"El ladrón está aquí" Teatro. Texto

“EL LADRÓN ESTÁ AQUÍ” 
o
 “BUENAS NOCHES NICOLÁS”
Original de Paúl Salazar Rivas

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A Aura D’Arthenay
 “El Ladrón está aquí” (Escrita en 2007)
Se estrena el 10 de abril de 2008 en la Sala Horacio
Peterson del Ateneo de Caracas

Ficha artística:
Silvina es AURA D’ARTHENAY.   

San Nicolás y Nicolás es RAÚL BLANCO.

Esperanza (Mamá de Silvina) es Mireya Duarte.
Voz Ramón (Papá de Silvina): Germán Mendieta. 
Voz Locutor: Paúl Salazar Rivas

Ficha Técnica:   
Dirección técnica y diseño de iluminación: Arnovi Parra /
Escenografía y utilería: Producciones Pequeño Grupo / 
Espacio escénico: Paúl Salazar Rivas / 
Fotografías: Eduardo Arévalo / 
Grabación y mezcla: Claudio Ramírez / 
Diseño Gráfico: Omar Brito / 
Vestuario:  Producciones Pequeño Grupo / 
Realización de sacos de San Nicolás:  Noemí Escalona / 
Prensa: Katiuska Rodríguez / 
Producción de campo: Producciones Pequeño Grupo / 
Asistente de dirección, escena y sonido: Leydi Solórzano /
Producción general: Aura D’Arthenay /
Texto, Musicalización y Dirección General: Paúl Salazar Rivas


Personajes:
Silvina Marcano: 
Mujer de 25 a 30 años aproximadamente, publicista exitosa, 
mordaz e   irónica, traumada por la muerte de su mamá 
cuando ella era una niña de 9 años.
San Nicolás: Hombre de 30 años aproximadamente, algo 
inseguro, sincero, está nuevo en su cargo de San Nicolás. 
Nicolás: (Personaje que debe ser obviamente interpretado 
por quien represente a San Nicolás) Hombre de 30 años 
aproximadamente, tímido, afectado por un engaño amoroso.
Mamá Esperanza: Madre de Silvina, mujer de 38 a 40 años 
aproximadamente ya que falleció cuando Silvina tenía 9 
años.
Voz en off / Papá de Silvina (Ramón Marcano)
Voz en off / Locutor de Radio
 
“Buenas noches Nicolás” o “El Ladrón está aquí”
Original de Paúl Salazar Rivas
 ESCENA 1: “A manera de prefacio”.
             (24 DE DICIEMBRE. SALA DEL APARTAMENTO DE SILVINA MARCANO, DECORADO CON BUEN GUSTO, SENCILLO PERO SOBRIO, JUEGO DE MUEBLES, MESA DE CENTRO Y UN PEQUEÑO BAR DONDE SE VE UNA HIELERA CON BOTELLA DE CHAMPAÑA DESTAPADA. PEQUEÑA BIBLIOTECA DONDE HAY UN EQUIPO DE SONIDO. NO HAY NINGÚN ADORNO DE NAVIDAD EN LA DECORACIÓN, SOLO UNA CAJA DE REGALO DE MEDIANO TAMAÑO REPOSA EN UNO DE LOS MUEBLES. EN LA MESA HAY OTRA PEQUEÑA Y ELEGANTE CAJA DE MADERA.  SILVINA –QUE ESTÁ MUY BIEN ARREGLADA- TIENE UNA COPA SERVIDA EN LA MANO, EN LA MESA HAY OTRA COPA. LA RADIO ESTÁ ENCENDIDA, ESTÁ GRABACIÓN –QUE ES MUY IMPORTANTE PARA LA PIEZA- DEBE SINCRONIZARSE CON LOS TEXTOS DE SILVINA. SUENA EL TEMA DE JOSÉ FELICIANO “FELIZ NAVIDAD”)
SILVINA: (A LA CAJA DE MADERA, CON TOQUE IRÓNICO) Salud mamá. Como siempre mis navidades serán para ti ¿Será esta la última? (VE EL REGALO) ¿Cuándo vas a llegar para poder abrir mi regalo?
VOZ EN OFF / RADIO: Y ese fue José Feliciano con su conocido tema “Feliz Navidad”, especialmente para hoy 24 de diciembre cuando son las 11 en punto de la noche, solo falta una hora para que podamos abrir los regalos…
SILVINA: No me digas, idiota. Hasta que mamá no llegue yo no abriré nada.
VOZ EN OFF / RADIO: … y el hampa no descansa ni en navidad, gracias a Dios que la policía tampoco, al parecer tienen cercado  al ya celebre ladrón Camaleón, experto en disfraces de todo tipo que tiene azotada a las jugueterías del este de la ciudad para darle juguetes a los niños pobres, según nos cuenta una oyente lo acaban de ver de “Rey Mago”, jajaja, pero no se confíe que en cuestión de minutos este mago del disfraz puede convertirse en un reno del trineo de Santa Claus, jajaja…
SILVINA: Robarles a los ricos para darles a los pobres, que original.
VOZ EN OFF / RADIO: “Pero nosotros seguimos en nuestra ruta a la media noche navideña de la mano del recordado Julio Jaramillo y su tema…”
SILVINA: (APAGA EL RADIO) No, no, no. Que falta de creatividad ¿Será que la navidad pone estúpida a la gente? ¿Por qué no colocan “El Burrito Sabanero”? (A LA CAJA DE MADERA) ¿Y entonces Esperanza? ¿Qué hacemos? ¿Nos despedimos a la llanera? (SUENA EL TELÉFONO, FASTIDIADA) El que faltaba, todos los 24 llama puntual (ELLA NO ATIENDE, SE ACTIVA CONTESTADORA)
VOZ OFF / SILVINA / CONTESTADORA: “Deja tu mensaje después del tono” (SE ACTIVA TONO)
VOZ EN OFF / RAMÓN: (NERVIOSO) “Aló, Silvina, es Ramón… tú papá ¿Te acuerdas?... esto no es una emergencia para ti, pero... quería saber si vas a venir… me imagino que no… gracias por el dinero… yo no lo necesitaba, pero gracias… y por la cesta, y… ¿Te topaste con mas ratones en tu casa? ¿Compraste trampas o el veneno?... Aló ¿estás ahí, hija?... Se que es una fecha difícil para todos… para ti… te juro que daría la vida por retroceder el tiempo… si me dieras la oportunidad de…” (NO AGUANTA ESCUCHAR MÁS Y DE UN TIRÓN DESCONECTA EL CABLE TELEFÓNICO)
SILVINA: Déjame en paz papá (SUENA EL TIMBRE DE LA PUERTA. EN VOZ BAJA) ¿Y entonces? ¿Todos contra mí? ¿Quién será ahora? (TOCAN DE NUEVO. ELLA SIGUE CALLADA Y EXPECTANTE)
VOZ EN OFF / NICOLÁS (DETRÁS DE LA PUERTA): (MUY NERVIOSO) Buenas noches, disculpe… es que necesito ayuda… ¿Me escucha? No quiero molestar, acabo de oír su voz, por eso toqué, es una emergencia, es decir… para mi es una tragedia ¿Me escucha? Tengo rato tocando en el apartamento frente al suyo, donde Samanta ¿Usted conoce a Samanta?
SILVINA: (REMEDÁNDOLO. EN VOZ BAJA) “¿Usted conoce a Samanta?”  Claro que conozco a la regalada esa.
VOZ EN OFF / NICOLÁS (DETRÁS DE LA PUERTA): Estoy desesperado… No sé que hacer. Ella terminó conmigo, al menos eso entendí… Pero luego me pidió dinero, se lo di. Parece que su mamá está enferma, pobrecita, la señora, digo. Le dije que vendría hoy, no me abre, es el fin. Creo que me dejó…
SILVINA: (PARA SI. EN VOZ BAJA) Te chulearon idiota.
VOZ EN OFF / NICOLÁS (DETRÁS DE LA PUERTA): ¿Ella está ahí con usted? Por favor, responda… Soy capaz de… Matarme.
SILVINA: (FASTIDIADA. SIN ABRIR LA PUERTA) Epa, señor. Samanta no está aquí, poco la veo, no la conozco bien, un “bueeenas” y mas nada, vaya a matarse en otro lado… y disculpe, estoy muy ocupada, buenas noches… Siga con su vida.
VOZ EN OFF / NICOLÁS (DETRÁS DE LA PUERTA): ¿Cuál vida? ¿Por qué no me abre la puerta? Déjeme explicarle… Estoy desesperado.
SILVINA: Mire amigo… yo no hablo con “extraños” y entenderá que usted es bastante “extraño”, de cualquier modo a mi casa no entran ni los conocidos, así que no lo tome personal.
VOZ EN OFF / NICOLÁS (TRAS PUERTA): ¿Es por lo del ladrón? Juro que yo no soy.
SILVINA: ¡No! Es porque no me da la gana de abrir. Buenas noches.
VOZ EN OFF / NICOLÁS (DETRÁS DE LA PUERTA): Me llamo Nicolás.
SILVINA: (AL BORDE) Buenas noches Nicolás.
VOZ EN OFF / NICOLÁS (TRAS PUERTA): Buenas noches Silvina, y feliz navidad.
SILVINA: (EXTRAÑADA TRATA DE VERLO POR EL OJO MÁGICO. EN VOZ BAJA) ¿Buenas noches, Silvina? ¿Yo le dije cómo me llamo? No lo pude ver bien. Mi puerta no está identificada con mi nombre, tiene un cartelito que dice: “No molestar”, que obviamente este Nicolás no leyó. Justo a la hora de nuestro acostumbrado ritual decembrino. ¿En que andábamos? (TOMA CAJA DE MADERA, SE SIENTA EN SOFÁ) Estoy tan cansada mamá, quisiera dormir y despertarme a tu lado para siempre (ELLA SE ACOMODA EN SOFÁ ABRAZADA A LA CAJA, CIERRA LOS OJOS, DA LA SENSACIÓN DE ESTAR QUEDÁNDOSE DORMIDA, CUANDO SE ESCUCHA UN SUAVE RUIDO QUE HACE SOBRESALTAR A SILVINA)
 ESCENA 2: “Soy San Nicolás” o “¿Ratas en la casa?”
SILVINA: (REACCIONA SOBRESALTADA. CONFUNDIDA) ¿Ah? ¿Quién está ahí? (VA AL TELÉFONO, REACCIONA CONTRARIADA AL VER EL CABLE DESCONECTADO. LO INTENTA CONECTAR, ESTÁ NERVIOSA, CREE HABERLO CONECTADO Y LEVANTA LA BOCINA) ¿Qué pasa? No hay línea (VE DE UN LADO A OTRO) ¿Hay alguien ahí? (BUSCA SU CELULAR, TAMPOCO FUNCIONA) ¿Tampoco funciona el celular? ¿Qué está pasando? (VA A LA RADIO, INTENTA ENCENDERLA) No prende (CREE ESCUCHAR OTRO RUIDO) Aaaay (TOMA SUS LLAVES Y CORRE A LA PUERTA, AUNQUE ESTÁ NERVIOSA ELLA TIENE EL APLOMO SUFICIENTE PARA ENFRENTAR LA SITUACIÓN, SOLO QUE AL PARECER LA CERRADURA ESTA BLOQUEADA) ¿Y entonces? Ábrete desgraciada que bastante cara que costaste ¿Qué le pasa a la puerta? (BUSCANDO APLOMO, AFERRADA A LA CAJA) Calma Silvina, calma, todo en la vida tiene una explicación (ENFRENTANDO AL SUPUESTO LADRÓN) Vamos, sal, no sé que le hiciste a mis cosas, pero si crees que me vas hacer algo te equivocas, primero me mato ¿Oíste? Y correrás con los “gastos”, no es lo mismo ir preso por ladrón que por asesino, primero muerta que violada (EN VOZ BAJA. ARREPENTIDA) No le des ideas Silvina (ENFRENTÁNDOLO) La puerta no me abre, mis teléfonos no funcionan, la radio no enciende, mis ventanas son blindadas y herméticas ¿Qué es lo que quieres? Da la cara ¿De qué estás disfrazado ahora? ¿De hombre invisible? Te juro que me voy a matar, me voy a matar con… (PARA ELLA) Carajo ¿Con qué me mato? (AL LADRÓN) me voy a matar con… con... (VA A UNA ESQUINA Y TOMA UNA PASTILLA DEL PISO, VUELVE A LA PUERTA) con esta pastilla de veneno para ratas, te juro que me la voy a tomar, así que sal a la una, sal a las dos, sal a las… (SORPRESIVAMENTE SALE DEBAJO DEL SOFÁ UN HOMBRE JOVEN VESTIDO CON HERMOSO TRAJE DE SAN NICOLÁS Y UN PEQUEÑO SACO DE REGALO)
S. NICOLÁS: No, no, no te mates, eso sería una tragedia para millones de niños.
SILVINA: (ATERRADA GOLPEA LA PUERTA) Auxilio, policía, el ladrón está aquí.
S. NICOLÁS: (HACE GESTO DE DARSE PALMADITAS EN LA FRENTE CON LA MANO DERECHA) No grites que no aguanto el dolor de cabeza, además, nadie te escucha.
SILVINA: (ATERRADA) ¿Mataste a todos mis vecinos? ¿Me vas a matar?
S. NICOLÁS: ¡Claro que no! ¡Por Dios! Cálmate y escúchame. No cometas la locura de matarte y mucho menos con veneno para ratas. Por cierto ¿De verdad hay ratas en tú apartamento? Las odio.
SILVINA:  (PEGADA A LA PUERTA. ATERRADA) Llévate lo que quieras.
S. NICOLÁS: No soy un ladrón ¿No ves quién soy? Más bien vine a traerte un regalo.
SILVINA: No gracias, no acepto regalos de nadie (VEN EL REGALO QUE ESTÁ EN SOFÁ) Ese me lo dio mi mamá hace muchos años, pero ¿Qué le hiciste a la puerta, mi celular, a la radio? (GRITA) ¡¡Auxilio!!
S. NICOLÁS: Harás que me estalle la cabeza, por Dios, siempre me duele cuando me materializo en esta dimensión tan bruscamente. Y no le he hecho nada a tus cosas, lo que pasa es que el tiempo está detenido, mira tu reloj.
SILVINA: (VE SU RELOJ) Se detuvo ¿También descompusiste mi reloj? ¿Quién eres? ¿Uri Geller? ¿David Coperfill?
S. NICOLÁS: No está descompuesto, está detenido, el tiempo para nosotros está avanzando a 504 años por segundo, el mundo gira casi imperceptiblemente para uno (HACE GESTO DE PALMADITAS EN LA FRENTE CON LA MANO DERECHA) Dios, mi cabeza, disculpa que insista ¿Hay ratas en tu casa?
SILVINA: Increíble, me va a matar un ladrón con fobia a las ratas.
S. NICOLÁS: No te voy a matar, pero si odio a las ratas y ratones. Aunque no las mato con veneno. Por mi “oficio” no puedo hacerlo, solo las tengo a raya.
SILVINA: ¿Defensor de los “Derechos de los roedores”? Jodete (HACE GESTO DE LLEVARSE EL VENENO A LA BOCA)
S. NICOLÁS: ¡¡¡NOOOOO!!! Coño, eres tu la que me vas a matar de un susto. No te puedes matar chica, estoy aquí por ti, tienes que matricular para el año que viene, solo falta una semana (CANTANDO, TRATANDO DE ROMPER EL HIELO) “Año nuevo chá-chá-chá, vida nueva chá-chá-chá”
SILVINA: (REMEDÁNDOLO) “Año nuevo, vida nueva”. No seas idiota, ese cuento no va conmigo ¿Año nuevo vida nueva? Yo cada año nuevo sigo igualiiiita.
S. NICOLÁS: Para eso estoy aquí, para hacerte cambiar un poquito.
SILVINA: Gracias, pero yo no quiero cambiar. Mira, ya esto está muy fastidioso. Llévatelo todo, vacía la casa si quieres, te juro que aquí me quedo tranquilita ¿Quieres mis tarjetas de crédito? Están ahí en mi cartera, no las voy a bloquear… Hazlo rápido y salgamos de esto, escuché en la radio que te tienen cercado, no quiero una balacera en mi casa.
S. NICOLÁS: ¿El ladrón? Al pobre estaban a punto de agarrarlo entrando a este edificio -casualmente- justo antes de materializarme, digo “pobre” pues el tipo tiene buenas intenciones, eso de robar regalos para los niños pobres no será original pero si un detallazo. Ahora, la ley es la ley, y tiene que pagar.
SILVINA: En la radio dijeron otra cosa.
S. NICOLÁS: Pero yo, qué sé muchas “otras” te digo esta (VIENDO LA CASA) ¿Por qué no tienes adornos de navidad? ¿No te das cuenta? Soy San Nicolás. Si fuese un ladrón ya te hubiese amarrado y vaciado el apartamento (EN BROMA) o violado como sugeriste, eres muy bonita.
SILVINA: Santa Sádico.
S. NICOLÁS: ¿Y entonces, Silvi? ¿Me insultas por piropearte? Soy San Nicolás no ciego, que culpa tengo yo que seas bonita. Soy San Nicolás, Santa Claus, Papá Noel, Kris Kringle, Weinhnaschtsmann, Padre Hielo… me llaman de muchas maneras en muchas partes.
SILVINA: ¿Ah sí? Aquí también te llamamos de muchas maneras: Choro, ladrón, hampón, delincuente, amigo de lo ajeno…
S. NICOLÁS: (HACE GESTO DE PALMADITAS EN LA FRENTE) ¿Será posible que siempre me pase lo mismo? Horas y horas convenciendo a la gente para que me crean ¿Cómo explicártelo sencillito para ahorrar tiempo? (GRITA MOLESTO) ¡¡¡Soy San Nicolás COOOOÑOOOO!!!
SILVINA: (ASUSTADA) Te creo, te creo, te creo Nicolás… Disculpa que te tutee y te quite el “San”, yo no creo en Santos. Dios y yo no nos llevamos muy bien.
S. NICOLÁS: Pero Dios no tiene nada contra ti, él sabe que…
SILVINA: (REMEDÁNDOLO) “Pero Dios no tiene nada contra ti, él sabe que…”
S. NICOLÁS: ¿Te burlas? Yo conozco a Dios. Soy muy amigo de su hijo.
SILVINA: ¿De quién?
S. NICOLÁS: (OBVIO) Del niño Jesús.
SILVINA: ¿No me digas? ¿Y eres compadre de Los Reyes Magos? ¿Esa no es tu competencia? Mala estrategia Nicolás, así perderás clientes.
S. NICOLÁS: Nuestro trabajo no es un negocio. El “negocito” lo tienen los publicistas como tú que han hecho cualquier cosa con mi imagen ¿Cómo puede respetarme un niño cuando me ha visto en televisión usando ropa interior?
SILVINA: (REMEDÁNDOLO) “¿… Me ha visto en televisión usando ropa interior?”. Por favor, publicidad gratuita diría yo.
S. NICOLÁS: Yo no necesito publicidad, y cállate de una vez que quiero hablar contigo.
SILVINA: ¿No te digo? Este se mete en mi casa, invade mi privacidad, rompe mis cosas, y tiene el tupé de regañarme ¿Quieres hablar? Bien, para mi hablar es negociar, entonces negociemos, ya estoy perdiendo la paciencia, si he enfrentado a poderosas trasnacionales podré contigo ¿Quieres un whisky?
S. NICOLÁS: ¿Un whisky? Tengo tiempo sin beber. A mi me ofrecen café, té, chocolate caliente con galletas duras. Lo más fuerte que me han ofrecido es un ponchecito, nunca un whisky.
SILVINA: Bueno, yo bebo poco.
S. NICOLÁS: (VIENDO LOS TRAGOS SERVIDOS, BURLÓN) Se nota, bichita.
SILVINA: ¿Entonces? ¿Me la calo? ¿Eres un “Santa-choro- con fobia a las ratas –sádico y con prejuicios”? Yo estoy en mi casa, y bebo si me da la gana.
S. NICOLÁS: ¿Y bebes sola?
SILVINA: No estoy sola, estoy con… con… con…
S. NICOLÁS: (SEÑALA LA CAJA DE MADERA) Las cenizas de tu mamá.
SILVINA: (SORPRENDIDA) ¿Cómo sabes de…? ¿Quién eres tú?
S. NICOLÁS: Qué tontería. Sola en tu casa, y tu papá solo en la suya…
SILVINA: (ATANDO CABOS) Aaah, ahora entiendo todo, eres un emisario de mi papá, por eso sabes… No puedo creer que Ramón se haya atrevido a tanto ¿Tú sabes cuantas personas han entrado a mi apartamento?
S. NICOLÁS: Solo obreros y afines, eres una publicista de mucho éxito, pero tu vida personal la manejas muy mal. Aunque me parece bien que le hayas dado calabazas al “peor es nada” de tu ex-novio Marco, mejor estar solo que mal acompañado.
SILVINA: Ya va ¿También conoces a Marco?
S. NICOLÁS: ¿Sabes lo que le voy a dar a ese Marco de regalo? La discografía completa de Julio Iglesias para que se joda -perdón por la grosería-. Es que ustedes eran incompatibles ¿Cómo un hombre hecho y derecho va a preferir el Reggetón que a Raphael? Sé que te gusta mucho Raphael, es raro que a un adulto joven contemporáneo como tú le guste ese cantante.
SILVINA: ¿Te mandó Marco? ¡No! Peor: Te mandaron los dos, no lo puedo creer.
S. NICOLÁS: No me mandó Marco, ni tu papá, vine mas bien por una mujer (INTENTANTO ENGAÑAR A SAN NICOLÁS SILVINA HACE UN MOVIMIENTO DONDE TOMA UN PAÑUELO Y HACE QUE TOMA UN ARMA. CON EL PAÑUELO CUBRE SU MANO DANDO A ENTENDER QUE LE APUNTA CON UN ARMA)
SILVINA: Mira loco del carajo, no sé si te mandó Marco o mi papá, si eres una broma de La Cámara Indiscreta o un nuevo Reality Show, tampoco me importa, pero si no tomas tu saco de “Santa-choro- con fobia a las ratas –sádico y con prejuicios”, abres esa puerta y te vas ahora mismo serás tú quien no matricule para el año que viene.
S. NICOLÁS: Antes te ibas a  matar y ahora me vas a matar a mí. Decídete.
SILVINA: No eres gracioso, te falta carisma.
S. NICOLÁS: (ACERCÁNDOSELE POCO A POCO) Entonces dispara, prefiero que me mates a que te mates.
SILVINA: (REMEDÁNDOLO) “Prefiero que me mates a que te mates”.
S. NICOLÁS: ¿Por qué cuando repites lo que digo sueno tan estúpido?
SILVINA: Porque eres estúpido y sólo dices mentiras. Te voy a matar.
S. NICOLÁS: (MUY CERCA DE ELLA) Dispara, eres buena en eso, cuando lanzas un producto das en el blanco, ese truco del pañuelo lo hiciste en la cuña de (CUAL LOCUTOR) “Pañuelos lagrimón”, que cubren desde una pistola hasta un gripón. Brillante. Vamos Silvina, sabes que estás en mis manos, tú dedo no está cargado, y sí lo estuviera jamás dispararías, detrás de tú mascara de mujer dura, está la tierna niña que todavía espera a su mamá (LE QUITA SUAVEMENTE EL PAÑUELO, ELLA QUEDA APUNTÁNDOLO CON SU DEDO)
SILVINA:  ¿Quién eres?
S. NICOLÁS: Ya te dije, soy San Nicolás y uno bueno, tu misma me has vendido cientos de veces como un hombre bonachón. Te escogí para definir mi situación como San Nicolás, confieso que estoy en problemas. Estoy en una etapa de reflexión, soy el San Nicolás mas joven que ha existido (TR.) Tienes que superar ese rollo con tu papá. Por cierto, tú papá no sabe que estoy aquí, el tampoco cree mucho en mi, pero él no es lo que piensas.
SILVINA: ¿Por qué te mandó? ¿Por dinero? A el no le falta nada, nunca lo he descuidado, lo tiene todo.
S. NICOLÁS: ¿Y tú amor?
SILVINA: Por favor. Aquí la creativa soy yo, esa frase vende pero ya está gastada. Mi papá es un cobarde y si tú eres su amigo es porque eres igual, un cobarde que le tiene miedo a los ratones.
S. NICOLÁS: Le tendré miedo a los ratones, pero no a la realidad como tú, estoy aquí jugándome la vida por ti.
SILVINA: ¿Cuál vida?
S. NICOLÁS: No te importa la vida ¿Por eso te ibas a suicidar?
SILVINA: Yo no me iba a suicidar, yo ya estoy muerta ¿Por qué me haces esto? ¿Qué castigo estoy pagando? A mi, los 24 de diciembre me gusta pasarlo a solas con mamá, ya que eres Santa, y eres muy sabio debías saberlo ¿Tú no lees la mente? entonces hazme el regalo de largarte de aquí, por favor ¿No puedes respetar eso? ¿No me puedes dar ese regalo de navidad? (TERMINA LLORANDO AFERRADA A LA CAJA)
S. NICOLÁS: Bien, me voy, pero antes dame la oportunidad de explicarte, de demostrarte que soy San Nicolás, tu eres inteligente, entonces pregúntame algo, cualquier cosa, pero no generalidades, algo que sea imposible que yo sepa, si no te convenzo… me voy ¿Trato hecho?
SILVINA: Esperanza, dame fuerzas (CORTA PAUSA) ¿Cómo se llama la vecina?
S. NICOLÁS: ¿La del frente? Samanta.
SILVINA: Claro, escuchabas escondido.
S. NICOLÁS: Tú eres la que preguntó esa estupidez. Pregúntame otra cosa sobre ella.
SILVINA: Bien, dime. Ella “es” lo que todo el mundo dice que “es”…
S. NICOLÁS: Por ética profesional no puedo revelar cosas personales de otras personas. Peeeero, tú sabes que tu vecina es… es… ¿Cómo te digo?
SILVINA: ¿Liberada? ¿Desprejuiciada? ¿Fácil?
S. NICOLÁS: Por favor. Una rolo e’ puta. Oh, perdón por la grosería.
SILVINA: (ESTALLA EN CARCAJADAS) ¿Y entonces Nicolás? Se te salió la clase ¿Y la “ética”? ¿Qué forma es esa de hablar de mi vecina? Hace un rato la vinieron buscando, por cierto, un tal Nicolás ¿No serás tú?
S. NICOLÁS: Soy San Nicolás, pero el tocayo es San Cachón (SAN NICOLÁS HACE EL GESTO DE LA FRENTE) Yo solo me he enamorado una vez, de niño.
SILVINA: ¿Por qué haces así? ¿Por qué te das palmaditas en la frente?
S. NICOLÁS: Es un tic que tengo cuando estoy ansioso o nervioso, pero el verte reír me alivia (TR.) Silvina, debes darle un chance al amor, hasta a los idiotas como el novio de Samanta, a Marco no, ese no es tu tipo, mira que odiar a Raphael.
SILVINA:  ¿Te vas a ir? Por favor….

ESCENA 3: “Te convenzo o me voy”
S. NICOLÁS: Hagamos algo, te voy a explicar que hago aquí ¿Si? Tu preguntas cosas, pero cosas sobre San Nicolás, al terminar tu verás si me crees o no, si no me crees me iré tal cual vine.
SILVINA: Pero por la puerta, por favor ¿Lo juras?
S. NICOLÁS: Palabra de San Nicolás. Disculpa el fastidio, te juro que no quise molestar, siento no tener el verbo necesario para hacerte entender la gravedad de la situación, por eso te ruego desde la majestad de mi cargo que me des unos minutos para convencerte, si no lo hago, chao, adiós, se acabó. Pero ayúdame y en vez de hablar yo pregúntame lo que tú quieras y verás que sí soy San Nicolás. Y después de convencerte e irme olvidarás todo lo que ha sucedido desde que me viste.
SILVINA: Que bueno, yo pensaba que necesitaría tres años de terapia para superar este encuentro.
S. NICOLÁS: (SUPLICANTE) Hazlo por los niños del mundo, tu tienes años sin abrir un regalo, pero hay pequeños que si quieren hacerlo, por favor, pregúntame.
SILVINA: Bien (PIENSA. FASTIDIADA) ¿Por qué eres flaco? Qué yo sepa Santa es gordo, viejo, con poblada barba blanca, con la nariz y los cachetes rojitos seguro que de tanto ponche. Un Santa sin barba es como una gallina, le quitas las plumas y sigue siendo gallina pero no convence a nadie. Y yo… viéndote bien, a ti hasta se te puede jugar un quintito.
S. NICOLÁS: Me sorprende que una publicista como tú, que ha jugado con mi imagen cientos de veces no sepa la verdadera fisonomía de San Nicolás.
SILVINA:  Ilumíname.
S. NICOLÁS: El primer San Nicolás, el hombre que empezó toda está mágica tradición no era un hombre gordo. En un principio San Nicolás era alto, flacuchento y adinerado. Había nacido en el año 280 d.c. en Patras, una ciudad del antiguo distrito de Lycia al sudoeste de la actual Turquía, en Asía Menor.
SILVINA: ¿Así es la vaina? Entonces “tu representante” traspapeló tu partida de nacimiento… Eres viejito, chico.
S. NICOLÁS: (PACIENTE) El primer San Nicolás fue San Nicolás de Bari, era muy generoso con los niños. Su nacimiento fue considerado el milagro que comenzó esta bella tradición, ya que sus padres tenían 30 años de casados y no habían tenido hijos.
SILVINA:   Un batacazo, pues.
S. NICOLÁS: ¿Otra pregunta?
SILVINA: ¿Por qué eres joven si naciste en el 280 d.c.? Creo que deberías estar muerto o bien acabadito.
S. NICOLÁS: Su espíritu es joven, Nicolás de Bari se preparó para la fe desde niño. Sus padres murieron siendo el adolescente y a los 19 años fue ordenado sacerdote, pero antes regaló a los niños pobres toda su fortuna heredada.
SILVINA: (IRÓNICA) ¿Ese tipo no habrá sido comunista?
S. NICOLÁS: El llegó a ser Arzobispo de Myra, un gran hombre.
SILVINA: Discúlpame si no ves mis lagrimas, mi llanto es interior.
S. NICOLÁS: Así no vamos a ninguna parte. Aquí la gallina eres tú que por más que se le quiera uno no haya por donde hacerle cariño. La idea era que me escucharas con un poquito de fe. Es una historia autentica y hermosa, mejor que las que inventas en tú agencia.
SILVINA: ¿Quieres agregar algo? pues no estoy muy convencida que se diga.
S. NICOLÁS: Dios, ayúdame. ¿Sabes como empezó su fama de repartidor de regalos?
SILVINA:  El cochino capitalismo.
S. NICOLÁS: En Patras había 3 hermanas cuyo arruinado padre no podía casarlas por carecer de dote según la tradición de antes…
SILVINA: No te creas, eso todavía pasa.
S. NICOLÁS: … por lo que el señor resolvió muy a pesar suyo venderlas.
SILVINA: También pasa, sigue.
S. NICOLÁS: Cuando iba a ser vendida la primera Nicolás se entera de la situación y lanza en secreto por la ventana una bolsa llena de monedas de oro que fue a caer en un calcetín puesto a secar en una chimenea.
SILVINA: (POR FIN INTERESADA) ¡Guaoooo!
S. NICOLÁS: ¿Te sorprende la historia?
SILVINA: No, si no la puntería del tipo. Jajajaja.
S. NICOLÁS: ¿Y entonces, Silvina?
SILVINA: Sigue, sigue contando.
S. NICOLÁS: Nicolás hizo lo mismo cuando le toco el turno a la segunda. El padre,  extrañado quiso descubrir lo que pasaba, y cuando venia la tercera, permaneció espiando toda la noche en la sala logrando ver lo que hacia San Nicolás, así comenzó la leyenda por todo el mundo.
SILVINA: El tipo debió tener mas hijas, ese era el negocio ¿Puedo usar esa historia para el año que viene? Tranquilo que te pagaré bien.
S. NICOLÁS: Me he dado cuenta… Que eres una mierdita.
SILVINA: Explícame una cosa. Si mantienes la figura delgada de San Nicolás De Barilocha...
S. NICOLÁS: (LA CORRIGE MOLESTO) De Bari.
SILVINA: … Ese mismo ¿Por qué usas el traje rojo?
S. NICOLÁS: Prefiero andar de rojo que con la barriguita vestido de cura, soy flaco y ellos desean ir a la imagen inicial de San Nicolás. El milagro se inició con Nicolás de Bari hasta nuestros días. Cada cierto tiempo –que depende de muchos factores- se renueva al San Nicolás, pero todo lo que te he dicho es autentico ¿Me crees?
SILVINA: (TRAS PAUSA) Dime algo, para terminar –digo- para ver si cubriste bien todos los frentes de tu cuento ¿Cómo llegaste tú a ser Santa?
S. NICOLÁS: (CORTA PAUSA) ¿Me puedes repetir la pregunta?
SILVINA: Viste, te agarré… respóndeme ¿Cómo demonios llegaste tú a ser el nuevo Santa? ¿No había uno mejorcito?
S. NICOLÁS: Me seleccionaron después de un estudio entre millones de jóvenes. Pero puse condiciones, aunque confieso que no era el favorito, te lo juro.
SILVINA:  No lo jures, te creo.
S. NICOLÁS: Ellos, los Santas Superiores, los que escogen al nuevo San Nicolás los llaman “Jefes Mayores”.
SILVINA: Que organización.
S. NICOLÁS: Aunque no lo creas, pasan años estudiando para ser un “Jefe Mayor”.
SILVINA:  La meritocracia que llaman.
S. NICOLÁS: Ellos querían una nueva imagen, un nuevo ideal de San Nicolás en lo mental, pero en lo físico desean volver a la imagen inicial. Es interesante la escogencia, es como la elección de un nuevo Papa.
SILVINA: (OBVIA, BURLONA) Y el vaticano de ustedes está en el Polo Norte.
S. NICOLÁS: (EMOCIONADO) No, es otra cosa. Nuestro taller está en otro mundo, un bosque verdoso, bello, que flota en las nubes, donde se respira una paz capaz de apaciguar al más nervioso… es… es… bellísimo.
SILVINA: Al verte pensé que te drogabas con cualquier cosa, pero no se me ocurrió que fueras un come flor fuma monte, por Dios. Que de los 60.
S. NICOLÁS: Es un lugar hermoso. Ahí se encierran todos los “Jefes Mayores” por semanas, ellos no escogen entre ellos, como hacen los cardenales –por ejemplo- que seleccionan entre ellos a un nuevo Papa. No, estos escogen entre todos los hombres de la tierra.
SILVINA: ¿Sólo hombres? Que patriarcales.
S. NICOLÁS: Cuando se deciden por alguno, detienen el tiempo en la tierra y lo convocan para convencerlo, para que el tipo acepte la idea. Al principio no crees nada, pero terminas aceptándolo. Luego, en vez de salir un cura en una balcón diciendo: “Habemus Papa”, como en el vaticano, sale un Duende Menor diciendo: “Habemus Santa”, “Habemus Santa”.
SILVINA: Y sale el humo blanco.
S. NICOLÁS: No, en vez de humo blanco, ellos expulsan cubitos de hielo por una chimenea, es bonito…
SILVINA: Ni el mas talentoso y fumao de mis creativos se le hubiese ocurrido inventar tamaña historia…
S. NICOLÁS: ¿Eso que significa? ¿Me crees?
SILVINA: Coño, tú me dirás…
S. NICOLÁS: Soy San Nicolás. Pero antes mi nombre de pila era Javier ¿No te suena?
SILVINA: ¿Tiene que sonarme?
S. NICOLÁS: Yo era el retraído niño becado en el colegio, enamorado de una compañerita de clase que nunca me hizo caso.
SILVINA: "La niña que rechazó a Santa”. Buen titulo para una película de bajo presupuesto.
S. NICOLÁS: Soy el primer San Nicolás latino.
SILVINA: ¿De verdad? Eeeeso Javier, digo, Nicolás, tremendo honor, y tu familia está contenta, tu esposa, tus hijos, tus hermanos…
S. NICOLÁS: No era casado cuando acepté ser San Nicolás, tampoco tenía hermanos, bueno, si tuve una hermana, pero esa es otra historia, muy triste, lo que pasa es que al aceptar ser San Nicolás todo recuerdo de mi en la tierra desaparece, es como si nunca hubiese existido, hasta para mi mamá. Es duro, pero… (SE TORNA SERIO, TRISTE, AFECTADO) Yo lo acepté por amor a los niños, y por motivos personales… Es que… Es muy difícil.
SILVINA: Cuéntame, soy toda oídos.
S. NICOLÁS: No puedo.
SILVINA: ¿Cómo vas a convencerme guardándome secretos?
S. NICOLÁS: (NERVIOSO) Mi hermana… No, no puedo. Total ¿Qué se puede hacer? Todo registro de mí en la tierra desapareció, el volver sería un desastre. Hasta ahora han habido 7 San Nicolás y ninguno se ha retirado por voluntad, sino porque los Jefes Mayores han decidido el fin de su ciclo.
SILVINA: Los han despedido, no adornes las cosas. Yo un día despedí a un Santa.
S. NICOLÁS: ¿Cómo es eso?
SILVINA: Un actor que hacía de Santa para un comercial y siempre llegaba borracho y drogado a las grabaciones. Ahora dime ¿Qué hacías antes de ser Santa? Si te seleccionaron entre todos los hombres del mundo es porque eres muy brillante o el mundo va muy mal ¿Qué eras? Profesor, cura, abogado, político, actor, luchador social, mensajero, vendedor, escritor, peluquero, payaso, metafísico, contorsionista…
S. NICOLÁS: Ladrón.
SILVINA:  ¿Qué?
S. NICOLÁS: Por necesidad, una especie de Robín Hood, pues de lo robado les daba a los pobres. Pero no lo apruebo, hoy entiendo que era un error. Por eso me da lastima al ladrón experto en disfraces que anda por ahí…
SILVINA: Claro, un colega. Un Santa choro, con fobia a las ratas, sádico, con prejuicios y filántropo, escogido en un castin, como para un comercial.
S. NICOLÁS: (SEÑALA EL REGALO QUE ELLA TIENE EN EL SOFÁ) Todo por un regalo enviado del cielo… (PAUSA) ¿Quieres que me vaya?
SILVINA: Digamos que estoy bajo el efecto de  “Estocolmo”, me está cayendo bien mi secuestrador. Un “Santa – choro - con fobia a las ratas – sádico – con prejuicios y filantrópico”  escogido en un casting, como para un comercial.
S. NICOLÁS: Es una formal de decirlo ¿Entonces? ¿Me crees?
SILVINA: Antes de dar mi veredicto, tengo que hacerte la última pregunta, mejor dicho, la última prueba, la que despejará todas las dudas.
S. NICOLÁS: Estoy listo ¿Qué quieres que haga?
SILVINA: Quiero oírte decir JO-JO-JO-JO igualito que Santa.
S. NICOLÁS: Que vaina, tengo rato desgastándome aquí, intentando explicarte de la manera mas clara la gravedad del asunto ¿Y tú me vienes con esto?
SILVINA: No soy una “Jefe Mayor”, pero he sido “Jefa de Casting” y sé lo que es importante para ser Santa, vamos, quiero oírte decir JO-JO-JO-JO y así sabré si tu historia es cierta.
S. NICOLÁS: (TIMIDO) Jo-jo-jo-jo.
SILVINA: ¿Qué carajo fue eso? ¿Tienes bronquitis? ¿No cenaste? Vamos, con optimismo, alegría, sacando el aire del diafragma, eres el ídolo de los niños, cada JO tiene que irradiar alegría.
                        S. NICOLÁS: Jo-jo-jo-jooooo.
SILVINA: Más duro, convénceme, vamos ¿Quieres el papel? Vamos, con fe, solo el que tenga ve fe salvará.
S. NICOLÁS: (CON FUERZAS) JO-JO-JO-JO
SILVINA: (ESTALLA EN CARCAJADA. SAN NICOLÁS LA VE DESILUSIONADO) No sé que te vieron esos “Jefes Mayores”, tienes buena aptitud, pero te falta, no sé… el toque… en mi agencia nunca te escogerían…
S. NICOLÁS: ¿Ah, si? Pero en mi agencia yo si te escogí a ti.
SILVINA:  ¿Qué quieres decir? ¿Te vas a sincerar? Eres el ladrón, tienes días estudiándome. Mujer sola, ejecutiva, sin amigos… un robo facilito.
S. NICOLÁS: No. Mujer sola, de gran corazón, escondida en su careta de dura por un trauma absurdo. Así como los Jefes Mayores vieron que en un ladrón como yo había un posible San Nicolás, yo vi que en ti podría apoyarme para renovar mi fe… pero, olvídalo, me equivoqué (PARA SI, CONTRARIADO) ¿Qué voy hacer? ¿En que condiciones volveré a la tierra? ¿Cómo será la materialización?
SILVINA:  ¿De qué hablas?
S. NICOLÁS: ¿Te importa? Nunca pensé que carecieras de tanta fe.
SILVINA:  Por favor, todavía no sé como permití que todo esto ocurriera. Yo no he matado a nadie, no le hago daño a nadie…
S. NICOLÁS: ¿Y tú papá?
SILVINA: ¿Vas a seguir? ¿Crees que te la sabes todas con esa labia? Yo le vendo sueños al que quiera comprarlos, y se los vendo a personas que saben que Santa no existe, es una invención de la gente para salvarse de que se yo. Es el maldito capitalismo salvaje, el mercadeo, la globalización, en fin. Un día hubo una crisis en el mundo, pero no fue una plaga de las tantas que nos han azotado. Era una crisis mas grave: Una enorme ladilla en la gente ¿Sabes porque? Porque nadie creía en nadie, no había líderes a quien amar u odiar y alguien dijo: Inventemos uno, un Dios, lo que sea y empezamos inventa que inventa… Y aquí estamos, jodidos pero salvados creyendo en todo aquel que lance una proclama de lo que sea.
S. NICOLÁS: ¿Cuál es la moraleja?
SILVINA: ¿Acaso todo tiene que tener una moraleja? ¿Quién crees que soy? ¿Una cuenta cuentos? ¿Tú no me convences y yo tengo la culpa? ¿Cómo creer en ti? por favor Santa ¿Sabes cual regalo dejaste de traerme?
S. NICOLÁS: Yo tengo poco tiempo en el puesto, además… Eso no es así, cuando un niño no recibe lo que desea es por algo, a la larga será un bien para él.
SILVINA: Es que yo no hablo de juguetes costosos, esos los tuve, pero sabes uno que nunca me dieron, uno que nunca me trajeron –bueno- que no me trajiste tu, una simple y vulgar…
S. NICOLÁS: Muñeca de trapo.
SILVINA: (EXTRAÑADA) ¿Cómo lo sabes? ¿Tienes secretos para mí, pero te sabes los míos? Eso nunca lo supo ni mi mamá, era la única forma que tenía para saber si Santa existía, desear mi muñeca sin que nadie supiera, si Santa existía él leería mi mente.
S. NICOLÁS: Ves que si existo. Soy San Nicolás, sé muchas cosas, solo que no hay peor ciego que la que no quiere ver.
SILVINA: Tú no eres Santa, eres un…
S. NICOLÁS: Tienes miedo que desmonte tus miedos, tú puedes engañar a todos, pero no puedes engañarte a ti misma. Tú sabes que eres una mujer especial, alguien que fue una linda niña y buena compañera…
SILVINA: ¿Tú qué sabes?
S. NICOLÁS: … por eso despachaste a Marco, pues sabías que el no era el hombre que te ayudará a superar tus traumas.
SILVINA: ¿Y tú si eres?
S. NICOLÁS: … pides a gritos encontrar a la persona que te traiga tu muñeca de trapo… Marco no iba a leer tu mente…
SILVINA: Me la leerás tú.
S. NICOLÁS: No. Para mí sería fácil, pues puedo leerte al ver tus ojos, y no puedo hacer trampa, pero te traigo mi corazón, así como los reyes abdican por amor hay Santas que…
SILVINA: ¿Qué? No lo digas que voy a soltar la risa y después te molestas… vuelve a tu bosque en el cielo, vuelve con la señora Santa que no quiero rollos.
S. NICOLÁS: Te dije que soy soltero.
SILVINA: Entonces vuelve con tus venadas, tus conejitas o tus duendas.
S. NICOLÁS: … soltero como Javier y como San Nicolás, doblemente soltero… el último San Nicolás tuvo mujer… Pero yo no… Nunca he podido olvidar viejos recuerdos, una vez me enamoré siendo un niño y me bastó, todavía tengo esperanzas (SE LE ACERCA) Los Jefes Mayores se equivocaron conmigo, tal vez no sirva para esto, pero es que tenía que venir… sé que tengo que huir de aquí (SE LE ACERCA EN POSE ROMÁNTICA, SILVINA VA CEDIENDO TAMBIÉN) Necesito un corrientazo para salir de aquí, pero lo único que deseo es besarte…
SILVINA: Algo de mí también quiere besarte (MUY CERCA)
S. NICOLÁS: Y no debemos. Dios, ayúdame, necesito un corrientazo para escapar.
SILVINA: ¿Un corrientazo? Entonces ten cuidado.
S. NICOLÁS: ¿Con el amor? (CASI APUNTO DEL BESO)
SILVINA: No, con la rata que tenemos en los pies.
S. NICOLÁS: (SE SUBE ATERRADO A UN SOFÁ) ¿Dónde está esa maldita rata? ¿Dónde? (VE A SILVINA TRATANDO DE AHOGAR LA RISA)

ESCENA 4: “Se quiebra San Nicolás”
S. NICOLÁS: ¿Cómo te atreves?
SILVINA: ¿Tú no querías un corrientazo?
S. NICOLÁS: (GRITANDO, SACA PISTOLA DE SU SACO) Un corrientazo para salvar la navidad, no para alimentar tu patético sentido del humor.
SILVINA: (APENADA) Era una broma.
S. NICOLÁS: Una broma perversa, una truculenta cuña de las tuyas en donde engañan a las personas para venderles porquerías. No soy producto de ustedes, no soy una campaña de intriga, soy San Nicolás, pobre de ti si no te da la gana de creerme ¿Sabes por qué acepté ser San Nicolás? ¿Sabes a lo que renuncié?  A los niños, pero a los niños que conocí en mi infancia, la niña que nunca me hizo caso, pero con la muerte no, esa no perdona ¿Sabes por qué Javier dejó la escuela y su querida amiguita? ¿Quieres saber cual es mi secreto? Mi mamá tuvo su segundo hijo a mis 9 años  ¿Esa edad tenías cuando pasó tú tragedia, Silvina? Mi mamá tuvo a Victoria, la reina de la casa, todo era felicidad, yo estaba un poco celoso, pero adoraba a Victoria. En su primer año la llevamos a la playa, todo un acontecimiento, yo tenía 10 y era el encargado de cuidarla en su carpa especial mientras papá y mamá paseaban en un bote, yo les juré que la cuidaría… y ahí estaba, como un León, un guardián, un policía… y me quedé dormido, a lo lejos escuchaba un suave llanto, luchaba contra el cansancio, pero el  llanto era muy suave... y un leve dolor logró despertarme, unas pequeñas mordidas en mi pie (CASI AL BORDE DEL LLANTO) eran ratas, muchas ratas que mordían mi pie, las bolsas de comida, todo lo que encontraban, me aterré… ¡Victoria! entré a la carpa de mi hermanita, pero ya la habían matado, se la habían comido, esas malditas ratas… por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Las odio, las odio pero mas me odio a mi ¿Te parece una buena broma?
SILVINA: ¡Basta! ¡No sigas!
S. NICOLÁS: Claro que voy a seguir, el show debe continuar ¿Verdad Silvinita? ¿No has oído decir a las “estrellas” con las que trabajas?: “Es muy duro ser famoso” ¿Sabes qué es duro? Ser famoso como yo, pasar la vida haciendo feliz a los demás y que en el fondo no crean en ti, ni en el niño Jesús, ni en los reyes, en nada. Antes era el niño Dios el que recibía regalos y ahora es él el que tiene que llevarles obsequios a todos ¿Entiendes? No es cursilería, la gente perdió el sentido real de la navidad. Soy San Nicolás, y lo acepté con la condición que le borraran ese sufrimiento al angelito de mi hermanita Victoria, -ahí está de Duende en el taller- y a la pobre de mi mamá que nunca superó la cosa. Mi recuerdo se borró en ella, pero pedí que el de mi hermana también, ahora mamá está en la tierra, sin hijos, pero sin dolor, mejor así… Ya no tiene hijos a quien llorar y a quién odiar, porque creo que ella me odiaba, le fallé, no cuidé a mi hermana. Mi hermana en el cielo y yo aquí, tratando de convencer a Silvina Marcano que existo, la misma Silvina Marcano que conocí de niño y no me hacia caso, porque eres tú Silvina, tú eres esa niña a la que siempre amé. No te esfuerces en recordarme, borraron toda huella mía en ti. Ya no soy Javier Parada, el que te amaba, el que odiaba ver a su mamá llorar, el que de joven robaba juguetes para darle a los niños en honor a Victoria, esperando que me dieran un tiro por no tener el valor de pegármelo yo. Soy San Nicolás, pero todavía me queda el instinto, por eso saqué la pistola (LE DA EL ARMA A SILVINA) Es de juguete, no dispara ni balines, no me gusta regalar pistolas, pero los niños la piden tanto que… ¿Qué puedo hacer? Nunca te haría daño. No sirvo ni de San Nicolás, tengo 372 asistentes y todavía me equivoco (LLORA) Por mi culpa mas nunca escogerán a un San Nicolás Latino, el próximo seguro que será chino o africano. Vine buscando una señal y ahora… Si te convencía y renunciaba a tu amor sabría que nada podría detenerme en mi tarea de llevar amor a los niños, mi hermanita seguiría de duende, mamá inocente de su tragedia… Disculpa, disculpa, no debí.
SILVINA: (TRAS PAUSA) Creo que eres el mejor Santa de la historia de la humanidad, algo temperamental e inseguro, pero el mejor. No dudo que un Santa Negro o asiático sería exótico, pero tú siempre serás el mejor.
S. NICOLÁS: No digas eso, es que eres buena y…
SILVINA: El bueno eres tú, eres un héroe… estoy sin palabras…
S. NICOLÁS: ¿Me crees ahora?
SILVINA: ¿Qué quieres que te diga? Casi se me declara Santa y acabo con las navidades, coño.
S. NICOLÁS: Me tengo que ir.
SILVINA:  ¿Es necesario?
S. NICOLÁS: Sí. Pero tienes que hacer algo por mí, darle sentido a mi materialización en la tierra.
SILVINA:  Dime, que quieres que haga.

ESCENA 5: “Se quiebra Silvina” o “Buenas noches mamá”
S. NICOLÁS: Activaré el tiempo en está dimensión y de inmediato llamaras a tu papá.
SILVINA:  (CONFUNDIDA. ENGAÑADA) ¿Cómo?
S. NICOLÁS: Vas a llamar a Ramón, tú papá y…
SILVINA: (SE SIENTE MANIPULADA) No, no, carajo. Esto no puede estar pasando. No lo puedo creer. Casi me engañas con esa porquería de Santa. Que gran actor eres. Sigues siendo un “Santa-choro - con fobia a las ratas- sádico - con prejuicios-filantrópico… y ahora actor” ¿Te contrató papá?
S. NICOLÁS: ¿Vas a seguir con eso?
SILVINA: ¿Cómo pudiste inventar algo tan dantesco como lo de tu hermana? Casi me vomito del dolor idiota. 
S. NICOLÁS: Soy Santa, coño!!!
SILVINA: Si todo lo que me dijiste fuese cierto jamás me hubieses pedido que llame a mi papá, si lees mis ojos sabes lo que siento por él. Así como me contaste que odias a las ratas, así yo odio a mi papá, y vaya odio porque te repito que a él no le falta nada…
S. NICOLÁS: No seas ciega, tu papá no tuvo la culpa, fue un accidente, abre ese regalo que tiene mas de 18 años esperando por ti…
SILVINA: No lo abriré, eso es una forma de tener la ilusión de que ella vendrá a darme el regalo, así como quedé esperando ese 24 de diciembre en que mi papá chocó el carro, aquí estoy esperando todavía ¿Crees que eres el único que ha sufrido? Yo perdí a mi mamá por una imprudencia de mi papá. Quiero que te vayas Javier o Nicolás. No me convenciste, juraste que te irías después de contar tu historia ¿Terminaste? Ahora largo. No soy fácil de convencer, vendo sueños, no los compro, tengo que ver para creer, ver y entender y contigo no veo nada, no entiendo nada, contigo todo es una charla ¿Crees que me habías engañado? Algo le hiciste a la puerta, simple. Las líneas están congestionadas, por eso no funciona mi celular, yo misma dañe mi teléfono, mi reloj ha fallado otras veces por batería, todo tiene una explicación, hasta tú la tienes: Eres un farsante.
S. NICOLÁS: Bien, me iré, te lo juré y cumpliré... pero antes una última cosa...
SILVINA: ¡¡VETE!!
S. NICOLÁS: Tengo que entregarte un regalo. Es mi deber, me hubiese gustado convencerte sin necesidad de esta prueba, pero en fin.
SILVINA: ¿Me vas a regalar un balazo? ¿O me vas violar? Termina de una vez y sal de aquí, ya estoy harta de ti.
S. NICOLÁS: (VA A SU SACO DE REGALOS Y SACA UN OBSEQUIO IDÉNTICO AL QUE SILVINA TIENE EN EL SOFÁ) Una mujer te envió esto.
SILVINA: (MOLESTA) ¿Qué mujer? ¿De la agencia? ¿Una amiga? En la oficina saben que no acepto regalos y amigas no tengo, así que...
S. NICOLÁS: Del cielo (SE LOGRARÁ QUE AL ABRIRSE LA CAJA DE REGALO SALGA UN HERMOSO HUMO. CON LA ILUMINACIÓN CORRECTA Y FONDO MUSICAL ACORDE SE LOGRARÁ UNA ATMÓSFERA IDEAL PARA QUE LA MADRE DE SILVINA APAREZCA EN ESCENA. EL DIRECTOR Y LA PRODUCCIÓN PODRÁN ESCOGER ENTRE PROYECTAR LA IMAGEN DE LA SEÑORA O QUE UNA ACTRIZ HAGA LA REPRESENTACIÓN EN VIVO)
SILVINA: (IMPACTADA) ¿Mamá, eres tú?
MAMÁ:  Hija, hija de mi alma, el milagro se hizo, tanto me esperaste y por fin he llegado... no tengo mucho tiempo, están haciendo una excepción conmigo, gracias a San Nicolás.
SILVINA: ¿Nicolás?
MAMÁ:  Quiero darte la bendición y la paz... Y por favor, no seas tan amargadita, hija. Tú papá no tuvo la culpa del accidente.
SILVINA: Mamá...
MAMÁ: Fui yo la que le pidió a Ramón que acelerara, quería llegar a casa antes de las doce para así abrir contigo los regalos, el manejaba con prudencia, perdón hija... Sí hubo un culpable… Soy yo.
SILVINA: Pero el nunca me dijo que...
MAMÁ: Es que tu no le das chance a nadie, además el quería proteger el recuerdo qué de mi tenías, el sufrió igual que tú, igual que todos, pero las cosas pasan por algo, yo estoy bien y tu tienes que vivir, te aseguro que nos veremos algún día y estaremos juntas por siempre... Quiero nietos hija, que les enseñes fotos mías (COQUETA) Pero donde salga bonita.
MAMÁ:  Tú no cambias mamá. Te extraño mucho.
SILVINA: Te amo hija, se feliz que es gratis y cuida de tú padre, sé que le has dado todo, pero amor es lo que el necesita. No te preocupes por nada, búscalo que todo estará bien, el siempre reza por ti.
SILVINA: Duele mucho mamá.
MAMÁ: Esparce mis cenizas en el mar, en la playa de siempre, una ceremonia bonita, sencilla. Aunque ahora no lo entiendas eso aliviará nuestro dolor, déjame ir y saca tú dolor del alma. Ah, se me olvidaba, discúlpame que nunca te regalé la muñeca de trapo, pero no te cierres a que alguien más lo haga, adiós hija. Dios te bendiga.
SILVINA: ¿Te vas?
MAMÁ:   Siempre estaré contigo.
SILVINA: Adiós mamá, adiós Esperanza (Y CON EL MISMO EFECTO USADO PARA TRAER A LA MAMÁ DE SILVINA SE IRÁ)
 SILVINA:  Gracias San Nicolás, gracias.
S. NICOLÁS: Me tengo que ir, el tiempo se va a activar.
SILVINA: ¿Quién eres?
S. NICOLÁS: San Nicolás, el niño Jesús, un rey Mago, el Burrito Sabanero, un ladrón, Javier Parada, soy lo que tu quieras. Lo primero que tienes que hacer es creer en ti, ser útil a la humanidad, y después sabrás en qué creer. Eres la mejor señal que pude recibir... Los niños me esperan.
SILVINA: Por primera vez me enamoro, y tenía que ser de San Nicolás.
S. NICOLÁS: (HACE EL GESTO DE PALMADITAS EN LA FRENTE) Tienes que darle una oportunidad al amor.
SILVINA: ¿Estás ansioso?
S. NICOLÁS: Como nunca antes (ÉL LA LLEVA AL SOFÁ DONDE EMPEZÓ TODO, LE DA LA CAJA DE MADERA, ELLA SE SIENTA CÓMODAMENTE) Al irme no recordarás nada.
SILVINA: Pero cometeré el mismo error, rechazaré a papá y olvidaré lo de mi mamá.
S. NICOLÁS: La única muerte que existe es el olvido. Si de verdad crees... no en San Nicolás, sino en ti, entonces nada pasará.
SILVINA: Tengo miedo (NICOLÁS SE LE ACERCA PARA BESARLA, ELLA CIERRA LOS OJOS ESPERANDO EL BESO, EL TERMINA BESANDO TIERNAMENTE SU FRENTE)
S. NICOLÁS: Todo estará bien. Gracias por hacerme crecer. Buenas noches Silvina, feliz navidad.
SILVINA: Buenas noches Nicolás, feliz navidad (EL TOMA SU SACO DE JUGUETES Y SE OCULTA DEBAJO DEL SOFÁ DE DONDE SALIÓ AL FINAL DE LA ESCENA 1.  SILVINA ESTÁ EN LA MISMA POSICIÓN, TODO DEBE ESTAR EN EL MISMO SITIO PARA RECREAR LA ESCENA INICIAL. SILVINA SE VA QUEDANDO DORMIDA)

ESCENA 6: “Buenas noches Nicolás”
SILVINA: (SE DESPIERTA SOBRESALTADA, CONFUNDIDA, ESCUCHAMOS EL RADIO ENCENDIDO TAL CUAL LA ESCENA 1) Nicolás ¿Estás ahí? (CONFUNDIDA) ¿Qué Nicolás? (VE LAS COPAS SERVIDAS) Silvina, como que has bebido mucho (VE EL REGALO EN EL SOFÁ. SIENTE UN IMPULSO EN ABRIRLO) Mamá ¿No crees que es hora de abrir ese regalo? (LO ABRE, ELLA LE CAUSA MUCHA GRACIA ENCONTRAR VIEJOS ARTÍCULOS DE PLAYA) Mamá bella, recuerdo que íbamos a pasar el 25 de diciembre en la playa (SACANDO LAS COSAS. NOSTÁLGICA) Un bronceador -que ya debe estar vencido-. Un traje de baño -que lamentablemente no me sirve-, unos coquetos lentes de sol, un salvavidas -esto si lo puedo usar pues no sé nadar- y una cámara fotográfica -me encantaba tomar fotos y a ti posar para ellas- (A LA CAJA DE MADERA) Siempre muy original con tus regalos, gracias. Mañana iré a la playa y te llevaré (EXTRAÑADA) ¿Qué pasa Silvina? ¿Tú en la playa?
VOZ EN OFF / RADIO: “Y ese fue José Feliciano con su conocido tema “Feliz Navidad”, especialmente para hoy 24 de diciembre cuando son las 11 en punto de la noche, solo falta una hora para que podamos abrir los regalo…
SILVINA:  (OPTIMISTA) Yo ya abrí mi regalo… un poco tarde. Pero lo abrí.
VOZ EN OFF / RADIO: … y el hampa no descansa ni en navidad, gracias a Dios que la policía tampoco, al parecer tienen cercado  al ya celebre ladrón Camaleón, experto en disfraces de todo tipo que tiene azotado a las jugueterías del este de la ciudad para darle juguetes a los niños pobres, según nos cuenta una oyente lo acaban de ver de “Rey Mago”, jajaja, pero no se confíe que en cuestión de minutos este mago del disfraz puede convertirse en un reno del trineo de Santa Claus, jajaja…
SILVINA: Brindo por Santa (APAGA LA RADIO. SUENA EL TELÉFONO, ELLA NO ATIENDE, SE ACTIVA LA CONTESTADORA)
VOZ OFF / SILVINA / CONTESTADORA: “Deje su mensaje después del tono” (SE ACTIVA TONO)
VOZ EN OFF / RAMÓN: (NERVIOSO) “Aló, Silvina, es Ramón… tú papá ¿Te acuerdas?... esto no es una emergencia para ti, pero... quería saber si vas a venir… me imagino que no…
SILVINA: (ATENDIENDO EL TELÉFONO) Te imaginas mal, iré... Aló, aló... ¿Qué pasa papá? ¿Estás ahí?... (PAUSA) Ah, es que te quedaste callado y... (PAUSA) ¿Qué estás sorprendido? Entiendo, créeme que yo también... voy saliendo para tu casa... tengo el carro en el taller, pero ya veré como hago, algo inventaré... No, no te preocupes... Aló, aló ¿Y entonces papá? ¿Por qué te quedas callado? (PAUSA) ¿Qué sigues sorprendido? Escucha ¿Y si te digo que quiero dormir en tu casa no te va a dar un infarto? (PAUSA) Bien, entonces, espérame que voy para allá ¿Las ratas? fíjate que no he vuelvo a ver otra. Papá, bendición, ya nos vemos (CUELGA. TOCAN LA PUERTA)
VOZ EN OFF / NICOLÁS (DETRÁS DE LA PUERTA): (MUY NERVIOSO) Buenas noches, disculpe… Es que necesito ayuda… ¿Me escucha? No quiero molestar, acabo de oír su voz...
SILVINA: (ABRE LA PUERTA. VEMOS A NICOLÁS VESTIDO DE SACO Y CORBATA Y CON UN GRAN REGALO) ¿En qué te puedo ayudar?
NICOLÁS: Disculpe, pero tengo rato tocando al frente y... ¿Usted conoce a Samanta? ... disculpe, es que no sé que hacer y...
SILVINA:  Pasa por favor.
NICOLÁS: (APENADO) No, no quiero molestar...
SILVINA: No es molestia, pasa (NICOLÁS PASA)... Estoy atrasada y... Oye, Samanta se fue y no va a regresar en mucho tiempo.
NICOLÁS: ¿Se lo dijo?
SILVINA:   De alguna manera.
NICOLÁS: Lo sabía, lo sabía (AGUANDO EL LLANTO) Que pena, que papelón, debo verme ridículo, es que... Creo que terminó conmigo. Pero discúlpeme, me voy, yo aquí molestándote, hoy 24 de diciembre, está atrasada en sus planes, y yo… También tengo otro plan.
SILVINA:  Espero que no sea el plan de matarte, no es buena idea  ¿Te molestaría tutearme?
NICOLÁS:  No.
SILVINA:    ¿Tienes carro?
NICOLÁS:  Sí ¿Por qué?
SILVINA:  ¿Puedes llevarme a casa de mi papá? No es tan lejos… Y perdona que me meta, pero si te dieron calabaza tienes que seguir con tu vida... Disculpa, que vas a pensar de mí...
NICOLÁS: Sí.
SILVINA:   ¿Sí… qué?
NICOLÁS: Sí puedo llevarte donde tu papá.
SILVINA: Que bueno... ¿Puedes llevarme a la playa en la mañana? Es que papá y yo tenemos que ir a liberar a mi mamá y…
NICOLÁS: ¿Perdón?
SILVINA: No te asustes, no es que la tenga secuestrada, bueno, más o menos y...
NICOLÁS: SÍ, sí quiero llevarte después a la playa a liberar a tu mamá, espero no terminar preso por cómplice de secuestro (AMBOS RÍEN CON NERVIO) es raro conseguir a alguien tan confiada como tu.
SILVINA: ¿Me creerás si te digo que no lo soy?
NICOLÁS: No todas le abrirían la puerta a un extraño, muchas gracias…
             SILVINA:    Siento que nos conocemos desde niños.
NICOLÁS: De cualquier manera no pienses que soy el famoso ladrón que anda por ahí, a ese lo cercaron a punto de entrar a este edificio.
SILVINA: ¿Lo atraparon?
NICOLÁS: Se escapó ¿Puedes creer que estaba vestido de Santa, pero sin la barba? tal vez no le dio tiempo de ponérsela. Unos niños lo ayudaron a huir.
SILVINA: ¿No serás tú el ladrón?
NICOLÁS: Ya quisiera ser tan audaz. Soy más bien… Tímido.
SILVINA:  ¿Le tienes miedo a las ratas?
NICOLÁS: ¿Las ratas? No. Las tengo a raya, mi hermana y mi mamá si le tienen miedo (TRAS PAUSA) Tú has sido muy amable al dejarme pasar a tu casa, creo que este regalo ya no será para Samanta, tampoco lo hubiese valorado, yo quise ser original y... ¿Te importa si te lo doy? Por favor, es una tontería (ELLA LO TOMA Y ABRE EL REGALO, ES UNA MUÑECA DE TRAPO GIGANTE)
SILVINA: Que bella, lo que siempre quise...
NICOLÁS: Por favor, no tienes que decir eso...
SILVINA: Te lo juro, si lo hubieses pensado no habrías sido tan acertado, me leíste la mente, gracias.
NICOLÁS: Ya que invadí tú casa, te hago un regalo sorpresa que no compré para ti, tú me has pedido dos favores y apenas nos estamos conociéndonos creo que lo correcto es que nos presentemos formalmente ¿no? Soy Nicolás.
SILVINA: Silvina.
NICOLÁS: Buenas noches Silvina, feliz navidad.
SILVINA: Buenas noches Nicolás, feliz navidad (SE ABRAZAN CON TIMIDEZ) Voy a cambiarme de ropa y poner algunas cosas en un bolso, si quieres sírvete un trago, pon musiquita, lo que quieras, es navidad y hay que celebrar. Estás en tu casa... gracias por la muñeca, ya vengo... (VA AL CUARTO, EL VA AL EQUIPO DE SONIDO Y BUSCA ENTRE LOS CD QUE SILVINA TIENE. ESCOGE UNO Y LO COLOCA. SE ESCUCHA EL TEMA “BENDITA Y MALDITA NAVIDAD” CANTADO POR RAPHAEL)
NICOLÁS: Veo que te gusta Raphael, a mi también, lo escuchaba siendo un niño por mi mamá que le fascina ¿Puedes creer que Victoria no lo soporta? Victoria es mi hermana (SE PASEA POR EL APARTAMENTO) Te dije que me llamo Nicolás, pero ese es mi segundo nombre, el primero es Javier, soy Javier Nicolás Parada, pero siempre -no sé porque-  me han llamado Nicolás, simplemente Nicolás (HACE GESTO DE DARSE PALMADITAS EN LA FRENTE CON LA MANO DERECHA –TAL CUAL HACIA SAN NICOLÁS-. BLACK-UP. ESTO SE ACABÓ SEÑORES) 
Caripe. Edo. Monagas. Venezuela  / Marzo de 2007
Paúl Salazar Rivas / 0412-7212911 /  
paulsalazar504@gmail.com.
Derechos reservados por el autor y SACVEN.