”.

JUAN:   (Profético) Hoy es un gran día para comenzar mitos, créeme, soy bueno para esas cosas de presentimientos.

(Entra Gregorio con algunas cosas para comer. Deja la puerta abierta)

GREGORIO:  ¿No te parece inusual la mañana de hoy, 8 de diciembre?

PABLO:  Claro, hoy  vence el plazo para arreglar nuestras vidas. ¡Salud!.

GREGORIO: No, me refiero a que hoy Nueva York 
                   está cálida, decembrina. No sé. Aquí 
                   están las cosas Pablo, a ver si nos cocinas   
                   algo...

PABLO:  ¿Y qué querés que prepare? ¿La última cena? (Por la puerta abierta) Mirá lo que hacés: ¿no ves que nuestro Lennon se puede escapar? Por lo menos que me dé un autógrafo para venderlo y pagar el pasaje de Buenos Aires a Córdoba, cuando me deporten.

GREGORIO: Ya párale, Pablo. Si Juan se quisiera volar ya lo hubiese hecho. Además, no sé para que te preocupas si has decretado que hoy se acaba todo (Toma a Juan y lo lleva a la puerta abierta) ¿Quieres decirle al paranoico de Pablo que no te vas a escapar?

JUAN:   (Frente a la puerta) Ya lo dije: me iré de aquí cuando ustedes me lo pidan. De esa manera quedarán expurgados de sus penas.

PABLO: (Molesto, impotente) Ándate no mas, boludo, escapá, escapá ¿Ya qué  importa si igualito estamos fritos? (Se levanta) Voy a cepillarme los dientes, porque cuando venga inmigración ni el cepillo nos van a permitir llevarnos. Y en Buenos Aires hay que andar con la sonrisa limpia así tengas el alma hecha mierda. Ándate a la porra Lennon y vos también George Harrison. (Pablo sale para el cuarto)

JUAN:    (Tras corta pausa) Ese hombre tiene mucho rencor en el alma. Está confundido, pero es un buen tipo, sólo que la obsesión por cumplir su sueño lo está perturbando mucho. Entiéndeme el comentario pero creo que le hace falta una mujer (Nostálgico) Una mujer... Extraño a Yoko. Ella siempre termina pagando los platos rotos de mi lucha por la paz... La extraño, sus manías, su irreverencia. En las mañanas pone siempre incienso de Sándalo y de fondo musical las versiones de “Imagen” ¿Sabes que ese tema fue idea suya? Y nunca nadie le ha dado el crédito. Amo a Yoko como a nada en el mundo.

(Gregorio muy nostálgico va al toca disco y coloca el tema “Imagen”. Juan está atrapado en su ensoñación con Yoko)

GREGORIO: ¡Qué onda, güey! Voy a buscarte un incienso de Sándalo para que recuerdes a Yoko, es decir... a Yokasta.

(Gregorio va al cuarto. Juan empieza a cantar el tema como preso de un hermoso recuerdo. Este ve la puerta abierta y se dirige muy lentamente hacia ella, pero siente como si una cuerda imaginaria atada a su espalda impide que pueda salir. Empieza a emanar por la puerta un misterioso humo, una luz también se asoma haciendo un efecto de contra luz. Es como si Juan estuviera en un viaje alucinante. En eso ve que una particular figura llega a la puerta, el contraluz impide reconocerla. Juan está delirando)

JUAN: Yoko... Viniste por mí... Ayúdame, help, help, ayúdame a rescatar a estos infelices y después vayamos a casa... Yoko...

YOKO:    (Entrando extrañada) Sí, soy yo... pero...

JUAN:   (Se le acerca amorosamente) Oh, Yoko ¿Escuchas nuestra canción? te amo ¿Te imaginas un mundo libre y lleno de amor?

YOKO:   ¿Disculpa?

JUAN:   Viniste por mí...   

(Juan intenta abrazarla. ella lo rechaza con firmeza pero sin brusquedad, hay un breve forcejeo. Juan queda  bloqueando la salida. La música para de golpe y vemos a Yoko Ono)  

JUAN:   Soy yo, John.

YOKO:  ¿Qué? Yo... yo... Vinimos porque aquí... Mejor será irnos.

(Yoko busca la salida pero Juan quiere abrazarla)

JUAN:   Ellos me secuestraron...

YOKO:  (Asustada) Por favor, déjame salir.

JUAN:   Yoko.

YOKO:  Llamaré  a John...

JUAN:   No llames a nadie, ellos están confundidos, creen que soy un tal Juan. Les juré que no me iría hasta que ellos me lo permitieran, pero cuando te vean me creerán. Volveremos a estar juntos, seremos libres otra vez. Gregorio fue a buscar incienso de sándalo (Pícaro) para evocarte... y justamente llegaste.

(Entra Gregorio con un incensario que despide olor a sándalo y sin  darse cuenta de la presencia de Yoko Ono)

GREGORIO: Aquí está el incienso (Ve a Yoko. Asombrado) ¿Yoko? ¡Krishna! Este sándalo es bueno, y eso que lo compré baratíiisimo. Juraría que estoy viendo a Yoko Ono.

JUAN:     Es Yoko, vino por mi. Gracias por llamarla.

GREGORIO: (Perplejo) ¿Yoko? Pero... pero... yo llamé a Yoko, pero no le dije que viniera, tampoco le di la dirección, ella sólo me preguntó como había obtenido el número y... ¿Tú eres Yoko?

YOKO:   (A Gregorio) ¿Eres el que ha estado llamando a casa preguntando por John? Un momento ¿Conoces a Ricardo?

GREGORIO: (Confundido) Claro. Vive aquí. Pero... ¿eres Yoko? Es que él, pues… él es John, es decir, se cree John y la extraña mucho... y me pidió el incienso y (Insiste) ¿Tú eres Yoko?

YOKO:  ¡Síiii, soy Yoko! ¿No me crees? (Yoko empieza a cantar en su particular y desafinado estilo dejando perplejo a Gregorio y orgulloso a Juan. Al terminar)

JUAN:    (Orgulloso) ¿Te fijas? Es Yoko.

GREGORIO: (Desde el halago y la certeza que es Yoko) Seguro, canta horrible.

YOKO:   ¿Esto es una trampa?... John está afuera, en el pasillo.

JUAN:   ¿Te agarró otro imitador? ¡Hasta cuando!, es que “la imitación es la forma mas sincera del plagio”.

GREGORIO: (A Yoko. Lo mas en secreto que pueda) Se cree John Lennon... está escrito en su destino, quiero ayudarlo, pero...

JOHN LENNON: (En off) Yoko ¿Todo bien? ¿Puedo entrar?

(Yoko no sabe que hacer. Gregorio le hace señas para que lo ayude y le diga a John que entre. Juan le hace señas para que le diga al “impostor” que no entre)

YOKO:     Pasa, John...

JOHN:  (Entra y ve el extraño cuadro. Gregorio y Juan quedan impactados al ver a John Lennon) Bien ¿Qué demonios pasa aquí?

GREGORIO: John Lennon. El autentico. Dame la respuesta John, dame la respuesta.

JOHN:   Idiota  ¿Crees que si la tuviera estaría aquí? Andaría por la India como un Gurú.

JUAN:   (Afectado y confundido) Dios... debo reconocer que este es el “John” mas parecido a mí que he visto... Pero, pero sí él es yo y si yo soy John y ella Yoko... oh, Dios mío... Yoko... Brian... 

(Juan cae desmayado. John y Gregorio lo atienden y lo llevan al sofá)

GREGORIO: Pobre, son demasiadas emociones para un solo día, comprendan.

JOHN:    Comprendo que nos vamos, esto no es lo que yo pensé... vamos Yoko.

YOKO:     Lo que tu digas, John.

(Entra Pablo con una maleta y sin reparar en John, Yoko y Juan desmayado en el sofá)

PABLO:  Ya me imagino a Linda, mi esposa Te lo dije che, te lo dije, no te juntés con esa manga de boludos que no vas a llegar a ningún lado. Pero es que nadie se imaginaba que a Juan le iba a dar un complejo severo de John Lennon (Ve a John. Asombrado) ¡Mierda! Ahora si es verdad que Juan se parece a John Lennon (Ve a Yoko. Aumenta la confusión) ¡Coño! (Confundido) No, esto no puede ser. Autocontrol, Pablo, autocontrol (Ve a Gregorio con su incienso) ¿Qué tiene esa mierda? ¿Incienso o droga? Boludo ¡Apagálo, apagálo que nos estás drogando, estoy viendo visiones!

GREGORIO: Párale, párale mano. Él es John Lennon, el verdadero,  vino con Yoko ¿No ves? Juan está aquí desmayado. (Pablo mira una y otra vez a Juan, John y Yoko buscando una respuesta)

PABLO: ¿De qué me perdí? ¿Qué hace John Lennon aquí?  (Le vuelve el alma al cuerpo) ¡¡Dios mío, es John... estamos salvados!!

JOHN:      ¿Sí? Pues te felicito (Buscando la salida) Yoko...

YOKO:      (Sigue a John) Denle un chance a la paz...

PABLO:    Permítame explicarle. Usted no se puede ir...

YOKO:     Claro que puede, él lo puede todo ¿Verdad John?

JOHN:  (En la puerta) Confieso que me da curiosidad la explicación de tan absurda escena, pero ya estoy harto de explicaciones extrañas, adiós...

            (Cuando van a salir aparece Ricardo que se queda de piedra al ver a John y Yoko)

YOKO:   (Haciendo referencia a Ricardo) El que faltaba...

RICARDO: (Perplejo) ¡Reverendo!... Santo Niño de Atoche. Ahora no me queda duda, seré grande, seré como el man Travolteado, hice que el reverendo viniera, soy grande...

YOKO:    (A John) Por fin conseguimos a gente mas chalada que nosotros...

RICARDO: Vino por mí. Hablé con el muy temprano y le explique lo que pasaba, es más se lo explique con mis dotes de mimo ¿Verdad reverendo?

JOHN:   (A Ricardo) Me vuelves a llamar Reverendo y te quito esa sonrisa de mimo de un puñetazo.

YOKO:   Pero en nombre de la paz, eso sí.

RICARDO: (Colocando a John, Yoko y Pablo como público) Goyo, tú que eres el que más entiende mi talento, traduce mi nuevo numero. “John, por favor salva a Juan”.

(Ricardo empieza a realizar la parodia con la que hizo que John y Yoko vayan a su casa. Gregorio hará un gran esfuerzo por traducir sus señas)

RICARDO: Ahí les va...

GREGORIO: (Traduciendo. Ricardo gesticula) “Hola reverendo... soy Ricardo de Colombia, país bello y bacano. Ven a mi casa y ayúdame en este caso... mi amigo cree que eres tú, pero él solo es un abogado chiflado. Ayúdame por favor y juro hacerte mis shows gratis de por vida.”

RICARDO: Luego de los aplausos y mis “senkiu, senkiu” le di mi tarjeta y aquí está...

JOHN:    Creí que me estabas invitando a un acto por la paz. Sí sé que es para hablar con otro chalado que se cree John Lennon no vengo.

PABLO:  Pero es que sí es por la paz, es por nuestra paz. Si me das tres minutos te explicaré.
           (Estratégicamente coloca en el toca disco el tema “Give peace a chance” de Lennon. Sube la música. Veremos como Pablo cierra la puerta y explica todo lo ocurrido a unos resignados John y Yoko. Así de simple estos se enteran lo que ocurre. La música baja cuando todo esté explicado)

PABLO: ... un tal Strawberry... y puede que nos deporten en cualquier momento...

JOHN:    ¿Y quieres que convenza a Juan de que él no es Lennon para que resuelva su entuerto? ¿Y ustedes creen que yo soy un loquero?

YOKO:     Todos creen que tienes la respuesta, John.

JOHN:    Es como esa gente que toca la puerta de nuestra casa, y como traen una cartel con el símbolo de la paz creen que estamos obligados a invitarlos a pasar a tomar el té. Con los Beatles era igual, siempre que llegaba la hora del trabajo sucio yo tenía que ser el líder.

           (Juan empieza a despertar. Expectación por la decisión que tomará John)

PABLO:  (A Lennon. Suplicante) Por favor che...

GREGORIO: (A Lennon. Suplicante) Él lo admira mucho...

RICARDO: (A Lennon) ¿Usted conoce a Travolteado para que me lo presente? (Juan y Gregorio le dan un empujón para que reaccione) Ayúdanos con este man. (Lennon no sabe que hacer)

JUAN:  (Poco a poco incorporándose. Aun no repara en Lennon) Dios mío... tuve un sueño, tuve un sueño hermoso como el de Luther King, pero personal... soñé que Yoko llegó envuelta en incienso de sándalo... llegó con él mas parecido imitador a mi que haya conocido (Ve a Yoko. Va donde ella) Yoko... no eras un sueño, viniste...

JOHN:   Ahí voy de nuevo (Tranca la puerta decidiendo ayudar a Juan. A Juan) Chalado, búscate a tu propia Yoko, esta es mía...

JUAN:    ¿Tú otra vez?... te advierto que mis objetivos son pacíficos.

JOHN:    Yo te advierto que te voy a quitar lo Lennon de un bofetón si vuelves a tocar a Yoko.

YOKO:     Pero en nombre de la paz, eso sí.

JOHN:     ¿Crees que es fácil ser John Lennon? Tendrá sus ventajas ahora, pero el precio ha sido muy alto... tus amigos me han explicado quién eres y ¿sabes qué? muchas veces he querido ser un tipo como tú.

JUAN:     (A Pablo, Ricardo y Gregorio. Dolido) ¿Le hablaron de mi? ¿Él está aquí por ustedes y no por Yoko? Me traicionaron como han hecho los demás, como hizo Paul... como mi padre Fred... como el saharishi.

JOHN:   Bravo, me convenciste, eres realmente John Lennon, y si tú eres John entonces yo debe ser el imbécil de... ¿cómo es que se llama?

PABLO:   Juan Lenguado, Abogado venezolano.

JOHN:    Juan Lenguado. ¿Puede alguien darme el número del Dr. Strawberry? Debo mandarlo a la mierda...

JUAN:   ¡NO! es decir ¿Quién te crees para perjudicar a esta gente? Serán traidores pero yo no, si aplicamos el ojo por ojo y diente por diente pronto quedamos todos tuertos, ellos al menos no se esconden en un rostro ajeno para dar la cara...

JOHN:   Tú eres el del rostro ajeno, el que está confundido luchando la causa equivocada. Yo ya renuncié una vez y no lo volveré a hacer.

GREGORIO: ¿De qué hablas?

JOHN:     En Liverpool, en Hamburgo. Los Beatles fuimos una gran banda, nadie se nos acercaba, llegamos a tocar hasta doce horas seguidas y aunque nos quejábamos... en el fondo éramos felices pues éramos músicos y esa rutina nos pulió y engranó... ¿Sabes que nos pasó?

YOKO:    Diles John...

JOHN:   El éxito. Llegó Brian y dijo: ¡Bingo! Se creyó igual que se creyó un montón de personas que nos descubrió sin darse cuenta que ya existíamos ¿Cómo descubres lo que ya existe?

RICARDO: Bacano, lo mismo decía la maestra Luzmila en Barranquilla cuando hablaba que Colón no descubrió un carajo pues ya nosotros existíamos, fresco.

JOHN:   Y Brian entonces nos quitó las chaquetas de cuero y nos vistió de saco y corbata No escupas en el escenario John, bota el chicle George, no digas groserías Ringo Maldición. Y Dios sabe que a Brian lo quise mucho y le agradezco mas... pero nos encerró en una cápsula y nadie podía tocarnos y tampoco podíamos tocar a nadie ¿Eso es lo que quieres Juan? ¿Vendértele a un tipo y cargar con eso toda tu vida?...  Por lo que me dicen amas mucho las raíces de tu país

PABLO:  Pero vos vives en Nueva York y no en Liverpool...

JOHN:  Porque yo quiero, luché por vivir aquí, en esta fantástica ciudad de inmigrantes, que tiene un puerto igual a Liverpool. Nueva York es como Liverpool pero grande. El problema no es este país o el mío o el de él, el mundo no debería tener fronteras, el problema es lo que él quiere ¿Eso es lo que tú quieres? ¿O lo que quiere este infeliz? El que navega sin saber a que puerto se dirige nunca tiene un viento favorable.

YOKO:  Eres sabio, John... un Neoyorquino nacido en Liverpool...

JOHN:   El truco es descubrir a tiempo qué es lo que uno quiere... y yo descubrí algo tarde que era músico y terminé siendo un payaso (A Ricardo) sin ofender (Nostálgico) pero ya todo acabó, ahora soy John.

JUAN:    Es verdad, mi otro “yo” tiene razón, eres un gran tipo John-B, te pareces y piensas igual a mi... en fin (A Pablo) ¿Ya puedo irme con Yoko?

JOHN:    Claro que puedes irte (Lo pone cerca de la puerta y se la abre) vete, la puerta está abierta. Pero recuerda, uno tiene que ser uno mismo para triunfar, si triunfas siendo otro no sabe a triunfo, si triunfas vendiéndote entonces eres una estafa, es venderle el alma al diablo y no hay peor diablo que tú conciencia, esa siempre va estar ahí diciéndote: Te vendiste, te vendiste. A mí me lo dijo: Te vendiste.

YOKO:    Los lisiados John, háblales de los lisiados...

JOHN:   Donde fuera siempre había asientos reservados para lisiados y personas en sillas de ruedas. Como éramos famosos se suponía que debía haber gente en nuestros camerinos todo el tiempo, se suponía que debíamos ser buenos y amables, pero uno lo que quería era estar solo y afinar la maldita guitarra porque uno simplemente es un maldito músico y no un gurú (Conmovido por el recuerdo) Y te dicen con mucha dificultad y contorsionándose Tengo tu disco- y uno quiere ayudarlos pero ¿Cómo? ¡No soy un maldito doctor! Y uno sabe que ellos no querían estar ahí, te lo decían con la mirada.

YOKO:    (Amorosa. Solidaria) Ya todo eso pasó... eres libre John...

JOHN:    Pero es difícil ser libre. Quise ser Elvis, me costó entender que Elvis es uno solo, que tenía que ser John Lennon, porque John Lennon hay uno solo... y hay un solo Juan Lenguado y si hubieran dos es porque alguno es un impostor... espero que seas el autentico Juan Lenguado. ¿Sabes amigo? Ya no soy la morsa. Yo soy John Lennon.

JUAN:   (Conteniendo el llanto) Es muy fácil decir: Se tú mismo cuando uno es John Lennon, pero... cuando a una persona no le gusta ser ella ¿cómo se es uno mismo? Yo... soy... John... yo soy John Lennon.

JOHN:   Claro que eres John, todos somos un poco John Lennon. De eso se trata, de enamorarse de uno mismo, quererse, no hay más remedio que vivir en el pellejo que te han prestado y en el tiempo que te ha tocado. No todos tienen una Yoko como yo. Todos dicen que separó a los Beatles. Y claro que lo hizo, pues el circo no podía continuar, no conmigo. Los Beatles habían muerto hace años, cuando dejamos de ser músicos, de tocar 12 horas seguidas pasamos a tocar 20 minutos ante audiencias que no nos escuchaban de los gritos, fue grandioso, pero acabó (A Juan) ¿Quieres ser John? Bien, tienes buen gusto (A Pablo) ¿Quieres que él se revuelque con Fresita? Perfecto (A Gregorio) ¿Quieres la paz mundial? Te felicito (A Ricardo) ¿Quieres la fama y conocer a Travolta? bravo (Comienza a escucharse el tema “God” de John Lennon) ¿De verdad quieren eso? Hay que ser realista y pedir lo imposible. ¿Por qué creen que no todos cumplen sus sueños? No solo es porque no fueron perseverantes y todo el cuento... ¡no! A veces estás tras el sueño equivocado, no digo que sea el caso. Mi liberación no vendrá con mi muerte, ya Yoko me liberó, mi trascendencia será cuando dejen de imitarme para cumplir sueños, de rezar por la paz deseando la muerte de otros, y si mañana muero, lloren un poco, murmuren una oración por mi, recuerden alguna vieja canción mía, pero hasta ahí, no me imiten que no soy Dios. Vamos Yoko (A Ricardo) Gracias por invitarme, tenia razón al pensar que me habías traído a un acto por la paz, este ha sido un lindo acto de paz. Dejo la puerta abierta, la decisión es de ustedes, creo que Strawberry espera.

YOKO:    Y denle un chance a la paz.

             (Y salen. Juan llora. Todos están contenidos por el acontecimiento que acaba de ocurrir. Juan va lentamente a la puerta como buscando su libertad. Pablo no sabe que hacer pero termina sujetándolo suavemente por un brazo, ambos intercambian miradas, todos intercambian miradas. Pablo termina de llevar a Juan a la puerta, se abrazan fuertemente, como un abrazo de despedida, como el último que se dieron John y Paul. Juan queda liberado y sale. La luz va bajando poco a poco. Pablo, Ricardo y Gregorio se abrazan solidarios. Black-up. La música sigue sonando hasta mezclarse con la escena que sigue)



ESCENA 7. “YO SOY JUAN”. (Lunes 8 de diciembre de 1980)

             (En la noche. se escucha tema de Lennon. La luz vuelve poco a poco. Los tres amigos esperan por noticias)



PABLO:  Es un tipazo el Lennon, un argentino nacido en Liverpool...

GREGORIO: Un mero cuate...

RICARDO: Bacano el man. Aunque no terminó diciéndome si me va a presentar al Travolteado ¿Qué creen que hará Juan? Ya llegó la noche y no sabemos nada ¿Lo habrán arrestado por loco? ¿Lo habrán deportado? ¿Vendrán por nosotros? Tal vez en cualquier momento se abre la puerta y... (De golpe se abre la puerta, todos se asustan, pero quien entra es Juan. Se ve sereno. Todos expectantes)

JUAN:     ¿Qué tal? ¿Cómo están?

PABLO: (Prudente) Nos tenés preocupado Che ¿Todo bien? Es decir...

JUAN:   Tranquilo Pablo, soy Juan. Yo soy Juan Lenguado y me hicieron mucha falta. (Todos se abrazan fraternalmente como hacían antes) Gracias, ustedes son mis amigos, y nada podrá separarnos... ni la distancia, pase lo que pase siempre serán mis amigos...

GREGORIO: ¿Pase lo qué pase? ¿Y qué va a pasar Juan?

PABLO: Si te lo tiraste no hay bronca viejo, nosotros entendemos.

JUAN:    Será una estupidez, pero estuve con Strawberry y...

PABLO:  ¿Cuchi cuchi? ¿Le gustó? ¿Te lo mandaste?

JUAN:   No chico, sí lo mandé, pero al carajo... y justo en ese momento, cuando empezó a llorar histérico... me sentí liberado. (Avergonzado, dolido) lo siento Pablo, pero no puedo, perdón, perdón si te fallé. Tiene que haber otra manera, solo les advierto que tienen que prepararse, tal vez Strawberry desate su furia.

PABLO: Nosotros desataremos la nuestra... y no me fallaste, pibe, yo si me lo hubiese tirado, sabés que soy un putón, pero vos sos vos.

GREGORIO: Si Lennon pudo con Nixon... podremos con Strawberry.

RICARDO: (No convencido, pero solidario) ¡Y qué se vaya a la mierda Travolteado!

JUAN:   No exageres, Ricardo, no tienes que renunciar a Travolta... a lo que  no tenemos que renunciar es a ser nosotros mismos...

GREGORIO: Es extraño, siento que todo se jodió y me siento triste y todo... pero tengo un alivio en el estómago... me siento libre.     

(Suena el teléfono. Tensión. Temen lo peor)

RICARDO:  No atiendas Juan ¿Y si es Strawberry que quiere cuchi cuchi conmigo?

JUAN:    Pues, lo enfrentas de una. Yo más nunca me voy a ocultar de nada. (Atiende. Todos se pegan de él tratando de escuchar) Aló (Su rostro se va poniendo lívido al ir escuchando a su interlocutor) Pe... Pero... no puede ser ¿Cuándo? ¿Cómo?

PABLO:  ¿Qué pasá pibe?

JUAN:   Bi... bien... encenderé el televisor... (Cuelga) Le dispararon a Lennon frente al Dakota. (Reacciones generales del caso)

PABLO:  (Corre al televisor. Lo siguen) ¡¡¿Qué decís?!! ¡¡¿Lo mataron?!!

JUAN:    No se sabe...

GREGORIO: Pero si hace unas horas estuvo aquí.

RICARDO: Juemadre, el reverendo no, Santo niño, no.

NARRADOR TV: ... Como hemos venido informando, esta noche ha ocurrido algo terrible en la ciudad de Nueva York. Llegando a su residencia en el hotel Dakota junto a su esposa Yoko Ono, la superestrella del Rock y ex –integrante del famoso cuarteto los Beatles y activista de la lucha por la paz y los derechos humanos, John Lennon, ha sido victima de un atentado del que se desconocen los detalles oficiales, al parecer un fanático perturbado ha disparado 4 o 5 cinco veces sobre su humanidad y su estado es grave... se espera lo peor...        

(Pablo apaga el televisor. Juan coloca en el toca disco el tema “Happy xmas” de John Lennon. Gregorio y Ricardo encienden velas por todo el apartamento)

RICARDO: Juan, vuelva a ser John, solo un ratico, vuelva a ser el Mesías...

PABLO:  Nunca pensé que diría esto, pero Ricardo tené razón, volvé a ser John, por un minuto.

JUAN:    Ya aprendimos la lección... El que quiso matar a Lennon tal vez buscaba la fama que de otra manera no pudo conseguir, y ahora pasará la vida escuchando su conciencia diciendo: Eres un falso, no triunfaste y nunca podrás explicar tu fracaso. Recuerden lo que dijo.

JOHN / EN OFF: ... Mi liberación no vendrá con mi muerte, ya Yoko me liberó, mi trascendencia será cuando dejen de imitarme para cumplir sueños, de rezar por la paz deseando la muerte de otros, y si mañana muero, lloren un poco, murmuren una oración por mi, recuerden alguna vieja canción mía... pero hasta ahí... no me imiten que no soy Dios...”


            (Ahora se escucha el tema “Let it be” de Los Beatles. Todos se colocan lentes de montura redonda tipo John Lennon y sacan una maleta como si pensaran huir o viajar. Van al centro del escenario y realizan típica pose Beatles. Irreverentes, rebeldes sin causa, extraviados pero con ganas de comerse el mundo)

PABLO:  Yo soy Pablo Marcano, primero Argentina, después el cielo.

RICARDO: Yo soy Ricardo Estrada, el amor a mi Colombia me deja mudo de la emoción.

GREGORIO: Yo soy Gregorio Hacendado, de México... Y sigo siendo el Rey.

JUAN:   Yo soy Juan Lenguado, de Venezuela para el mundo

(Se preparan para hacer el conocido ritual Beatles)

JUAN:      ¡¡Adónde vamos amigos?!!

TODOS:   ¡A la cima del mundo!!

JUAN:      ¡¡¿Y dónde queda eso amigos?!!

TODOS:  ¡¡En lo más alto del pop!! ¡¡O a lo más alto de los sueños de un soñador!!      

(Justo al terminar ritual “Let it be”  para de golpe para escuchar el coro de “Hey jude” de Los Beatles. El tema sonará desde los 3 minutos 05 segundos de su versión original. Estos se abrazan. La luz va bajando lentamente para que solo se pueda ver el encendido de las velas en homenaje a John Lennon. Esto se acabó señores. 2006)

(Derechos reservados  / SACVEN. Sociedad de autores y compositores de Venezuela)

Paúl Salazar Rivas. Caracas; Venezuela. aurapaul@cantv.net / paulsalazar504@gmail.com

Paúl Salazar Rivas 0412-7212911 /



“No puedo recordar nada

sin una tristeza

tan honda que casi

no se me revela”

De un poema que escribió John Lennon en una carta a Stu Suitcliffe en 1961



“y al final

el amor que recibes

equivale al amor

que haces”

Última letra de la última canción del último álbum de Los Beatles
(Derechos reservados por su autor y SACVEN. Contactar a su autor por medio del correo electrónico paulsalazar504@gmail.com Teléfono 0412-7212911 / Sociedad de autores y compositores de Venezuela / Teléfonos:0212-5077373  0212-5077373       / Fax: 5077287)
Yo soy John Lennon