"Soy un Ex Menudo ¿Y qué?" Texto. Teatro.

“Soy un Ex Menudo ¿Y qué?”
Original de Paúl Salazar Rivas
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A Aura D’Arthenay
Personaje:
Pablo (Alias, Pavel): Hombre de 40 años –aproximadamente-. Tenía 12 años -aproximadamente- a comienzo de los años 80, en pleno primer furor del “Grupo Menudo”. Es gerente de una empresa de encomiendas. Tiene dos hijos, Sebastián, de 6 años. Santiago, de 4. Fue fan del Grupo Menudo, pero todo por amor a una compañera de clases. (Nota: Si al pasar del tiempo la obra tenga algún tipo de interés para algún director o grupo en particular se puede jugar rodando algunas fechas, es decir, en vez de hablar de un cuarentón -aproximadamente- se hable de un cincuentón -aproximadamente– por ejemplo, cosas así)

(Personajes referenciales)
Alejandra Besteiro: Joven de 12 años aproximadamente. Pícara, algo pretensiosa y fan numero 1 del grupo menudo a principio de los 80. Joven de la que Pablo está perdidamente enamorado.

Sandra: Hermana de Pablo, un año mayor que él (13 años). Fan de menudo y amiga de Alejandra Besteiro.

(Nota: Citamos a estos personajes entre los muchos personajes que salen a manera de referencia en la obra, pues no sería mala idea, que en la puesta de escena ellas salgan y apoyen algunas escenas –en una actuación especial- cuyos diálogos están en boca de Pablo y bien pueden decir ellas. Tampoco es necesario que las actrices que hagan este apoyo tengan 13 años, pueden ser jóvenes con el vestuario adecuado, pues siempre interactuarán con el verdadero Pablo. Obviamente esto no es indispensable, es una sugerencia. Realmente la idea inicial es la de un monólogo. El uso de videos con imágenes de apoyo, nos parece un buen recurso)

“Soy un Ex Menudo ¿Y qué?”

(CUARTO DE PABLO Y SU ESPOSA. PABLO ENTRA AL CUARTO CON UNA PEQUEÑA MALETA, UN OSITO DE PELUCHE Y TRATANDO DE CONTROLAR SUS NERVIOS. TERMINA DE RECOGER ALGUNAS COSAS QUE NECESITA PARA ATENDER LA EMERGENCIA POR LA QUE ATRAVIESA. SU HIJO SEBASTIÁN SUFRIÓ ACCIDENTE EN EL COLEGIO, Y ESTÁ EN EL HOSPITAL, PABLO BUSCA ALGUNAS COSAS PARA LLEVARLE. VA HACIENDO INVENTARIO EN VOZ ALTA)
PABLO: 
               (CONTROLÁNDOSE DIFÍCILMENTE) Ya tengo la maleta con las cosas de Sebastián ¿Metí la pijama? ¿Interiores? ¿Medias? Sí ¿Los papeles del seguro médico? ¿Chequera? También (VIENDO EL PELUCHE) ¿Le meto a Seban el peluche con el que él duerme escondido, y jura que nadie sabe? ¡No! Será para que recupere el conocimiento y se muera de un infarto por la vergüenza de encontrarse descubierto, después de verme con esa mirada de 6 años -que a veces da miedo-, además ¿Un “Súper Héroe” durmiendo con peluches? (A PUNTO DE QUEBRARSE Y LLORAR -PELUCHE EN MANO-. SUENA EL CELULAR, CHEQUEA EL NÚMERO, INTENTA RECUPERARSE PARA ATENDER LO MÁS APLOMADO POSIBLE. LA CONVERSACIÓN SE DARÁ CON LAS PAUSAS PROPIAS DE UNA CHARLA TELEFÓNICA EN TALES CIRCUNSTANCIAS) Aló, flaca ¿Cómo está Seban? / Todavía no se sabe nada / ¿Sigue en terapia? Claro, aspiró mucho humo… Algunas quemaduras, leves, pero quemaduras al fin… Su estado es algo delicado (OBVIAMENTE SU INTERLOCUTORA SE VA PONIENDO NERVIOSA, EL INTENTA CALMARLA) Escucha, escucha flaca, tienes que mantener la calma, mis padres están por llegar, pero por ahora estás sola ahí, y tienes al otro niño, ya yo salgo para allá, Dios no nos va echar esta vaina, tranquila, voy saliendo, ya tengo todo, fuerza flaca, voy saliendo, valor, valor, respira, respira… Eso es, muy bien, recuerda que tienes que estar pendiente de Santiago, él es más pequeño, muy  tremendo y no entiende lo que pasa… Así te quiero oír, tú y yo sabemos que los sueños se cumplen, por más jodidos que sean, y ahora tenemos otro sueño que cumplir: Que Sebastián se salve. Muy bien, nos vemos, valor amor… Así es, esa es la mujer valiente que amo, ya nos vemos (AL COLGAR, PABLO SE DERRUMBA A LLORAR PRESO DE LA IMPOTENCIA) Coño Sebastián, aguanta, tú eres un Súper Héroe, no te puedes morir (REZANDO) Dios, no nos eches esa broma. Sé que tú mandas, que me has cumplido muchas cosas que te he pedido (REFLEXIONANDO, CON CIERTO RENCOR) Bueno, no todas, en algunas me dejaste esperando. Pero tampoco me quejo. Me casé con quien quería, tengo unos hijos hermosos. No fui lo que deseaba ser de niño, pero sabes bien que esa era una “mariquera” mía, pero no me quejo. Ahora, a Sebastián no, por favor, el únicamente quería empezar a cumplir sus sueños a los 6 años, al igual que yo, sólo que empecé a los 12, es decir, se me adelantó por 6 años ¿Te acuerdas, Dios? ¿De mí gran sueño? Que pena contigo (EN UN ATAQUE DE NOSTALGIA BUSCA UNA MALETA QUE TIENE DEBAJO DE LA CAMA, O EN LUGAR SECRETO, LA ABRE Y EMPIEZA A SACAR ROPA OCHENTOSA Y  ESTRAFALARIA –IGUAL A LA QUE USABA MENUDO- QUE SE PONE ENCIMA DE LA YA PUESTA, SACA TAMBIÉN UN VIEJO REPRODUCTOR DE CASSETTE ROSADO, EMPIEZA A BAILAR UNA EXTRAÑA COREOGRAFÍA SUSURRANDO UNA CANCIÓN DEL GRUPO MENUDO, TODO MUY AMBIGUO, SIN VENDER MUCHO TODAVÍA. DESDE AQUÍ EMPEZARÁ SU COMPLICIDAD CON EL PÚBLICO) No, no piensen que ese era mi sueño de niño: ¡Ser un loco! Yo quería ser otra cosa. Pero no me avergüenzo de lo que soy. Trabajo en una empresa de encomiendas a nivel nacional, soy gerente en esta ciudad. Mis hijos, en su imaginación prodigiosa dicen que no soy “un cartero” –que es como mi esposa me llama en sus “ataques irónicos” cuando está disgustada conmigo-, ellos creen que soy “un duende cartero mensajero”. Tengo dos hijos, Santiago de 4 años, y Sebastián, de 6, que… (AGUANTA EL LLANTO) tuvo un accidente y… En fin, un duende mensajero soy para ellos. Y es verdad, eso soy. Ayudo a coordinar el envío de cosas, cartas, regalos, alegría. A veces noticias malas, pero todo es relativo ¿Cuántas veces uno no ha recibido regalos que no nos sirven para nada? ¿Cuántas noticias malas no terminan siendo buenas? (TRAS PAUSA) ¿Qué demonios hago aquí? ¿Y sobre todo vestido así, si mi esposa me necesita? ¿Por miedo? No sé, ella me entendería… Yo creo que estoy aquí por nostalgia, y en honor a mi hijo Sebastián (TOMA UN PORTA RETRATO CON LA FOTO DE SEBASTIÁN) que hoy lucha contra la muerte por cumplir su sueño: Ser un Súper Héroe (VIENDO LA FOTO) Vamos mi loco, tú puedes, tú eres un valiente. Yo estoy aquí por cobarde, porque tengo miedo de llegar al hospital y que me digan… No, No. Pero tú no ¿A qué carajito -que todavía cree en el niño Jesús- se le ocurre querer ser un Súper Héroe de verdad verdad? A un valiente como tú (AL PÚBLICO) Ya va ¿Creen qué es broma? No, mi hijo Sebastián quiere ser Súper Héroe cuando sea grande, me lo ha dicho en secreto, dice que yo seré el único en saberlo (IMITÁNDOLO) –Ni a mi mamá le dirás nada, papá, eso pondría en peligro mi verdadera identidad, y la de nuestra familia-. Me hizo hacer un juramento todo extraño que incluía aguantar las ganas de orinar por 14 horas y medias exactas, seré el único que sepa su “doble personalidad” (REFLEXIVO, NOSTÁLGICO) Doble personalidad. Sí, por eso es que está en terapia intensiva. En el colegio hubo un incendio, todo estaba controlado, todos estaban afuera –al menos eso creían- pues alguien preguntó -¿Dónde está, Ana Pérez Capote?- Silencio absoluto, la niña estaba adentro todavía… y Sebastián vio una buena oportunidad para hacer su debut como Súper Héroe –aunque todavía no se ha decidido por su nombre de Súper Héroe, o un uniforme de trabajo, lo que si sabe es que no quiere llevar capa, ni los interiores por fuera- y se lanzó al rescate de la Pérez Capote, nadie logró detenerlo ¿A ese? Ya me lo imagino esquivando a todo el mundo ¿Y saben qué? Rescató a la, Ana Pérez Capote, para dejarla a salvo y caer desmayado por asfixia, con algunas quemaduras leves ¿Cómo lo hizo? Espero que Dios no se lo lleve y el loco ese me cuente –en secreto, por supuesto- su hazaña. Pero ya, técnicamente es un Súper Héroe. Aunque todavía no me lo imagino disfrazado de Hombre Araña, o Superman, conociéndolo bien, creo que buscará algo más autóctono, no sé, algo más criollo, más latino, con tal no sea como el Chapulín Colorado, que es muy buena gente, pero coño. Y el gran enano se está preparando para tal fin, nos ha hecho a su mamá y a mí meterlo en natación, kárate, béisbol, fútbol, perinola, y hasta en “taichí y yoga” para no sé que cosa de la concentración, no joda, y tiene 6 años, y es buen estudiante ¿Cómo hace? Espero que algún día él escriba un libro y comparta su secreto con el mundo. Pero siempre anda metido en un lío por defender a un compañerito desamparado. Está en segundo grado y ya tiene tres peleas ganadas por knock out y dos por decisión. Y nosotros no alentamos la violencia en casa, él dice que no quiere hacerle daño a nadie, pero que no soporta las injusticias, necesita defender al desprotegido. Seguro que por eso fue a rescatar a la Pérez Capote. Él no tiene secretos conmigo, yo sé que esa niña lo tiene loco, así mataba dos pájaros de un mismo tiro (IMITANDO A SEBASTIÁN) –Claro, resulto ser el súper héroe del día –voy practicando para cuando sea grande- y me levanto a la Pérez Capote-. Coño, Sebastián, eres una vaina. Después dicen que la televisión no les mete cosas a los niños en la cabeza, Súper Héroe ¿Por qué no se le ocurrió ser bombero, astronauta o policía, como a casi todos los niños? (REFLEXIVO, NOSTÁLGICO) ¿Qué digo? Si yo odiaba esas profesiones cuando era niño (PABLO VUELVE A TARAREAR UN TEMA DE MENUDO INTENTANDO UNA COREOGRAFÍA. AL PÚBLICO, EN COMPLICIDAD) Seré un cobarde, pero me vestí así en honor a Sebastián. La gente quiere ser algo en la vida, dejar huella, un legado, cumplir sueños, fama ¿Ser feliz? no sé, al menos dejar hijos bien criados y que sirvan para algo, y a veces cometemos el error de querer que ellos sean lo que uno no pudo ser. Muchos quieren parecerse a sus ídolos, a la gente que admiras. Sebastián a los 6 ya sabe que quiere ser un Súper Héroe y ayudar a los desprotegidos. Pero yo ¿Saben lo que quería ser cuando tenía doce años? Un Menudo. No me mal entiendan, no era que quería ser pequeño, chiquito, diminuto. Quería pertenecer al Grupo Menudo. Sí, a principios de los años ochenta, yo tenía la edad para entrar al quinteto puertorriqueño, que eran doce años aproximadamente ¿Y qué hago? (CORTA PAUSA) ¿Esas risitas de algunos y el silencio incomodo de otros, es de burla? Pues no le veo el chiste por ningún lado, ni la vergüenza. Seguro que alguno de ustedes quería ser sacerdote y dar misa los domingos, para terminar casado, con 5 muchachos y viendo como hacen para pagar la hipoteca que tienen de la casa, y claro, arrechos con Dios todo el tiempo. O en un ataque de “originalidad” quisieron ser: Policías, astronautas o bomberos, es decir, la misma vaina que el 99% de los niños del planeta. Bueno, Sebastián y yo estoy estamos en el otro grupo, el del 1%. Yo quería ser un integrante del Grupo Menudo. No era por dinero, era otra cosa, que contaré más adelante. No me importaba nada, estaba dispuesto a todo, dejar mi país que tanto amo –pues no soy de Puerto Rico-, que me pusieran mis lycras pegadas, o mis bragas de colores, mis botas blancas puntiagudas, me bañaran de gomina, o que me alisaran el cabello como le hacían a Ricky y Jhonny, que tenían el pelo crespo –chicharrón, pues- como yo -¿Creen que no me daba cuenta?-. Era una cosa loca, por momentos perdí mi personalidad. Quería tener frenillos como, Ricky Meléndez, y arrastré a mi mamá al dentista para que me los pusieran, y mil veces el doctor me dijo (IMITANDO AL DENTISTA) -Tus dientes no tienen remedio, coño- (EN TIEMPO REAL) A la semana quería ser catire como Xavier Serbia ¿Me están escuchando? Yoooo, catire, jajaja, nojoda. Antes los padres no eran pendejos como ahora. Si a principios de los ochenta, yo le hubiese llegado a mi papá con el cabello pintado de amarillo, créanme que aquí no estuviera echando el cuento (IMITANDO A UN NARRADOR SENSACIONALISTA DE NOTICIAS) Asesinado joven por su propio padre, al infortunado menor lo están velando con la cabeza rapada, el crimen es un misterio (EN TIEMPO REAL) Opté por cosas más fáciles, por ejemplo, imitar la cara de “tontín” que le ponían a, Jhonny Lozada, pues el era como el “enamorado del grupo” y siempre andaba así (IMITANDO POSE DE JHONNY) como con cara de “niñito triste romántico” (EN VOZ BAJA, POR RESPETO A JHONNY) para no decirle que de pendejo. También me dio por ser simpático como, Miguel Cancel, pero me quedaba tan falso que logré más enemigos que amigos. (EN POSE REBELDE) Pero mi etapa cumbre fue la de rebelde como, René Farrait (APENADO) pero no me funcionó, sobre todo con mi mamá, que con cuatro coñazos me quitaba la rebeldía. (NOSTÁLGICO) Hoy se los confieso de manera descarnada, pues ¿Ustedes se imaginan lo que fue para mí vivir con ese secreto a tan tierna edad? Pues a nadie le decía nada, mis compañeros me hubieran quemado vivo. Pero como en todo, las mujeres están metidas en el asunto. En el fondo, yo quería ser Menudo por una  mujer ¿Qué mujer? una niñita que estudiaba conmigo. Estaba enamorado de una tal, Alejandra Besteiro. Claro, mi hijo hizo lo que hizo por amor y todo el cuento, pero en el fondo el quiere ser un Súper Héroe de verdad, y hasta ellos –los héroes- tienen sus corazoncitos, aunque muchos Súper Héroes tienen sus tendencias sexuales entre dicho, “Batman y Robín”, por ejemplo. “El Llanero Solitario” no estaba tan solo después de todo, siempre andaba con su fiel amigo “Toro”, pa’ arriba y pa’ abajo. Mi hijo NO, aunque cada quien con su cada cual, no tengo prejuicios, pero en mí caso la cosa era complicada, yo sabía que ahí no había nada que hacer, ni mis cambios de look -cada vez más a lo Menudo-, ni mis poses sugestivas, nada funcionaba, yo era invisible para Alejandra Besteiro, y eso que estudiaba en mi salón ¿Por qué? Pues Alejandra tenía otra meta en su vida. Así como mi hijo quiere ser un Súper Héroe, y yo quería ser un Menudo, ella quería ser: La novia de un Menudo. Los seguía a todos lados, hoteles, teatros, canales de televisión, emisoras de radio, es decir, comprendí que era una estupidez perder el tiempo con Alejandra siguiendo las técnicas de seducción tradicionales, ni que hubiese sido un Súper Héroe ella se habría fijado en mí ¿Cuál era el único camino? Convertirme en un Menudo, ahí la tendría comiendo en mi mano, siéntate ahí para que veas al nene. Y empecé a tejer mi plan secreto: Ser un Menudo. Escuchar sus canciones, observar sus videos, leer sus entrevistas, empaparme de ellos. Claro, yo era idiota, pero no estúpido, sabía que llegar a ser un Menudo era muy jodido, y ese  secreto empezó a atragantarse en mi alma. Al menos Sebastián me tiene a mí para compartir sus secretos, si yo le hubiera dicho a mi papá que quería ser un Menudo lo primero que hubiera hecho es preguntarme -¿Qué mierda es ser un Menudo? ¿Y cuánto me va a costar?- Sin quitarle la vista al televisor que trasmitía un juego de béisbol, y luego, al explicarle que era ser un Menudo me hubiera metido en una escuela militar, pues “grandísimo marico” era lo mínimo que me iba a decir. Pero mientras yo preparaba mi plan en secreto, iba logrando que La Besteiro supiera de mí, buscándole conversaciones casuales –Hola… qué calor ¿Verdad?-. Claro, ella sonreía pícara, y me dejaba hablando solo y con mi calor que desaparecía en segundos. Hasta que llegó una oportunidad del cielo. Realizaron en el salón un sorteo para formar parejas y entregar un informe sobre un experimento de Biología, y me tocó hacer el trabajo con La Besteiro, ahí confirmé que Dios existía (COMO QUIÉN LE HABLA A DIOS) Nunca olvidé eso Dios, gracias. Y nos reunimos en mi casa, en MI cuarto para ser exacto, el experimento era con una rana, creo que yo le tenía más asco a la rana que la misma Alejandra, claro, yo me las daba de duro ¿no?, agarraba a la pobre ranita como si nada, como quien se enfrenta a un dinosaurio, pero aguantando las nauseas. Alejandra era amiga de mi hermana Sandra -un año mayor que yo, y que le habían puesto Sandra en honor a, Sandro –el cantante-, para que vean que lo del fanatismo viene de atrás- y que para variar era fan de Menudo, y ahí estaban ellas hablando del bendito grupo de Puerto Rico, mientras yo lidiaba con una rana asquerosa. Ellas, bellas y hermosas hablando de Ricky, Jhonny, René, Miguel y Xavier –Los Menudos de esa época-. Yo, como el sapo del cuento sin que nadie deseara besarme para convertirme en príncipe. Ellas dijeron que estaban por sustituir a René del grupo -cosa que hacían en Menudo frecuentemente-, que lo iban a cambiar -¿Quién será el nuevo Menudo? ¿Cómo será?- Se preguntaban enamoradas ya del sustituto -sin conocerlo-, y a mí se me salió de golpe –Yo seré-. Perplejas me dijeron con la mirada -¿Qué carajo estás diciendo, renacuajo?- Y disimulando dije que -Yooo sereeé… el que haga el mejor experimento, Alex, puedes estar tranquila por tu nota, pero tengo que ponerme a trabajar- Y como pude saqué a mi hermana del cuarto, casi a la fuerza, pues ella quería seguir hablando de Menudo con La Besteiro, pero me impuse y entre el forcejeo y la batida de la puerta ésta se dañó y se quedó trabada. Y ahí estaba yo, encerrado en mi cuarto con una fastidiada Alejandra que tenía ganas de abrirle la panza a la pobre rana sin contemplación. Ella no hablaba de otra cosa que no fuera de Menudo, yo le dije que en Puerto Rico, las ranitas son el animal nacional de ese país, y les dicen, Coquí, y que Menudo tiene una canción dedicada a los Coquí. Se sorprendió que supiera tantas cosas de Menudo, y de vaina agarró a besos a la ranita en honor a Menudo después del cuento de la canción de Menudo. Como nunca antes quise ser una ranita y ser besado por La Besteiro. Pero se me acercó peligrosamente y me dijo –¿Cómo es que sabes tantas cosas sobre Menudo? ¿A ti te gustan?- (EXAGERADO, DISIMULANDO) -Yooo ¿Menudo? Por favoooor. Lo que sé lo sé por Sandra que no deja de hablar de eso- Dije sudando por la cercanía de La Besteiro -Yooo ¿Menudo? ¿Esos tipos que son 5 puertorriqueños, grupo fundado en 1977 por Edgardo Díaz, que ya antes había trabajado en España manejando a un grupo español del mismo perfil pero que en vez de ser todos hombres tenían a una mujer en el grupo cuyo nombre era “La Pandilla”.? Yooo ¿Menudo? Cuyos integrante originales fueron Nefty Sallaberry, Fernando Sallaberry, Carlos Meléndez, Oscar Meléndez y Ricky Meléndez, que todavía está en el grupo- La Besteiro –divertida- pensó que yo sabía más de Menudo que ella misma (EN SU RELATO) –YOOOOOO. Por Dios, jamás en la vida-. -Que lastima- dijo ella con la mente sabrá Dios en qué –Si tú fueras un Menudo, yo te comería a besos ahora mismo- (EN TIEMPO REAL) Tragué grueso, y me fui por la tangente citando un lugar común. -Es que a mí me gustan son, Los Beatles- -¿Los Beeeaa, queeé? ¿Quienes son esos?- refutó Alejandra en un alarde de ignorancia sobre los 4 fabulosos de Liverpool. Yo insistí con algo más cercano, buscando ayuda en Dios. -A mi mamá le gusta, Joan Manuel Serrat, ¿lo conoces? lo he escuchado y creo que el tipo es muy bueno, claro, es para adultos, pero a mí me gusta- -¿Serrat? ¿Quién demonios es, Serrat? Tiene nombre de herramienta de ferretero, jajaja- Agregó La Besteiro -Lo mío es Menudo y punto, seguro que ese Serrat no le llega ni a los tobillos a mis Menudos- –Claro- dije sin convicción -“Penélope”, “Mediterráneo”, “Fiesta”, “Poema de amor”, son unas porquerías de canciones al lado de “Súbete a mi moto”. La Besteiro insistió -No, tú me estás vacilando hablando de gente que no conozco, y que seguro ni existen, yo amo los Menudos, te repito que si aquí hubiera un Menudo, me lo como vivo, lo besaría, le declararía mi amor por siempre, me entregaría por primera vez- (TRAS PAUSA) ¿Qué más podía hacer después de escuchar eso? Empecé a temblar como un loquito, hasta La Besteiro se asustó -¿Qué pasa, chico? Acaba de abrir esa puerta, termina el experimento, mata a ese Coquí –con el perdón de los Menudos-, me pones en el informe y te prometo que te daré un beso en el cachete, muy cerquita de la boca-. (EN TIEMPO REAL) No se crean, yo estaba descubriendo a una Besteiro que no conocía, pero ya no aguantaba más, ahí le solté todo. -¿Sabes por qué estoy mas raro que policía haciendo cola? Porque tengo un secreto que me está matando. Alex, ¿si te cuento mi secreto no se lo dices a nadie?- Ella dijo -¿Qué secreto? ¿Qué te pasa? Tú si eres raro-. Tomé un radio reproductor de cassette rosado que era de Sandra (EL QUE HABÍA SACADO DE LA “MALETA DE LA NOSTALGIA” AL PRINCIPIO. SIGUE SU RELATO) –Yo… yo estoy enamorado de ti- (IMITANDO A LA BESTEIRO) –Chico, me pones rojita ¿Crees que no me había dado cuenta? Todo el mundo lo sabe- (COMO PABLO, EN TIEMPO REAL) Y yo juraba que era mi secreto mejor guardado (COMO LA BESTEIRO) -Mira, tú eres muy… “simpático”- (COMO PABLO, EN TIEMPO REAL) Ustedes saben que las niñas hermosas para referirse a un chico que no es muy agraciado lo llaman diplomáticamente, “simpático”, para no decirle: Espanto (COMO LA BESTEIRO) -Un poco raro, pero en fin, “simpático”. Lo que pasa es que mi corazón ya tiene dueño, y está dividido en 5 partes: Los 5 Menudos- (COMO PABLO, A LA BESTEIRO) -Por eso mismo te quiero decir algo. Yo voy a sustituir a René en Menudo- (EN TIEMPO REAL) La Besteiro, sin entender bien y al escuchar semejante disparate ligado al nombre de, René, se puso suavecita, astuta. Terminé de caer en su trampa (IMITANDO A LA BESTEIRO)¿Qué tú qué? confía en mí ¿Qué dijiste de, René? (COMO PABLO. EN TIEMPO REAL) ¿Cómo no confiar? Me juró que sea lo que sea que me estuviera atormentando ella me ayudaría y no se lo diría a nadie. Le creí, puse en el pequeño reproductor rosado de pilas un cassette con el tema “Quiero ser”, que cantaba René en Menudo, y se lo solté con ese fondo musical, todo cursi yo: (COMO CANTANDO EL TEMA, A SU MODO) “Quiero seeer… del grupo Menudoooo”. (REVELADOR) Voy a realizar una audición con el grupo Menudo, y sé que lo voy a lograr, seré un Menudo (TRAS PAUSA) Después de una mirada incrédula La Besteiro soltó la carcajada que más me ha dolido en mi vida, es más, todavía me duele. Del tiro la rana se escapó saltando y se le metió por la blusa de Menudo que tenía puesta, pero que poco le parecía importar del ataque de risa que tenía. De la arrechera que agarré, tomé el cassette, y la enrollé toda con la cinta, y ahí quedó ella, amarrada con su rana, pero muerta de la risa. Por supuesto que no guardó el secreto (JUSTIFICÁNDOLA) Éramos niños, ella pensaba que eso de querer ser Menudo era una tontería mía. Y como estaba dándose bomba con mi “secreto” y mi torpe declaración, ella pensaba que iba a decirle lo bella que era, lo hermosa, lo especial, o en el peor de los casos, que había matado al perrito del profesor de matemáticas que tenía tres semanas extraviado ¿Qué sé yo? Y le salgo con eso de, Menudo. Claro, ella me veía como El Jorobado de Notre Dame, en comparación al Menudo más feo. Por supuesto que mis amigos que eran unos jodedores de mierda se burlaron de mí a más no poder (IMITANDO A SUS AMIGOS, CANTANDO BURLONES EL TEMA “FUEGO” DE MENUDO) “Voy a ganar la apuesta de tu juego, ganaré la apuesta de tu juego y seré la llama de tu fuego, fuego, fuego”. Todos los días me llamaban con el nombre de un Menudo distinto. Los lunes me decían, Ricky. Los martes, René. Los miércoles era, Jhonny. Los jueves, Xavier y los viernes, Miguel. Me pedían autógrafos pegando gritos imitando a las fanáticas de Menudo. Me hablaban con acento Puertorriqueño (IMITÁNDOLOS) -Oye tú, aquí viene nuestro Menudo criollo- (EN TIEMPO REAL. DOLIDO) Coños de madres, sabrá Dios cual deseo inconfesable tendrían ellos en su alma maligna y cobarde. Yo recuerdo que, Alcibíades Molina, me confesó que de grande quería ser una especie de Dr. Corazones, y ayudar a la gente en sus problemas amorosos, por Dios. Ricardo Pacheco, soñaba con ser bailarín de Juan Gabriel, y yo no me burlé (PARA SÍ) ¿Será que éramos un montón de maricos reprimidos? Claro que yo apliqué la máxima: Lo negué todo, dije que jamás le había dicho esa vaina a La Besteiro, pero no bastaba negarlo, tenía que hacer algo contundente. Entonces, así como existían muchos club de fan del Grupo Menudo, yo fundé el club de fan de Enemigos de Menudo, y ahí fue que medio dejaron de fastidiarme, pero tenía que hacer algo más contundente en contra de Menudo para eliminar la última duda. Ustedes saben ¿no?, para tener total credibilidad, y un buen día se me ocurrió hacer una “quema de objetos relacionados con Menudo”. Yo pensaba que nadie me haría caso, y puse un aviso en la cartelera del liceo (COMO LEYENDO EL AVISO) “El viernes, a las tres de la tarde -en el patio de la cantina- traigan sus cosas alusivas a eso que llaman (FINGIENDO ASCO) “Menudo”, las quemaremos en señal de protesta” -¿En protesta de qué?- Me preguntó una fanática niña indignada, y no se me ocurrió decir otra cosa que yo pensaba que la canción, “Fuego”, era una incitación subliminal a quemar zonas verdes, de ahí a realizar una “quema” en señal de protesta, y a favor de la ecología, y créanme que en esa época la ecología no estaba de moda como ahora. También dije que era un mal ejemplo eso de estar embadurnado en aceite, con esos pantalones pegaditos, y esas poses sugestivas, y en fin, todas las cosas que yo estaba loco por hacer con Menudo. Repito, pensé que no habría éxito en mi convocatoria, yo lo hice para despistar y para que me dejaran en paz, pero como eran muchos los compañeros que de verdad odiaban a Menudo por celos, pues las niñas no nos hacían caso a ninguno ya que sólo tenían ojos para los cinco integrantes del grupo, el día de la quema fue una muchachada impresionante, se corrió la voz y hasta fueron de otros colegios, coño ¿Ustedes se imaginan? Todos esos desgraciados le robaron alguna cosa de Menudo a la hermana, la vecina, la compañera, la novia, la prima, la cuñada, la mamá, a la gata del frente, a quién encontraron por delante que tuviera algo de ellos, lo cierto es que el enorme pipote de basura donde pensaba hacer la quema se quedó pequeño: Discos, cassettes, cintas de betamax, cintas de cabellos, zapatos, llaveros, pulseras, franelas, chaquetas, correas, revistas, álbum de barajitas, calcomanías -pues de Menudo se vendía hasta toallas sanitarias-, todo se desbordó peligrosamente del pipote. Adivinen. La quema se salió de control, y vinieron los cabrones bomberos -¿Se dan cuenta por qué yo nunca quise ser bombero?-, y con los bomberos: La prensa. Y ahí salí yo al día siguiente, en las páginas de sucesos quemando objetos del grupo Menudo como un mismísimo loco. Si You Tube, y los teléfonos celulares con cámara hubiesen existido en esa época, habría sido el vídeo del mes. Me suspendieron por tres días del colegio y varias visitas tuve que hacerle a una psicóloga (IMITANDO A LA PSICÓLOGA) -Hijo, controla tu odio a ese grupo, ellos son belloooos- (EN TIEMPO REAL) O sea, a la señora esa le gustaba Menudo. Nunca le pude confesar a la doctora que yo no los odiaba, quería ser uno de ellos. Por supuesto que La Besteiro se sintió un poquito culpable por mi suerte, y el amor que le tenía se convirtió un poquito en arrechera. Terminé con ella (REVIVIENDO LA ESCENA. DOLIDO) Alex, te doy C.V.P. Corte Violento de Patas, hemos terminado, y me devuelves mi disco de Karina (CANTANTE VENEZOLANA, MUY POPULAR EN LOS 80), el collar de pukas que te regalé, y mis barajitas del Magallanes (EN TIEMPO REAL) Mis padres me dieron una buena paliza mientras lloraba como, Miguel Cancel cantando (IMITÁNDOLO) “Es pooor amoooooor” (EN TIEMPO REAL) Pero eso, sí. Todos dejaron de burlarse. Después de esa quema ¿Quién podía pensar que de verdad yo quería ser Menudo y no los odiaba? Mi fama de anti menudo quedó confirmada, casi legendaria. Mi deseo de pertenecer al grupo volvió a estar oculto, pero siguió vivito, era como tener doble personalidad, una falsa –que era mi odio a Menudo- y la verdadera –mi sueño de ser un Menudo-. Doble personalidad, ¿Vieron? Igual que el Súper Héroe, Sebastián –mi hijo-, Batman y Bruno Díaz, El Zorro y Diego De La Vega, Superman y Clark Kent. Del amor al odio hay un paso, y del odio al amor el paso es más corto, pues me enamoré más de La Besteiro, mientras más descubría lo tonta que era, más me gustaba, es decir, seguí con mi plan de ser un Menudo. Tanto quería ser Menudo que escondido mandé cualquier cantidad de cartas a Edgardo Díaz –manager del grupo- a Puerto Rico para que me audicionaran, gastaba mis mesadas, hacia trabajos extras para pagar los envíos a escondidas. Mandé videos, fotos, de todo -obviamente mi destino era ser un duende mensajero- y nunca respondían. Pero yo quería ser Menudo carajo. No abogado, ni arquitecto, ni doctor, ni veterinario, ni escritor, ni Presidente de mi país, no quería ser el inventor de la cura contra el cáncer, ni casarme con Brooke Shields –como casi todos mis compañeros-, ni la mariquera esa de astronauta, bombero o policía, NO. Yo quería ser: Menudo. Y para eso ensayaba en secreto, me aprendía las  coreografías, las canciones, y confieso que esa de (CANTANDO) “Isoléee, Isoléee, se llamaba Isoléee”, era una mierda de tema, y que la de “La Gallina”, con ese corito de, “Cucurucucucucú-Cucurucucucucú”, no la soportaba, pero yo por disciplina las ensayaba igual, un profesional pues. Ahora, “Y mi banda toca Rock”, me encantaba. “Claridad”, era mi tercer Himno Nacional. La cosa me llegó a preocupar cuando un día llegué a soñar despierto que era un Menudo (COMO SI LO ENTREVISTARAN) Buenas tardes, gracias por tu pregunta ¿Qué te puedo decir? Entrar a Menudo siempre fue mi sueño y lo logré ¿Con quién me llevó mejor del grupo? Con todos, aunque siempre apoyo mucho a Xavier, pues el catire no canta muy bien y para eso estamos, para apoyarnos (EN TIEMPO REAL. GRAVE) Pero cuando llegó una carta de Puerto Rico, remitida por Edgardo Díaz y el Grupo Menudo, mi mundo se paralizó, aunque mi corazón latía a ritmo de “Súbete a mi moto”. Primero tuve que enfrentar a mi mamá (IMITANDO A LA MAMÁ MOSTRANDO UNA CARTA) ¿Qué mariquera es esta, muchacho? (EN TIEMPO REAL) Mi hermana -que ya saben era una fanática a morir de Menudo- quería una explicación lógica. Y mi papá –que entendía menos- pensaba en aquel zaperoco que Menudo era una secta religiosa que me quería explotar. Y los tres exigían explicaciones batiéndome la misiva en la cara. Les arranqué la carta y salí corriendo a encerrarme en el baño, en el mismísimo baño donde me masturbaba pensando en Kim Basinger, el mismo baño donde practicaba las coreografías de Menudo escondido del planeta, todo el mundo cumple sus fantasías en el baño -no solo la de evacuar-, recuerdo que pasaba horas ahí encerrado (CANTANDO BAJITO Y BAILANDO CON CUIDADO) “Veeen a volaaaaar, vamos a volaaaaar” Y mi papá tocaba la puerta arrecho (IMITANDO AL PAPÁ) Sal de ahí, Pablo ¿Hasta cuándo? Me estoy cagando (EN TIEMPO REAL) Sí, mi nombre es Pablo, pero cuando entrara a Menudo pediría que me lo cambiaran por, Pavel ¿Medio marico mi nombre artístico? Qué importa. Con el deseo de querer ser un Menudo esa era la menor de mis mariqueras, pero Pavel sería. (SENTÁNDOSE EN UNA POCETA QUE SE COLOCA EN ESCENA) Y sentado en el “trono” abrí la carta con el pulso temblándome, como quien abre una carta de cuyo contenido depende tu vida (ILUSIONADO) Es que ya me veía diciéndole a La Besteiro –y recuerden que esto ocurrió a principio de los años 80-, como quien cuenta: Legué a El Monte Everest”, ¿Quieres echar una miradita? Como quien anuncia: Los Beatles se reúnen de nuevo, y aunque nadie podrá sustituir a, John Lennon, George, Paul y Ringo, me piden que toque con ellos. Como quien es llamado al vaticano por el mismo Papa, y Juan Pablo II te dice –Renuncio, estoy harto de tanta viajadera, y quiero que TÚ me sustituyas, haré las reformas que sean necesarias para que eso sea posible ¿Aceptas?- (EN EL CLÍMAX) -Besteiro, soy un Menudo ¿Te quieres empatar conmigo?- Para terminar besándola con pasión, y eso que no había besado a nadie en mi vida (PAUSA. TRISTE) No entraré en detalle, pero de la manera más diplomática posible me mandaron a lavar el culito, y amablemente me pidieron que no les escribiera más. Alegaron que Los Menudos tenían que ser exclusivamente de Puerto Rico. Menudo era un orgullo de ese bello país, y en esa época realmente todos tenían que ser de la Isla, después sí permitieron que entraran extranjeros. Adrián Olivares, fue el primero, un mexicano. Luego entraron dos más, Edward Aguilera, de España y Jonathan Montenegro, de Venezuela, pero en aquel momento ya para mí era tarde. Aunque lo que me hizo entender que era estúpido que siguiera mandando cartas, fue que además de “esa carta, desgraciada, puño y letra de mi amada” me mandaron un recorte de prensa, era la reseña donde estaba yo quemando discos y otros objetos relacionados con Menudo -hasta Puerto Rico llegó la noticia-. Yo les había enviado fotos mías de todo tipo, hasta en traje de baño, ustedes entienden, para que evaluaran mi físico, se dieron cuenta que era el mismo y ahí se descubrió mi doble personalidad. Qué rencorosos ¿Verdad? La bendita foto mía. -Por cierto, mi papá me jodió por haber descompletado los álbumes de fotos familiares por esa mariquera- ¿Cómo le iba a explicar a la gente de Menudo? (EXPLICANDO, NERVIOSO) -Les juro que fue porque una amiga no me guardó el secreto y... se burlaban... yo nunca pensé que la quema sería un éxito, y...- (EN TIEMPO REAL) Si todo en la vida deja una moraleja, la de este cuento es que hay que ser valiente y enfrentar los problemas, fijar posición. Como Sebastián ¿Quieres ser Súper Héroe? Date pues. O sea, debí aceptar mi realidad: Quiero ser un Menudo y levantarme a La Besteiro ¿Cuál es el peo? Claro, jamás me habrían aceptado en ese grupo, con ésta cara, estas piernas chuecas, y no cantaba muy bien que se diga. Aunque no voy a negar que yo era simpático, tenía eso que llaman “carisma”, y mas pinta que el Ricky Meléndez ese, que era feíto, pero el payaso del grupo y el que más tiempo tenía en Menudo, uno de sus fundadores, y primo de Edgardo Díaz -para mas señas-. Así cumplí mis 13, mis 14, mis 15 y mis 16 años, que era la edad que tenían los Menudos cuando los sustituían al cambiarles la voz. Nunca fui un Menudo, Alejandra nunca fue mi novia ¿Qué más podía hacer? ¿Cómo podía cerrar un ciclo que nunca se abrió? ¿Cómo buscar un buen final para tan mal principio? (EMOCIONADO) Me hice mi propia despedida del Grupo Menudo, nunca fui Menudo, pero sería un Ex Menudo. Se los juro por mi Santa Madre -que a raíz de esa mariquera de Menudo siempre dudó de mi virilidad, hasta que me casé y le di dos nietos y se calmó un poco- ¿Saben quién me ayudó en mi “despedida”? Mi hermana, que ya se le había pasado un poquito la fiebre de Menudo y que bastante se burló de mí –aunque nunca me delató con nadie-. Mi despedida no fue en el Madison Square Garden de Nueva York, tampoco en el Bellas Artes de Puerto Rico, ni el Poliedro de Caracas, ni el Palacios de Los Deportes de España, ni en el Estadio Azteca de México, no fue en el Luna Park de Argentina, se hizo en la sala de la casa de mis padres aprovechando unas vacaciones en que nos dejaron solo con mi hermana. Ella me preparó un vestuario igualito al Menudo de esa época (EL VESTUARIO QUE EL ACTOR SE PONDRÁ AL PRINCIPIO DE LA OBRA), ya habían salido varios de los Menudos que yo conocía, habían entrado Charlie, Rey, Roy, Ricky Martín, Robby, en fin. Me alisó mi cabello -el cual dejé crecer para la ocasión-, pusimos una cinta de betamax -todavía no teníamos el VHS, mucho menos el DVD- y practiqué  todos los temas de Menudo, preparamos todos los detalles, nunca Sandra y yo fuimos tan unidos. Pero la despedida tendría una invitada especial ¿adivinan? La Besteiro, ella fue invitada a la casa por mi hermana con una excusa cualquiera, y fue. Y ahí salí yo, me di con todo. (RECREAR UNA ACTUACIÓN EN LO POSIBLE, ALGUNA COREOGRAFÍA ORIGINAL, ALGO MUY A LO MENUDO Y LO MEJOR MONTADO POSIBLE, SI ES POSIBLE CON VÍDEOS DE MENUDO DE FONDO, EN FIN) Ellas aplaudían y gritaban frenéticas… y todo acabó (SE QUITA VESTUARIO ALUSIVO A MENUDO PARA QUEDAR COMO AL PRINCIPIO DE LA OBRA) Ya soy un cuarentón (BURLÁNDOSE DE ÉL MISMO) y mi vida después de Menudo fue normal, jajaja. Seguí a distancia el desarrollo del grupo. Lamenté mucho el problema que tuvieron en los 90 y la renuncia de algunos integrantes en el 91, fue el comienzo del fin de una época, para terminar cambiando el nombre a, MDO, y en fin. No es ninguna apología a las cosas malas, creo que todos tienen derecho a equivocarse, rectificar y empezar de nuevo, y mi respeto para todos ellos, pero no quiero hablar de eso. Sé que algunos Ex Menudos han enfermado, Fernando Salaberry, uno de los integrantes originales ha luchado mucho contra una severa enfermedad, es admirable, Miguel la pasó mal tras un accidente de tránsito, y ahí está luchando. René también estuvo mal. Ricky López –de una generación posterior- también sufrió un accidente automovilístico. Otros han tenido problemas personales que no vienen al caso, en fin, la fama no ha sido fácil para ellos, ni para otros, Michael Jackson, Jimmy Hendrix, Judy Garland, John Lennon, Janis Joplin, Amy Winihouse, Marlon Brando, Héctor Lavoe, Sandro, La Lupe, Felipe Pirela, el Pato Lucas, lista interminable, aunque serán recordados por siempre, al igual que ese que tienes en tu mente y no mencioné (SUENA EL CELULAR, ATIENDE NERVIOSO Y ENTRANDO EN SU REALIDAD) Aló, flaca ¿Cómo está el chamo? (COMO QUIÉN LE ENTRA EL ALMA AL CUERPO) ¿Seguro? ¡Fuera de peligro! (PARA SÍ) gracias Dios, gracias Dios (AL PÚBLICO) Está bien, está bien, está fuera de peligro (AL TELÉFONO) Disculpa, es que… Ya voy llegando… (SINCERO, APENADO) Tienes razón, me descubriste… Estoy en casa todavía. Sí, tenía miedo, y me puse el bendito vestuario de aquella “despedida”. Pero de verdad, ya me lo quité e iba saliendo para allá. Gracias, yo sabía que me ibas a entender… ¿Ya mis padres y los tuyos llegaron? que bien, diles que pronto estaré ahí ¿Pudiste hablar con Seban? (EXTRAÑADO, FELIZ) ¿Te mandó a decirme eso?... Que bien… no, no puedo, es un secreto entre padre e hijo, ya él te contará si es su deseo… ¿Cómo?... ¿Qué la familia de la Ana Pérez Capote está ahí? Que ella le llevó un ramo de flores con una tarjeta que dice: “Para mi gran Súper Héroe”. O sea, que el carajito, a sus 6 años se salió con la suya, a mí costo 16 años, jajaja (APENADO) Coño flaca, no me digas, Pavel, sabes que me excitas, chica ¿Cómo está el pequeño Santiago…? ¿Qué quiere ser vaquero? Dios. Voy saliendo, te amo, hablamos flaca. (AGUANTANDO EL LLANTO) Gracias Dios. Mi Súper Héroe pasó su primera prueba, me mandó a decir que para ser un héroe no hay que disfrazarse de nada, ni arriesgar la vida innecesariamente, eso se llama madurar rápido, ese coño llegará lejos. Me tengo que ir, pero hay una parte importante de este cuento que debo decirles. Muchos años después, me gradué, empecé a trabajar en la empresa de encomienda y ahí voy… Pero me entero de un Reencuentro de ex Menudos (IRÓNICO) ¿No sé por qué no me llamaron a mí? Jajaja. Fui al concierto con mi hermana Sandra, y mi esposa, la mamá de Sebastián y Santiago ¿Saben cómo se llama mi esposa?: Alejandra  Besteiro, con esa despedida que me hizo Menudo en la sala de la casa de mis padres no se pudo resistir, alguna vaina muy en el fondo me vio, y comprendió que mi deseo verdadero era estar con ella. Claro, La Besteiro ya no era tan loquita, había madurado. Ya sabe quienes son Los Beatles, y es más fanática de Serrat que yo mismo, aunque tiene una extraña debilidad por Luis Miguel, a quien no soporto. Es decir, no fui un Menudo, pero sí cumplí mi objetivo primario, casarme con La Besteiro. Al Reencuentro de Ex Menudos fuimos, Sandra, su esposo, Alejandra, y mis dos hijos que eran muy pequeñitos, casi no me dejaban entrar al teatro con ellos –a los que nunca induciré a que sean Menudo o algo parecido, quiero que sean lo que ellos quieran ser-, y fui feliz. Siempre he sido un tipo feliz -dentro de lo que se puede ser feliz en este complejo mundo-, pero ese día fui especialmente feliz ¿Saben? Que me perdonen los amigos que formaron parte de, Los Chamos, Los Chicos, Parchís, Unicornio, Timbiriche, RBD, y un sin fin de grupos más, seguro que todos tienen sus fans y otros locos como yo que deseaban ser un integrante de ellos, pero Menudo es Menudo y nadie los igualará “Y que Dios nos perdone” (VE LA HORA) Me tengo que ir, tengo una esposa que besar, a un Súper Héroe que felicitar –en secreto-, y mi hijo pequeño –Santiago- me espera, él carajito quiere ser “Vaquero”, Dios, ayúdame. Quiere montarse en mi espalda para practicar, jajaja (CANTANDO EL TEMA DE MENUDO) “El momento más triste ha llegado, y no quiero decirte adiós, pues me llora el alma, de solo pensarlo, de solo decirlo, Adióos”. (ESTO SE ACABÓ SEÑORES) (Caracas, Venezuela. Enero de 2010)
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